Messi ya está en Rosario y se acerca a su última función con la Selección

Lionel Messi llegó a Rosario junto a su familia y quedó a un paso de su despedida con la Selección Argentina. La planificación indica que no jugará ante Burkina Faso, pero sí se prepara para el último partido con la Albiceleste en el Monumental.

“Solo hay una cosa más importante que ganar una final: hacerlo para tu país”. La frase, asociada al espíritu competitivo que rodeó a Lionel Messi durante años, resume el peso simbólico de una despedida que ya empieza a sentirse como un cierre de época: el capitán argentino arribó a Rosario junto a su familia y se encamina a su última función con la camiseta nacional.

Lionel Messi ya está en el país para su última función. El avión privado del eterno capitán de la selección argentina aterrizó durante la mañana del viernes en Rosario: Leo llegó acompañado de sus hijos, su esposa Antonela Roccuzzo y su mamá Celia.

El futbolista de 39 años viene de jugar los 90 minutos el pasado miércoles 28 de septiembre en la derrota del Inter Miami por la MLS, encuentro en el que anotó un golazo de tiro libre. La duda, con su arribo anticipado al país, está en saber si este sábado al menos dirá presente en el Estadio Monumental para el amistoso de Argentina ante Burkina Faso, aunque el plan original no contempla que sume minutos.

“Leo en principio viene el fin de semana, después del partido del 3. Pero si quiere venir a jugar el 3, puede, no tiene problema. En principio, viene después de ese partido. Llegaría el fin de semana acá, el domingo creo”, había adelantado el entrenador Lionel Scaloni durante la conferencia de prensa previa al choque con Bolivia, que terminó con goleada 4-0. El director técnico, además, había señalado que “con Leo no volví a hablar después de esa charla de si venía al partido del 6”.

La planificación oficial marca que Messi jugará su 208° partido –y último– con la Albiceleste el martes 6 de octubre contra Benín, en un Monumental que tendrá toda su capacidad disponible tras cumplirse las dos fechas de sanción que habían dejado el aforo al 50% en los partidos del seleccionado.

El vuelo privado que trasladó al capitán desde Fort Lauderdale llegó cerca de las 7 de la mañana al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas. Lionel Messi viajó acompañado por Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, además de su madre, Celia Cuccittini. Luego del aterrizaje, la familia se dirigió a su residencia de Funes, donde el futbolista pasará las primeras horas de su regreso.

La llegada se produjo antes de lo previsto. El cronograma inicial contemplaba que el rosarino se sumara a la concentración durante el domingo, una vez finalizado el compromiso de la Selección ante Burkina Faso. La presencia anticipada abrió la posibilidad de que se acerque al estadio Monumental para acompañar al plantel en el segundo amistoso de la ventana internacional.

Por ahora, no hay una confirmación oficial sobre su presencia en Núñez. La idea de la planificación deportiva indica que Messi no participará del amistoso de este sábado a las 21 y que aprovechará el fin de semana en Rosario antes de viajar a Buenos Aires para reunirse con el resto de los convocados.

La agenda del seleccionado prevé que el 10 se incorpore al grupo después del encuentro frente a Burkina Faso. De esa manera, tendría poco ensayo junto a sus compañeros antes del duelo ante Benín, que marcará su despedida de la camiseta argentina ante el público local.

Lionel Scaloni ya había dejado abierta esa posibilidad durante su conferencia de prensa previa al choque contra Bolivia. El entrenador explicó que el arribo de Messi estaba proyectado para después del partido del sábado, aunque aclaró que el futbolista tenía libertad para modificar la fecha de su viaje si así lo deseaba.

La decisión de viajar antes le permitirá descansar en su ciudad, compartir tiempo con su familia y luego preparar el encuentro que pondrá fin a un ciclo de más de dos décadas en el seleccionado mayor. La despedida tendrá lugar en el Estadio Monumental, que volverá a recibir al equipo con aforo completo después de las dos fechas en las que la capacidad estuvo reducida al 50%.

Con la camiseta albiceleste, la Pulga dejó un legado imborrable: conquistó dos Copas América, una Finalissima, una Copa del Mundo, un Mundial Sub 20 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Además, fue subcampeón mundial en Brasil 2014 y en Estados Unidos, Canadá y México 2026.

El último compromiso de Messi con Argentina en el país se había jugado el 31 de marzo, cuando el seleccionado enfrentó a Zambia en La Bombonera como parte de la preparación para el Mundial 2026. En aquella goleada por 5-0, el capitán convirtió uno de los tantos.

Análisis y proyecciones: el final de ciclo de Messi con la selección adulta no solo cierra una etapa deportiva, sino también una transformación histórica del vínculo entre el jugador y el público argentino. Durante años convivieron la admiración, la exigencia y la comparación permanente con otras leyendas; sin embargo, el título de la Copa América 2021 y, sobre todo, la consagración en el Mundial 2022 consolidaron una reconciliación masiva que cambió por completo el clima en torno a su figura. A nivel institucional, la AFA capitaliza esta despedida como un acontecimiento de alto valor simbólico y comercial, mientras que la Selección ingresa en una transición inevitable: deberá sostener su competitividad sin la presencia cotidiana de su máximo emblema, algo que obliga a profundizar el recambio generacional y a reordenar liderazgos dentro del plantel.

Evolución reciente de la figura y del contexto: en los últimos años, Messi pasó de ser el jugador permanentemente observado por las finales perdidas a transformarse en el referente indiscutido de una era ganadora. Esa evolución también se reflejó en la postura del cuerpo técnico: Scaloni construyó un esquema colectivo en el que el rosarino dejó de cargar solo con la responsabilidad del equipo y pasó a integrarse a una estructura más equilibrada. El resultado fue un seleccionado más sólido, con continuidad competitiva y una identidad clara, que ahora se prepara para una etapa posterior al capitán. En ese marco, su despedida en el Monumental no representa solo un homenaje, sino también el inicio de una nueva narrativa para la Albiceleste.

El partido ante Benín se disputará el martes 6 de octubre desde las 20. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) programó ese encuentro una hora antes que los otros dos amistosos de esta fecha FIFA. Las entradas para el último partido de Messi con la Selección se agotaron, por lo que el Monumental tendrá sus tribunas completas para acompañar al capitán.

El encuentro será el número 208 de Messi con la Albiceleste. Su recorrido incluyó participaciones en seis Copas del Mundo, títulos continentales y mundiales, además de una etapa en la que pasó de las críticas por las finales perdidas a convertirse en el principal referente de un ciclo que volvió a ubicar a Argentina entre los equipos de mayor protagonismo internacional.

Para el duelo contra Benín, la Selección estrenará una indumentaria preparada para la ocasión. La camiseta especial de Argentina tendrá un diseño inspirado en la bandera nacional en disposición vertical, con el Sol de Mayo en el centro y ramas de laureles que rodearán el número 10 de Messi.

La prenda se utilizará una sola vez y quedará asociada a la despedida del capitán. El seleccionado también prevé una jornada con homenajes alrededor del encuentro, aunque todavía no se difundieron todos los detalles del operativo previsto para la noche en el Monumental.

Antes de ese partido, Argentina afrontará el amistoso ante Burkina Faso. Messi no tiene previsto sumar minutos, aunque su llegada anticipada mantiene abierta la posibilidad de que se ubique en una de las tribunas para respaldar a sus compañeros. Después llegará el turno de su incorporación formal a la concentración y de la última preparación para una noche que quedará marcada por el adiós del máximo referente de la generación campeona del mundo.