Peronismo y Malvinas: reclamo por una bandera del Operativo Cóndor
El peronismo buscará reactivar su vínculo histórico con la causa Malvinas y poner en agenda un reclamo simbólico: la devolución de una bandera del Operativo Cóndor cuyo paradero se desconoce. El gesto se enmarca en un nuevo intento de disputar el relato sobre soberanía frente al gobierno de Javier Milei.“La historia no es solo memoria: es también disputa política”. A casi seis décadas del Operativo Cóndor, aquella acción de alto impacto simbólico que en 1966 llevó a un grupo de militantes peronistas a aterrizar en las Islas Malvinas, el episodio vuelve a la discusión pública como emblema de soberanía, identidad y construcción política.
El peronismo busca disputar con Javier Milei la centralidad de la cuestión Malvinas y, en ese marco, reclamará la devolución de una bandera del Operativo Cóndor que estuvo exhibida en la Casa Rosada y cuyo destino actual se desconoce. La iniciativa se apoyará en un acto convocado para el 28 de septiembre, a 60 años de aquella acción, en el que el diputado Eduardo Valdés y el parlamentario del Mercosur Gabriel Fuks rendirán homenaje a los 18 argentinos que participaron del aterrizaje y volverán a impulsar el pedido de restitución.
El Operativo Cóndor ocupa un lugar singular en la memoria peronista. Fue encabezado por Dardo Cabo y protagonizado por 17 hombres y una mujer, que secuestraron un avión con destino a Río Gallegos y lo obligaron a aterrizar en Malvinas. Durante la breve permanencia en las islas, los militantes izaron siete banderas argentinas y rebautizaron Puerto Stanley como Puerto Rivero, en un gesto cargado de simbolismo político y nacional.
La acción terminó cuando fueron rodeados por militares británicos. Tras la mediación de un cura, los participantes quedaron detenidos y luego fueron encarcelados al regresar a la Argentina. Con el paso del tiempo, el operativo quedó instalado como una de las escenas más recordadas del activismo nacionalista y peronista de los años 60, en una etapa de fuerte radicalización política en el país y de creciente protagonismo de las demandas soberanas sobre Malvinas.
Una de esas banderas fue colgada en el patio Malvinas de la Casa Rosada, aunque en 2025 fue retirada. Desde el Gobierno sostuvieron que se encontraba en mal estado de conservación y que debía ser restaurada, pero nunca volvió a aparecer. Su falta alimentó el reclamo que ahora busca reactivar el peronismo, que considera que el símbolo debe ser recuperado y ubicado en un espacio de memoria acorde a su valor histórico.
La historia de esas banderas quedó ligada a María Cristina Verrier, la única mujer que integró el operativo. Durante la presidencia de Cristina Kirchner, Verrier entregó las piezas para que fueran colocadas en sitios simbólicos de la Argentina, en una decisión que buscó resignificar el legado del episodio y reforzar su dimensión institucional dentro de la narrativa oficial sobre Malvinas.
Análisis y proyecciones: El reclamo por la bandera no es solo patrimonial: también expresa una pulseada por la interpretación política de Malvinas. En la Argentina, la causa suele adquirir mayor visibilidad en contextos de tensión interna, y los símbolos —como banderas, actos y homenajes— funcionan como herramientas de legitimación. Si el peronismo logra instalar el tema, podría forzar al oficialismo a responder sobre la preservación de bienes históricos y sobre su propia estrategia discursiva respecto de la soberanía. A la vez, el episodio puede revalorizar el Operativo Cóndor como hito de memoria militante, aunque también reabre el debate sobre los límites entre acción política, épica nacional y política de Estado.
Evolución reciente del tema: En los últimos años, la cuestión Malvinas volvió a ser utilizada por distintos espacios políticos como una bandera transversal, aunque con matices crecientes. Bajo gestiones peronistas, el énfasis estuvo puesto en la memoria histórica, la diplomacia y la recuperación de símbolos; en cambio, el actual oficialismo intenta ordenar el discurso sobre soberanía desde una lógica más pragmática y menos asociada a la épica partidaria. En ese marco, la discusión por una bandera del Operativo Cóndor condensa dos visiones: una que privilegia la tradición militante del peronismo y otra que busca separar la causa Malvinas de la disputa identitaria interna.






















