Colapinto, penalizado y enfocado en Sepang: así fue su viernes en Malasia
Franco Colapinto trabajó con un plan distinto en el regreso de la Fórmula 1 a Sepang, donde Alpine priorizó el ritmo de carrera por la penalización de 15 puestos que arrastra el argentino. Charles Leclerc fue el más veloz del día, mientras Max Verstappen lideró la FP1.“Sepang siempre tuvo fama de castigar el error: es un circuito donde la temperatura, la humedad y la lluvia pueden cambiar una carrera en minutos”. Con esa lógica se vivió el regreso de la Fórmula 1 a un trazado que no recibía a la Máxima desde 2017 y que, este viernes, dejó como referencias más rápidas a Max Verstappen y Charles Leclerc en el llamado Gran Premio de Baréin, disputado por patrocinio en Malasia.
La jornada inicial en el Circuito Internacional de Sepang tuvo al neerlandés como el más veloz de la primera práctica, con 1:37.520, y al monegasco como líder de la segunda, con 1:37.528. En un día de adaptación para varios pilotos, la combinación de alta degradación de neumáticos, pista exigente y la amenaza de lluvia volvió a poner en primer plano uno de los rasgos clásicos del trazado malasio: su capacidad para alterar por completo los planes de los equipos.
En ese escenario, Franco Colapinto atravesó un viernes muy particular. El argentino encaró un programa diferente al del resto de la parrilla, condicionado por la sanción de cinco posiciones que arrastró desde Bakú tras el choque con Pierre Gasly y Lando Norris. A eso se sumó el cambio de la unidad de potencia del A526 por quinta vez en la temporada, lo que derivó en una nueva penalización de diez puestos. En total, Colapinto cargará con 15 lugares de sanción, por lo que Alpine decidió resignar la clasificación y concentrarse en tandas largas, con mucho combustible, para optimizar el auto de cara al domingo.
“Teníamos un plan específico para el día en mi lado del garaje y lo ejecutamos bien, centrándonos firmemente en las tandas con mucho combustible y en optimizar el ritmo de carrera”, explicó el argentino. Y agregó: “Hay que intentar avanzar el domingo, tener un buen ritmo. El sábado está un poquito perdido con la penalización, así que intentaremos enfocarnos en el domingo y avanzar en la carrera”.
El trabajo de Colapinto quedó reflejado en los tiempos. En la FP1 terminó 19° con 1:40.531, casi tres segundos por detrás del más rápido y a dos del ritmo de su compañero Pierre Gasly. En la segunda tanda, profundizó esa misma estrategia: no ensayó una vuelta veloz y se centró en los long runs, por lo que cerró 22°, a casi seis segundos de la referencia de la sesión. Más allá de la posición, el objetivo estuvo puesto en acumular información y preparar la carrera con el menor margen de error posible.
La actividad continuará este sábado con la práctica 3 desde la 1.30 de la madrugada de Argentina. La clasificación está prevista para las 5 de la mañana, aunque Colapinto ya sabe que largará desde el fondo en la carrera principal de 56 vueltas, programada para el domingo a las 4 de la madrugada. En Fórmula 1, cuando una penalización condena la parrilla, la estrategia suele volverse tan importante como la velocidad pura: una buena gestión de neumáticos, una ventana favorable de safety car y una carrera caótica pueden transformar un fin de semana aparentemente perdido en una oportunidad de rescate.
Análisis y proyecciones: el regreso de Sepang a la Fórmula 1 reabre una discusión conocida en el paddock: los circuitos con altas temperaturas y clima variable suelen premiar a los autos equilibrados y a los equipos con mejor lectura de carrera, no necesariamente a los más rápidos a una vuelta. Para Alpine, el viernes de Colapinto parece orientado a minimizar daños y maximizar aprendizaje; para el argentino, cada vuelta con mucho combustible funciona como banco de pruebas de cara a futuras clasificaciones y a la gestión de neumáticos en carrera. Si el pronóstico de lluvia se confirma, el domingo podría ofrecer ventanas de oportunidad para remontar, algo especialmente valioso para un piloto que deberá largar desde el fondo.
