Marcos Rojo, en conflicto con Racing y cerca de Estudiantes
Marcos Rojo volvió a ausentarse en Racing y el conflicto con la dirigencia se profundiza. Estudiantes ya formalizó una oferta para sumarlo de cara a la semifinal de la Copa Libertadores.“El fútbol, a veces, se define más en una oficina que en una cancha”, suele decirse en el mundo de la pelota, y el caso de Marcos Rojo vuelve a mostrar cómo una negociación mal encaminada puede transformar un vínculo en conflicto. El defensor no se presentó por tercer día consecutivo a los entrenamientos de Racing, en una señal que profundiza una tensión cada vez más difícil de destrabar.
La crisis se desató a comienzos de la semana, cuando Rojo mantuvo una charla con el presidente Diego Milito para pedirle que lo dejara salir hacia Estudiantes de La Plata, pero la respuesta fue negativa. Después de ese intercambio, el martes el jugador decidió no cambiarse, se retiró a su casa y no volvió a entrenarse con el plantel.
Racing le puso precio a la salida de Rojo y Estudiantes ya hizo una oferta
En paralelo al deterioro de la relación entre el zaguero y la dirigencia, Estudiantes movió sus piezas: el director deportivo Agustín Alayes elevó una primera oferta formal a Sebastián Saja, su par en Racing, con la intención de incorporar a Rojo pensando en la semifinal de la Copa Libertadores.
El monto de la propuesta no se conoció, aunque podría rondar un millón de dólares limpios para Racing si se cumplieran determinados objetivos. De todos modos, la oferta no habría sido aprobada inicialmente por Milito.
En Avellaneda sostienen que el futbolista, de 36 años y con contrato hasta diciembre, sigue siendo un referente importante en un plantel que se juega la posibilidad de meterse en los playoffs del Torneo Clausura en la recta final de la temporada. Más allá del conflicto, la dirigencia entiende que su peso específico dentro del grupo no es menor.
Del otro lado, Rojo, surgido de las inferiores de Estudiantes, interpreta que puede estar frente a la última gran oportunidad de su carrera para disputar instancias decisivas de la Copa Libertadores. Ese factor alimenta su deseo de regresar al club platense, en una definición atravesada tanto por lo deportivo como por lo emocional.
La urgencia de Estudiantes se explica por las suspensiones de Leandro González Pirez y Tomás Palacios, quienes no estarán disponibles para la primera semifinal ante Flamengo. Por eso, el club de La Plata busca reforzar la defensa y considera a Rojo como una pieza ideal para afrontar ese desafío.
Análisis y proyecciones: este tipo de conflictos suele acelerarse cuando se combinan tres variables: una ventana deportiva muy corta, un futbolista con peso simbólico y una negociación económica con margen limitado. En ese escenario, los clubes suelen endurecer posiciones para no quedar debilitados institucionalmente, aunque muchas veces terminan cediendo si el interés del jugador es firme y existe una oferta que compense la pérdida. En términos estratégicos, la salida de Rojo podría redefinir el cierre de temporada tanto para Racing, que perdería experiencia en una etapa decisiva, como para Estudiantes, que sumaría jerarquía y oficio para una serie de alta exigencia.
Evolución reciente de la situación: en los últimos años, el mercado local argentino mostró un crecimiento en este tipo de transferencias atravesadas por la urgencia deportiva y la presión de las competiciones internacionales. En ese marco, los futbolistas de trayectoria suelen adquirir mayor poder de negociación cuando el destino ofrece una oportunidad concreta de protagonismo, mientras que los clubes receptores intentan aprovechar vínculos previos, como ocurre en este caso con la historia de Rojo en Estudiantes. La postura de Racing, por ahora, se endureció al negar la salida, aunque la aparición de una oferta formal dejó abierta una instancia de negociación que, si no prospera, podría profundizar todavía más el desgaste entre las partes.





















