Michael Jordan: una camiseta de las Finales de 1998 rompió récord en subasta
Una camiseta usada por Michael Jordan en las Finales de la NBA de 1998 alcanzó un precio récord de 12,26 millones de dólares. La pieza, vinculada al último título de los Bulls, refuerza el peso histórico y comercial de la figura del exbasquetbolista.“The Last Dance” no solo quedó en la memoria por su valor deportivo: también convirtió cada objeto ligado a la última dinastía de Chicago Bulls en una pieza de museo. En ese contexto, una camiseta utilizada por Michael Jordan en el tercer partido de las Finales de la NBA de 1998 fue adjudicada por 12,26 millones de dólares, la cifra más alta pagada por una prenda usada en un encuentro de la liga estadounidense.
La subasta concluyó el 29 de septiembre a través de Joopiter, la plataforma creada por el músico y productor Pharrell Williams. El interés por piezas de Jordan sigue siendo extraordinario décadas después de su retiro, en buena medida porque su figura trascendió lo estrictamente deportivo y se instaló como una marca global del deporte moderno.
La prenda perteneció a la campaña final de Jordan con los Chicago Bulls, la temporada que quedó inmortalizada como “The Last Dance” y que terminó con el sexto campeonato de la franquicia en ocho años. Con esta adjudicación, el récord previo para una camiseta de la NBA volvió a quedar en manos del propio ex escolta de Illinois.
La nueva marca superó los 10,091 millones de dólares que en septiembre de 2022 se habían pagado por la camiseta que Jordan vistió en el primer partido de aquella misma serie ante los Utah Jazz. En esa oportunidad, la operación también había sido gestionada por Sotheby’s.
Si bien la camiseta de esta semana fijó un récord para una prenda usada en un partido de la NBA, el registro absoluto entre objetos deportivos de colección sigue perteneciendo a la camiseta de Babe Ruth con los New York Yankees en el tercer juego de la Serie Mundial de 1932. Aquella pieza, asociada al célebre “called shot” frente a los Chicago Cubs, fue vendida por 24,12 millones de dólares en agosto de 2024 y conserva el récord máximo del rubro.
Jordan utilizó la camiseta blanca de Chicago en el tercer encuentro de las Finales, disputado el 7 de junio de 1998. Los Bulls vencieron 96-54 a Utah, se adelantaron 2-1 en la serie y terminaron resolviendo la eliminatoria en seis juegos.
El número 23 firmó 24 puntos y fue el máximo anotador de Chicago en una noche en la que el equipo de Phil Jackson recuperó la iniciativa luego de los dos primeros partidos. La camiseta mantuvo además los rasgos originales de esa instancia, incluido el parche oficial de las Finales de la NBA de 1998.
Según informó Joopiter, se trataba de la única camiseta blanca de Jordan utilizada en un triunfo de las Finales de 1998 que había salido a la luz pública. La casa de ventas había estimado previamente que la pieza podría ubicarse entre 10 y 15 millones de dólares, un rango en el que finalmente cerró. El resultado confirma que el mercado de recuerdos vinculados con Jordan continúa por encima del de la mayoría de los artículos deportivos usados en competencia.
La temporada 1997-1998 marcó el cierre de la etapa de Jordan en Chicago y también el final del ciclo compartido con Scottie Pippen y Phil Jackson, el núcleo de los seis campeonatos obtenidos por los Bulls entre 1991 y 1998. Ese período consolidó a la franquicia como una de las dinastías más influyentes de la historia del deporte profesional.
La serie ante Utah dejó una escena que incrementó aún más el valor simbólico de aquel año. En el sexto partido, Jordan convirtió el tiro que puso a Chicago 87-86 a falta de cinco segundos y los Bulls sostuvieron esa ventaja hasta el final. La acción quedó grabada como “The Last Shot” y se convirtió en una de las imágenes más célebres de su carrera.
Aquel lanzamiento cerró su sexta aparición en unas Finales y le dio su sexto anillo de campeón. Años más tarde, la reconstrucción de esa campaña en la serie documental “The Last Dance” volvió a multiplicar el interés por las piezas materiales ligadas a ese equipo, tanto entre coleccionistas como entre fanáticos que buscan una conexión directa con una época ya legendaria.
La camiseta subastada no corresponde al partido decisivo de la serie, pero sí a una final que reúne varios atributos muy valorados en el mercado: fue usada por Jordan, pertenece a su último campeonato con Chicago y está asociada a una de las temporadas más difundidas de la historia de la NBA. Esa combinación explica por qué el objeto alcanzó una cotización excepcional.
El nuevo récord se inserta en una secuencia de subastas que ha colocado a Jordan entre los deportistas con mayor valoración en el mercado de colección. La camiseta vendida en 2022, usada en el primer juego de las Finales de 1998, ya había fijado un techo para una prenda de la NBA con 10,091 millones de dólares.
Además, el mercado de memorabilia deportiva registró recientemente otra operación de gran escala: una tarjeta firmada por Bryant y Jordan superó los 12,9 millones de dólares en una subasta de Heritage Auctions. Esa cifra la ubicó entre las tarjetas deportivas más caras vendidas en Estados Unidos.
Análisis y proyecciones: el caso refuerza una tendencia que se consolidó en la última década: las piezas deportivas con autenticación impecable, contexto histórico claro y vínculo con figuras globales se comportan cada vez más como activos de lujo. En el caso de Jordan, la combinación de escasez, narrativa competitiva y proyección cultural sostiene una demanda que parece resistir incluso los vaivenes del mercado. Si esta dinámica continúa, los objetos asociados a finales, hitos o momentos definitorios de carreras legendarias seguirán marcando nuevas referencias, especialmente cuando provengan de eras que ya no pueden repetirse y que quedaron fijadas en el imaginario colectivo.
Evolución reciente del mercado: en los últimos años, la valorización de la memorabilia deportiva cambió de escala. Antes predominaba el interés por balones, trofeos o fotos firmadas; hoy, la prioridad se concentra en prendas usadas en juego y piezas con trazabilidad certificada. En paralelo, Jordan consolidó un estatus que fue más allá de su retiro: su figura se revalorizó con documentales, reediciones de archivo y una generación de nuevos coleccionistas que crecieron viendo su legado como una referencia fundacional. Eso explica que una camiseta de 1998, lejos de perder interés con el tiempo, haya ganado valor por su carga simbólica y por representar el cierre de una era irrepetible en la NBA.
La operación por la camiseta de Jordan fijó así una nueva referencia para las prendas utilizadas en partidos de la NBA. El artículo combina autenticidad de uso en cancha, contexto de Finales y la conexión con el último título de los Bulls, tres factores que lo colocan entre las piezas más codiciadas del coleccionismo deportivo.





