Evolución reciente del caso Colapinto y de la situación general: en las últimas temporadas, el argentino fue consolidándose como un piloto en crecimiento dentro de la órbita de Alpine, pero también comenzó a lidiar con una realidad propia de la Fórmula 1 moderna: el margen de error es mínimo y las sanciones por componentes o incidentes pueden redefinir por completo un fin de semana. Tras el golpe en Bakú y la penalización acumulada en Malasia, la postura del equipo pasó de buscar una clasificación competitiva a priorizar la carrera. Esa evolución refleja una tendencia frecuente en la categoría: cuando la grilla se complica, la clave deja de ser solo el sábado y pasa a ser la administración del domingo.
En la segunda práctica, Charles Leclerc lideró con 1:37.528. Detrás se ubicaron Isack Hadjar, segundo a 0s099, y Lando Norris, tercero a 0s137. Max Verstappen, que había encabezado la FP1, cerró cuarto con neumáticos medios, mientras que sus rivales directos utilizaron blandos para sus simulacros rápidos. Más atrás aparecieron Lewis Hamilton y Oscar Piastri, quinto y sexto, ambos a tres décimas del mejor registro, mientras que George Russell y Kimi Antonelli completaron el grupo de punta con compuestos medios. Pierre Gasly terminó décimo con el otro Alpine.
La FP2 concluyó con Virtual Safety Car después de que el Audi de Gabriel Bortoleto quedara detenido en pista. El cierre de la sesión estuvo enfocado en simulacros de carrera, una postal habitual cuando el fin de semana se encamina al domingo y los equipos ya empiezan a proyectar la ventana estratégica ideal.
En la primera práctica, Verstappen había marcado el mejor tiempo con 1:37.520, seguido por George Russell y Isack Hadjar. Ferrari ubicó a Leclerc cuarto, mientras Hamilton fue sexto. Franco Colapinto finalizó 19° con Alpine, sin buscar una vuelta de clasificación con gomas nuevas, ya que concentró su tarea en el ritmo de carrera por la sanción que lo obligará a partir desde el fondo.
El ambiente en Sepang estuvo marcado además por las condiciones climáticas: se registraron 32 grados de temperatura ambiente, 51 sobre el asfalto y 60% de humedad, en un trazado que volvió a la Fórmula 1 después de nueve años de ausencia. Esa combinación de calor y humedad es una de las razones por las que Malasia suele exigir tanto a los neumáticos, a los frenos y a la resistencia física de los pilotos.
El circuito de Sepang mide 5,543 kilómetros, tiene 15 curvas y la carrera se disputa a 56 vueltas, para un total de 310,398 kilómetros. El récord de vuelta sigue en manos de Sebastian Vettel, con 1m 34.080s en 2017. Para 12 pilotos actuales de la Fórmula 1, incluido Colapinto, el escenario representa además una primera experiencia en uno de los trazados más exigentes del calendario contemporáneo.
La cobertura del día dejó también una postal más amplia del fin de semana: el GP de Baréin se corre en Malasia por decisión de la FIA y Formula One Management, que trasladaron la competencia desde el circuito de Sakhir al de Sepang en medio del conflicto bélico en Medio Oriente. Con pronóstico de lluvia alto y una pista que castiga cualquier exceso, todo indica que el domingo puede convertirse en una carrera de supervivencia, donde la lectura estratégica valdrá tanto como el ritmo puro.
En ese contexto, Colapinto afrontará la clasificación sabiendo que su verdadero desafío no está en la grilla del sábado, sino en la posibilidad de construir una remontada el domingo. El equipo eligió sacrificar una parte del presente para intentar capitalizar el domingo, una apuesta que en Fórmula 1 suele dividir entre riesgo y oportunidad. Si el clima se desordena, la historia puede cambiar rápido; si no, la administración de daños será el principal objetivo de Alpine.























