La inflación en La Plata volvió a acelerar y marcó 2% en septiembre

La presión sobre los precios volvió a sentirse en la capital bonaerense y el relevamiento de la Universidad local confirmó una nueva aceleración. Alimentos y bebidas encabezaron el aumento mensual y reactivaron las alertas sobre la dinámica inflacionaria.

«La inflación es, en todo tiempo y lugar, un fenómeno monetario», advirtió Milton Friedman en una frase que se volvió clásica para explicar por qué, cuando se reactivan ciertos precios regulados o de consumo masivo, el impacto se siente rápido en el bolsillo. En La Plata, ese rebote comenzó a verse en septiembre con una suba del 2% en el Índice de Precios Básicos (IPB) elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad local.

El dato confirmó una aceleración por segundo mes consecutivo, luego del piso de 1,6% registrado en julio. Según el relevamiento solicitado por la Cámara de Comercio platense, el principal impulso volvió a venir desde Alimentos y Bebidas, un rubro que suele marcar el pulso cotidiano de la inflación por su peso directo en el consumo de los hogares.

En el acumulado de enero a septiembre, los precios básicos en la capital bonaerense aumentaron 24,3%, mientras que la variación interanual llegó a 33,2%. Se trata de una fotografía que, aunque muestra una moderación respecto de los picos inflacionarios recientes de la Argentina, sigue reflejando un nivel de recomposición de precios significativo para la economía local.

Alimentos y Bebidas fue el segmento que más incidió sobre el índice general, con una suba de 2,2% y una contribución de 1,1 puntos porcentuales al aumento total de 2%. Ese comportamiento enciende alertas porque interrumpió la senda de desaceleración que el rubro venía exhibiendo durante buena parte de 2026.

Las mayores alzas se concentraron en productos lácteos, frutas y verduras, con la zanahoria como uno de los casos más notorios, al registrar un incremento del 10%. También se destacaron aumentos en alimentos elaborados de consumo habitual, entre ellos el puré de tomate (+9,1%), el arroz (+8,7%) y el café (+8,0%).

Por su parte, el rubro Servicios mostró una aceleración de 0,9 puntos respecto de agosto. Dentro de ese segmento, la tarifa del transporte público subió 4,3% y se mantuvo por encima del nivel general, convirtiéndose en el tercer componente de mayor incidencia sobre el índice.

Análisis y proyecciones: la dinámica observada en La Plata es consistente con un patrón conocido en los procesos inflacionarios argentinos: primero se mueven los bienes más sensibles a costos estacionales, logística y abastecimiento; luego se expanden las presiones hacia servicios y consumos de uso cotidiano. Si la tendencia de alimentos se sostiene y los ajustes en transporte continúan, es esperable que el índice conserve una trayectoria ascendente en el corto plazo, aun en escenarios de desaceleración nacional. Para los comercios y las familias, eso puede traducirse en una recomposición más lenta del poder adquisitivo y en una mayor prudencia del consumo no esencial.

Evolución reciente: en los últimos años, la inflación dejó de concentrarse solo en shocks puntuales para transformarse en una dinámica más extendida y persistente, con fuerte transmisión a bienes de primera necesidad. En ese recorrido, los hogares fueron ajustando sus patrones de compra, priorizando promociones, marcas más económicas y compras de menor volumen. En paralelo, el peso de los servicios y el transporte ganó relevancia en la canasta, algo que también se observa en este relevamiento platense, donde el alza dejó de estar explicada únicamente por alimentos y comenzó a incorporar otros rubros sensibles.