Milei reúne a su bloque en Casa Rosada antes de una semana clave en el Congreso

El Presidente encabezará un nuevo encuentro con diputados y senadores de La Libertad Avanza para alinear la estrategia oficialista. La cita antecede una semana decisiva en el Congreso, con el envío de proyectos sensibles y el inicio de debates clave.

“La economía es demasiado importante para dejarla en manos de un puñado de tecnócratas”, escribió Henry Hazlitt en La economía en una lección, una obra que Javier Milei suele citar como referencia ideológica. Con ese marco, el Presidente volverá a reunir este lunes por la tarde a los 95 diputados y 21 senadores de La Libertad Avanza en Casa Rosada, en una cita que funcionará como señal política y disciplinadora antes de una semana decisiva para el oficialismo.

La convocatoria fue comunicada hace una semana a través de los grupos de WhatsApp del bloque, en los que también participa la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien fue la autora de la invitación. Según lo previsto, el encuentro comenzará a las 15 en el Salón Héroes de Malvinas, el mismo ámbito en el que el mandatario ya recibió a sus legisladores en anteriores oportunidades.

Como en reuniones previas, Milei ofrecerá una charla de perfil conceptual sobre economía. No se descarta que vuelva a apoyarse en el libro de Hazlitt, que regaló a diputados y senadores en su última convocatoria en Balcarce 50. La estrategia responde a un método que el Presidente viene repitiendo en los últimos meses: combinar definiciones políticas con una exposición doctrinaria sobre el rumbo económico que busca sostener en el Congreso y ante la opinión pública.

En agosto pasado, por ejemplo, Milei utilizó uno de esos encuentros para respaldar la posición del Gobierno frente al debate por el aumento de la morosidad de las familias. Un mes antes, había recurrido al mismo formato para defender la reforma de la carta orgánica del Banco Central. Esa secuencia muestra que las reuniones con su bloque no se limitan a la coordinación parlamentaria, sino que también operan como espacios de alineamiento ideológico y de construcción de relato interno.

Una semana clave en el Congreso

La agenda legislativa de esta semana estará marcada por tres movimientos centrales. En primer lugar, el Ejecutivo prevé elevar a Diputados el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, anunciado por Milei en cadena nacional dos semanas atrás. La iniciativa apunta a modificar la Ley 26.659 para endurecer el régimen vigente contra las compañías que realicen actividades no autorizadas en Malvinas.

El texto también extiende las sanciones a los proveedores con el objetivo de impedir que los infractores puedan contratar con el sector público o privado en la Argentina. Además, cuando corresponda, busca habilitar la aplicación del juicio en ausencia. En paralelo, ampliará las actividades sancionables por la explotación de recursos naturales en las Islas y creará un Consejo de Seguridad Nacional que articulará Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.

Ese organismo tendrá facultades especiales para coordinar políticas de seguridad y quedará a cargo de un nuevo régimen de protección de infraestructuras críticas. La discusión sobre Malvinas, en este punto, se inserta en una línea histórica de reclamos de soberanía que atraviesa a distintos gobiernos argentinos, aunque con matices en la intensidad diplomática, la lógica de sanciones y la relación con el Reino Unido desde el conflicto de 1982.

Al día siguiente, el Gobierno presentará formalmente el Presupuesto 2027 en la Cámara baja. Se trata de una pieza central para ordenar la relación con gobernadores y bloques aliados, ya que definirá qué recursos destinará el Estado nacional a las distintas partidas durante el próximo año. La negociación prometen ser ardua, especialmente en un Congreso donde el oficialismo necesita sostener vínculos fluidos con fuerzas provinciales y sectores dialoguistas para avanzar con su programa económico.

El adelanto del Presupuesto, enviado en julio a Diputados con las firmas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y del ministro de Economía, Luis Caputo, proyecta una desaceleración de la inflación y un leve incremento real de la recaudación durante el trienio 2027-2029. También mantiene como eje la continuidad de la baja de la carga impositiva.

Además, el documento incorpora estimaciones de mediano plazo sobre la reducción del desempleo y mejoras en los indicadores de pobreza, indigencia y coeficiente de Gini. En términos políticos, esas proyecciones buscan consolidar la narrativa oficial de estabilización macroeconómica y recuperación gradual, una apuesta que el Gobierno necesita traducir en respaldo legislativo para evitar que el presupuesto quede como una mera expresión de deseo.

En paralelo, el Senado habilitará por primera vez el debate en comisión sobre la reforma electoral, un proyecto que todavía no logra reunir consensos entre el Gobierno y sus aliados, especialmente por la resistencia a eliminar las PASO. El debate sobre el sistema electoral argentino ha oscilado en los últimos años entre intentos de simplificación y defensas del esquema de primarias, con un punto de tensión recurrente: si las PASO ordenan la competencia o, por el contrario, agregan costos y complejidad institucional.

En este contexto, además del Presidente y sus legisladores, participarán Karina Milei, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado. No se descarta también la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, para adelantar definiciones a los titulares de las comisiones de Presupuesto y Hacienda de ambas cámaras, Bertie Benegas Lynch en Diputados y Agustín Monteverde en el Senado.

Análisis y proyecciones

La reunión llega en un momento en el que el oficialismo busca pasar de la lógica de la resistencia a la de la construcción de mayorías. Tras meses de alta centralidad del ajuste fiscal y la estabilización de precios, el Gobierno necesita convertir su narrativa económica en capacidad legislativa concreta. Si logra ordenar a su tropa y conservar apoyos externos, podrá encarar con más margen la discusión del Presupuesto y de la reforma electoral; si no, la negociación con gobernadores y aliados podría volverse más costosa y fragmentaria.

En esa transición también se observa una evolución en la postura de los principales actores. Milei pasó de un esquema de confrontación casi permanente a uno de mayor necesidad de coordinación política, mientras Karina Milei consolidó su rol como articuladora partidaria. Bullrich, por su parte, se afianza como jefa del bloque en el Senado, y Martín Menem mantiene su papel de enlace en Diputados. El tablero oficialista se volvió más institucional, aunque sin abandonar el estilo disruptivo que caracteriza al Gobierno.

Horas después del encuentro en Casa Rosada, Karina Milei y los legisladores nacionales del oficialismo se trasladarán al local partidario de La Libertad Avanza bonaerense en San Telmo, inaugurado semanas atrás como principal sede para disputar la provincia de Buenos Aires en 2027. Ese movimiento confirma que el oficialismo no solo piensa en la agenda inmediata del Congreso, sino también en la construcción territorial y electoral de mediano plazo.

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