Milei cerró en París una Argentina Week enfocada en energía e IA
La última jornada de Argentina Week en París combinó energía, inteligencia artificial y negociaciones políticas en torno a las PASO. Gobernadores, empresarios y funcionarios compartieron agenda con Javier Milei en un clima de respaldo y pragmatismo.“La revolución industrial del futuro se moverá hacia donde haya energía disponible”, suele resumir una de las ideas que hoy dominan el debate global sobre inteligencia artificial. Bajo esa premisa, la última jornada de Argentina Week en París reunió a Javier Milei, gobernadores, empresarios y funcionarios para exhibir a la Argentina como un potencial imán de inversiones en energía, minería y tecnología.
Desde París, Francia - El último día de Argentina Week estuvo centrado en sesiones sectoriales sobre energía e inteligencia artificial, en el marco de una agenda con la que el Gobierno buscó atraer capitales europeos. Además, el presidente Javier Milei se reunió con el Nobel de Economía Philippe Aghion y recibió un premio al “Economista más influyente” del Foro Económico de París en la sede del Automobile Club de France, en una jornada que también incluyó rondas sobre comercio internacional y pesca.
En el encuentro energético, desarrollado en la International Energy Agency (IEA), los protagonistas fueron los gobernadores, que celebraron el vínculo con el Ejecutivo y, a diferencia de lo ocurrido en la primera Argentina Week en Nueva York, en marzo, destacaron la sintonía general con la que fueron recibidos. El Presidente les agradeció varias veces el acompañamiento a lo largo de estos días y mantuvo una reunión privada con ellos.
La escena dejó flotando una pregunta que atravesó todas las conversaciones, tanto las formales como las informales: si hubo un cambio real de postura o, más bien, una puesta en escena orientada a las presidenciales y a los apoyos que el Gobierno necesita en el Congreso. Con pragmatismo, los mandatarios valoraron el rol que cumplieron en la gira y el lugar que ocupa el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mientras discutían temas sensibles y muy negociados. Las PASO se mantuvieron como eje central de esas conversaciones.
En la IEA, cada mandatario provincial dispuso de algunos minutos para hablar en una mesa redonda. Carlos Sadir resaltó que Jujuy es la provincia argentina que más litio produce y exporta, con unas 80.000 toneladas anuales que esperan duplicar. “Hay que seguir trayendo inversiones. Es lo que derrama en el resto de las cadenas productivas”, afirmó.
Leandro Zdero, de Chaco, repasó los beneficios que su administración otorga a los parques solares. “Queremos operar la salida a Europa que necesita el litio y el cobre, usando la Hidrovía. Queremos que Chaco sea un lugar estratégico y ser el hub para el comercio”, señaló.
“Hay varios desafíos: conectividad, IA, transición energética y energías limpias. San Juan es protagonista: de los 10 proyectos de cobre que hay, seis son en San Juan”, sostuvo Marcelo Orrego. También destacó la política económica nacional: “Lo que hizo el Gobierno es muy positivo, desde lo fiscal, y la seguridad jurídica. Además de la eliminación del cepo, y el cambio en la ley de Glaciares: para nosotros fue una combinación perfecta. Vamos a tener problemas, pero de crecimiento, como mejorar la infraestructura, pero son problemas buenos”, afirmó.
Durante un break, Raúl Jalil, de Catamarca, consideró que esta edición parisina de Argentina Week fue superadora, reconoció negociaciones intensas por las PASO y dejó una definición política elocuente: “El peronismo tiene que aflojar hasta abril”.
En diálogo con los medios presentes, Santilli subrayó la presencia de los gobernadores durante todas las jornadas del evento y también en la recepción en el Palacio Elíseo con Emmanuel Macron. El funcionario insistió en que siguieron las conversaciones sobre la agenda parlamentaria, especialmente en torno a las PASO, que el Gobierno intenta eliminar con el respaldo de legisladores y mandatarios provinciales.
“Queremos que los argentinos no vayan a votar seis veces, porque es lo que nos demandan, y queremos evitar gastar USD 200 millones. Soy altamente positivo, creo que el año que viene no debiéramos tener tantas elecciones”, señaló. Sobre el estado de las negociaciones, agregó: “Estamos muy bien. Hay ansiedad, estamos muy bien”. Consultado sobre si hubo avances en París, respondió: “Siempre avanza. Soy de los que avanza pasito a pasito”.
Entre los asistentes hubo empresarios y funcionarios europeos, y del lado argentino se vio a Ignacio Lamothe, secretario del CFI; a la secretaria de Energía, María Tettamanti; a Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares; al secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González; al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappalini; al presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), Rodrigo Pérez Graziano; a Pablo Miedziak, presidente del IAEF; y a empresarios como José Luis Manzano y Marcos Bulgheroni.
IA y más
En el evento paralelo “Tech & IA”, realizado en la Embajada Argentina, empresarios y funcionarios coincidieron en que el país puede aprovechar sus recursos energéticos y su capital humano para posicionarse como un destino atractivo para inversiones tecnológicas. El debate dejó una lectura de fondo: en la nueva economía digital, la disponibilidad de energía y talento se vuelve tan importante como el marco regulatorio.
En la apertura, Martín Migoya, cofundador y CEO de Globant, describió un escenario en el que la inteligencia artificial reduce de manera marcada el costo de desarrollar software. Sostuvo que la transformación abarcará a todos los sectores: “Cada proceso dentro de cada empresa y de cada gobierno puede, o debe, automatizarse”. Para el ejecutivo, el cambio de paradigma llevará a que “las personas evolucionarán de productores a supervisores”, en un modelo de servicios conducido por agentes y supervisado por humanos.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, expuso la estrategia oficial para ubicar a la Argentina como una plataforma regulatoria favorable a la inteligencia artificial. “Regular la IA es el mayor desafío para la libertad que enfrenta el mundo en su historia”, afirmó, y advirtió que Europa “no será un lugar atractivo para la IA por su sobrerregulación”.
