Maxi Ghione, detenido: su abogado habló de su angustia

Maxi Ghione sigue detenido en la Alcaidía de Rafaela y su defensa asegura que está muy angustiado por su situación y por el impacto público del caso. Mientras tanto, avanza la investigación por una denuncia de privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas.

«El honor es la verdadera nobleza del alma», escribió Aristóteles, y esa idea parece hoy atravesar la defensa de Maxi Ghione, que permanece detenido en la Alcaidía de Rafaela mientras su entorno insiste en el fuerte impacto personal y profesional que le dejó la causa.

En las últimas horas, su abogado brindó precisiones sobre su situación dentro de la unidad de detención y aseguró que el actor y director se encuentra muy angustiado, especialmente por el daño que, según sostiene, la denuncia podría provocar en su reputación.

“No puede recibir visitas, solo puede tener contacto conmigo. No está aislado, está en un pabellón y comparte celda con otra persona, con quien se la pasa charlando de todo”, explicó el Dr. Juan Manuel Lovaiz en diálogo con Moria Casán.

El letrado agregó que su cliente está devastado por el encierro y por la situación de su hijo, a quien considera su principal preocupación. “También le inquieta su alumnado y qué van a pensar de él, porque estaba dando clases de teatro. Esta denuncia afecta su honor”, sostuvo.

En paralelo, y en medio de versiones sobre una eventual nueva denuncia de una actriz, Lovaiz indicó que por ahora no tiene información al respecto.

Qué pasó con el actor Maxi Ghione

El actor y director Maximiliano “Maxi” Ghione fue detenido este martes durante un allanamiento realizado en una vivienda de Lehmann, en Santa Fe. El procedimiento se realizó en el marco de una investigación por una denuncia de privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas.

Según la pesquisa, el caso se habría iniciado a partir del testimonio de un trabajador sexual, quien aseguró que fue contratado para concurrir al domicilio de Ghione y que, una vez allí, habría permanecido retenido contra su voluntad.

Ghione había dejado Buenos Aires tiempo atrás en busca de tranquilidad y de una vida alejada de la exposición mediática. Así lo había contado en una de sus últimas entrevistas con un medio local de Rafaela.

Qué dijo el denunciante de Maxi Ghione

Pilar Smith explicó que el denunciante, que llamó al 911, se llama Emiliano Ezequiel Tarragona, de 43 años. “Relató que el 20 de septiembre se presentó en la dirección del actor para concretar un encuentro porque había contratado sus servicios de escort”, señaló la panelista al leer la denuncia.

De acuerdo con ese testimonio, el hombre afirmó que solo recibió el pago de una hora. “Posteriormente consumimos drogas y él se empezó a perseguir, estaba muy paranoico. En un momento sacó dos armas de fuego, me dijo ‘mirá que están cargadas’. No me apuntó, pero lo hizo para intimidarme”, sostuvo.

Análisis y proyecciones: en casos de fuerte exposición pública como este, la dimensión judicial suele convivir con un impacto inmediato sobre la imagen social del acusado. En el sistema penal argentino, las denuncias por privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas suelen requerir una reconstrucción precisa de tiempos, vínculos y contextos, algo que puede volver clave el material testimonial y pericial. Además, cuando aparecen referencias a consumo de drogas, armas y eventuales contradicciones entre versiones, la causa tiende a ganar complejidad probatoria. Si no surgen nuevos elementos, la defensa buscará desactivar la hipótesis de coerción, mientras que la acusación intentará sostener la credibilidad del relato del denunciante.

Evolución del caso y de la situación pública: en las primeras horas, el hecho se presentó como un allanamiento con detención en el marco de una investigación penal; luego, la causa pasó rápidamente al terreno mediático, con detalles sobre el supuesto encuentro, el llamado al 911 y el relato del denunciante. En paralelo, la postura del entorno de Ghione también fue cambiando: del silencio inicial a una estrategia de defensa centrada en su estado emocional, su reputación y el impacto familiar. Ese giro es habitual en casos de alta notoriedad: primero domina la incertidumbre y luego aparecen versiones más elaboradas para disputar el sentido público del expediente.