Sueños Compartidos: condenaron a José López y a los hermanos Schoklender, pero absolvieron a Julio De Vido

Las penas son inferiores a tres años y de ejecución condicional, por lo que ninguno irá preso. El tribunal ordenó decomisar y actualizar $206 millones destinados originalmente a viviendas sociales. El fallo todavía no está firme.

El Tribunal Oral Federal N.º 5 condenó al exsecretario de Obras Públicas José López, al exsubsecretario Abel Fatala y a Sergio y Pablo Schoklender por el manejo irregular de fondos públicos del programa habitacional Sueños Compartidos.

En cambio, el exministro de Planificación Federal Julio De Vido fue absuelto. También resultaron absueltos otros cuatro exfuncionarios que llegaron al juicio.

La sentencia se conoció después de quince años de investigación y cuando la causa se encontraba al límite de la prescripción. Las defensas ya anticiparon que recurrirán ante la Cámara Federal de Casación Penal, por lo que las condenas y el decomiso todavía no están firmes.

LAS CONDENAS

José López recibió una pena de dos años y nueve meses de prisión en suspenso.

La misma condena fue impuesta a Abel Fatala.

Sergio Schoklender fue condenado a dos años y ocho meses, mientras que su hermano Pablo recibió dos años y cuatro meses.

Como todas las penas son inferiores a tres años y fueron dictadas en suspenso, ninguno de los condenados irá a prisión por este fallo. Deberán cumplir determinadas reglas de conducta durante el tiempo establecido por el tribunal.

Los jueces también dispusieron el decomiso de $206 millones, monto que deberá actualizarse cuando la sentencia quede firme y destinarse a programas de vivienda social.

LA ABSOLUCIÓN DE DE VIDO

Julio De Vido fue absuelto por mayoría.

El juez Daniel Obligado votó en disidencia y consideró que el exministro debía ser condenado. La jueza Adriana Paliotti y el juez Adrián Grünberg conformaron la mayoría absolutoria.

El tribunal no atribuyó responsabilidad penal a De Vido por su condición de ministro ni por la firma de los convenios mediante los cuales se ejecutó el programa.

También fueron absueltos los exfuncionarios Daniel Alfredo Nasif, Silvia Karina Nasif, Claudio Freidin y Carlos Castellano.

La composición de las mayorías fue diferente al resolver las condenas. Paliotti y Obligado votaron por responsabilizar a López, Fatala y los hermanos Schoklender, mientras que Grünberg se pronunció por absolverlos.

QUINCE AÑOS DE CAUSA

La investigación comenzó en 2011, después del enfrentamiento entre los hermanos Schoklender y Hebe de Bonafini, entonces presidenta de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

El expediente analizó el destino del dinero transferido por el Estado nacional entre 2008 y 2011 para construir viviendas y centros de salud en distintas provincias.

La Fundación Madres de Plaza de Mayo administró aproximadamente $748,7 millones mediante convenios celebrados con el Ministerio de Planificación Federal. Según la acusación, alrededor de $206,4 millones fueron derivados hacia empresas vinculadas con los apoderados de la organización.

La fiscalía sostuvo durante el juicio que las obras habían sido adjudicadas directamente, sin licitación, y que una parte del dinero terminó en sociedades relacionadas con los Schoklender.

El debate oral comenzó el 4 de marzo de 2026 y se extendió durante seis meses.

AL FILO DE LA PRESCRIPCIÓN

El veredicto fue leído cuando faltaban pocas horas para que, según el planteo de la fiscalía, pudieran cumplirse seis años desde el último acto válido capaz de interrumpir la prescripción.

Las defensas solicitaron que la acción penal fuera declarada extinguida, pero el tribunal rechazó esos pedidos, al igual que los planteos de nulidad.

El fiscal había solicitado penas de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra De Vido, López, Fatala y los hermanos Schoklender. Las condenas finalmente impuestas quedaron muy por debajo de ese pedido.

EL RECHAZO DE SCHOKLENDER

Después de escuchar el veredicto, Sergio Schoklender aseguró que no se habían desviado fondos y cuestionó duramente el funcionamiento de la Justicia federal.

El condenado sostuvo que la levedad de la pena demostraba, desde su perspectiva, la debilidad de la acusación. También destacó la existencia de votos divididos dentro del tribunal.

Durante sus últimas palabras antes de la sentencia, Schoklender había defendido la ejecución del programa habitacional. Los demás acusados desistieron de hablar.

Hebe de Bonafini estuvo procesada en el expediente, pero la acción penal en su contra terminó con su fallecimiento, ocurrido en noviembre de 2022.

UNA SENTENCIA QUE AÚN PUEDE CAMBIAR

La causa llegó al juicio después de una extensa investigación en la que numerosos imputados quedaron sobreseídos. Entre ellos estuvieron exgobernadores, intendentes y otras personas vinculadas con los convenios provinciales y municipales.

Por esa razón, el proceso oral quedó concentrado fundamentalmente en quienes intervinieron en la ejecución nacional del programa y en la administración de los fondos.

Las defensas recurrirán las condenas ante Casación. Hasta que no exista una resolución definitiva, ninguno de los condenados tendrá una pena firme y tampoco podrá ejecutarse el decomiso.

Además, permanece pendiente otro tramo de la investigación relacionado con el presunto lavado del dinero.

El caso Sueños Compartidos deja así una primera sentencia quince años después de iniciado: cuatro condenas en suspenso, cinco absoluciones, un decomiso millonario todavía sujeto a revisión y una larga discusión judicial que está lejos de haber terminado.