El funcionario propuso una fórmula para el país basada en “ausencia de regulación preventiva, responsabilidad limitada e impuestos bajos”. Esa visión se inscribe en una tendencia global que, en los últimos años, enfrentó dos enfoques: uno más restrictivo, liderado por Europa, y otro más flexible, impulsado por economías que buscan atraer inversión y desarrollo de modelos, infraestructura y servicios vinculados a la IA.
También participaron Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía; Mingpo Cai, fundador del fondo francés Cathay Capital; e Ismaël Emelien, CEO de Zoi y excolaborador cercano y consejero especial del presidente Emmanuel Macron.
Mindlin planteó que el principal límite para la expansión de la IA dejó de ser el acceso a semiconductores. Según explicó, la producción de chips crece entre 30% y 40% anual, mientras que la generación eléctrica no puede acompasar ese ritmo y requiere entre cuatro y cinco años para sumar nueva capacidad.
Ese diagnóstico refuerza una conclusión que gana peso entre tecnólogos y energéticos: la inteligencia artificial no solo depende de software, sino también de grandes volúmenes de energía confiable, barata y disponible. En ese contexto, la capacidad de un país para ofrecer infraestructura eléctrica y estabilidad regulatoria puede resultar tan decisiva como la calidad de sus ingenieros o el tamaño de su mercado.
Vaca Muerta como destino para centros de datos globales
Matías Recchia, fundador de Kona, comparó el potencial energético de la Patagonia con el de la cuenca del Pérmico en Estados Unidos. “La primera revolución industrial se dirigió hacia lugares donde la mano de obra era barata. Esta segunda revolución, la de la IA, irá a lugares donde haya energía disponible”, sostuvo, y agregó que Vaca Muerta puede convertirse en un destino global para centros de datos por su energía abundante y su clima frío y seco.
Mathis Pellerin, de Oracle, coincidió en que la Argentina reúne los atributos necesarios para ese tipo de infraestructura: acceso a red eléctrica, energía barata, tierra disponible y población capacitada. Además, remarcó que el valor futuro de la inteligencia artificial para las empresas dependerá de entrenar modelos con datos privados propios, más que de herramientas públicas como ChatGPT.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, detalló que la administración capacitó a 28.000 docentes en el uso de IA y que todos los alumnos desde cuarto grado tienen acceso a la herramienta Gemini en el aula. “Cuando ocurre una revolución, hay ganadores y perdedores. Como país y como ciudad, decidimos estar del lado de los ganadores”, afirmó.
Macri también proyectó aplicaciones en movilidad urbana y el ministro de Desarrollo Económico porteño, Hernán Lombardi, informó que 350 empresas ya se capacitan con Oracle dentro de un programa de transferencia de conocimiento orientado a pequeñas y medianas empresas.
En el panel sobre talento y capital global, moderado por Guibert Englebienne, cofundador de Globant, Sebastián Bainer, VP regional de Hitachi Group, anunció que la compañía abrirá oficinas en Argentina con el objetivo de alcanzar 2.000 empleados en dos años. “Con la llegada de la inteligencia artificial, el ser humano no se reemplaza: se empodera y se potencia para ser más eficiente”, sostuvo, y afirmó que tareas que antes demandaban una semana hoy pueden resolverse en dos horas y media.
Emiliano Kargieman, fundador de Satellogic, planteó que el desafío central es aumentar la productividad del capital humano argentino mediante inteligencia artificial, al pasar de USD 30.000 de facturación por empleado anual a USD 1 millón. El emprendedor Martín Varsavsky, fundador de Certuma, comparó el rumbo reciente de ambos lados del Atlántico: “En estos últimos tres años, Europa empezó a tomar una mala decisión tras otra y Argentina empezó a tomar una buena decisión tras otra”.
Análisis y proyecciones: La gira dejó una señal política y económica clara: el Gobierno busca combinar apertura comercial, desregulación y recursos estratégicos para reposicionar a la Argentina en la competencia global por capitales. Si logra traducir ese discurso en reglas estables, financiamiento e infraestructura, podría acelerar inversiones en minería, energía y centros de datos; pero si persisten la volatilidad macroeconómica, la incertidumbre normativa y las tensiones legislativas, el entusiasmo de los inversores podría diluirse. En el corto plazo, la discusión por las PASO y la construcción de consensos con los gobernadores aparecen como piezas clave para medir la capacidad real del oficialismo de transformar la agenda internacional en resultados concretos.
Evolución del tema en los últimos años: En la etapa reciente, la inteligencia artificial pasó de ser una promesa tecnológica a convertirse en una disputa de política industrial, regulación y competitividad. Mientras Europa avanzó con esquemas más restrictivos y de precaución, países como Estados Unidos y varias economías emergentes priorizaron atraer inversión y desarrollo. En Argentina, el debate también cambió: de una conversación centrada en la digitalización y el talento pasó a otra donde energía, datos, conectividad y marco regulatorio se volvieron factores centrales. La postura de los actores principales también se reconfiguró: el Gobierno nacional adoptó un enfoque de menor intervención; las provincias empezaron a presentarse como proveedoras de recursos y logística; y el sector privado pasó de mirar la IA como herramienta complementaria a verla como un motor que puede redefinir productividad, empleo y localización de inversiones.





















