El REM anticipa inflación de 30% y dólar en $1.630 a fin de año
El Banco Central difundió una nueva edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado y los analistas ajustaron sus proyecciones para inflación, dólar, tasas y actividad. El informe también marcó un crecimiento más moderado para 2026.En la historia económica argentina, pocas variables han tenido tanto poder para condicionar decisiones cotidianas como la inflación: desde los años de hiperinflación hasta las sucesivas crisis cambiarias, el precio del dinero y del dólar se volvió un termómetro central de la economía. En ese contexto, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central vuelve a poner sobre la mesa esas dos referencias clave: precios y tipo de cambio.
El Banco Central publicó una nueva edición de su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que reúne la opinión de economistas, consultoras y entidades financieras, con el objetivo de anticipar el rumbo que tomará la economía argentina en lo que resta del año.
Entre las variables que despiertan mayor interés se encuentran el tipo de cambio y la inflación, dos indicadores que suelen marcar el pulso de la actividad económica y las decisiones de consumo e inversión.
De acuerdo con el estudio, quienes participaron de la encuesta proyectaron que la inflación acumulada de todo 2026 cerraría en 30%, una décima por encima de lo que habían anticipado en el relevamiento previo. El Top 10, es decir, el grupo de participantes que mejor proyectó la inflación en el pasado, ubicó su estimación para el cierre del año en 29,9%, en línea con el conjunto total de encuestados.
Los expertos estiman que el camino a ese 30% no tendrá grandes sobresaltos. En concreto, anticipan una inflación mensual de 1,7% para agosto -dato que el Indec publicará el próximo jueves 10 de septiembre- y de 1,8% en septiembre. Luego, el IPC sería de 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre.
El dólar mira a diciembre
En cuanto al tipo de cambio, la mediana de las proyecciones del REM ubicó al dólar en $1.630 para el promedio de diciembre de 2026. Ese valor implica una baja de $22,20 respecto a los pronosticado por los expertos en el REM anterior.
Para llegar a ese punto, el mercado espera un recorrido gradual. La mediana de las proyecciones ubicó al dólar en $1.530 para el promedio de septiembre, con una baja de $15,80 respecto de lo relevado el mes anterior. De ahí en adelante, la expectativa es de una suba mes a mes, pero siempre moderada: $1.565 en octubre y $1.600 en noviembre, hasta alcanzar los $1.630 en diciembre.
De esta manera, la comparación entre la inflación esperada y la devaluación proyectada para el año muestra que el ritmo de aumento del dólar quedaría por debajo del de los precios: mientras el REM proyecta una suba de precios cercana al 30% para todo 2026, la variación del tipo de cambio interanual se ubicaría en 12,6 por ciento.
Este comportamiento esperado suele asociarse a períodos de mayor intervención o de fuerte anclaje nominal, en los que el mercado descuenta un deslizamiento administrado del tipo de cambio. En la práctica, la brecha entre inflación y dólar puede aliviar transitoriamente presiones cambiarias, aunque también comprimir competitividad si la dinámica no se corrige con productividad y crecimiento de exportaciones.
Qué pasará con las tasas de interés
El relevamiento también incluyó las expectativas sobre la tasa de interés Tamar de bancos privados, que se define como el promedio ponderado por monto de los depósitos a plazo fijo de entre 30 y 35 días, por $1.000 millones o más. Para septiembre, el conjunto de analistas proyectó una tasa de 24,11% nominal anual, lo que representa un alza de 1,4 puntos porcentuales respecto del REM anterior. Esa tasa equivale a una tasa efectiva mensual de 1,98 por ciento.
Para diciembre, la expectativa es de una Tamar de 23,45% nominal anual, 1,3 puntos por encima de lo estimado en el relevamiento previo, equivalente a una tasa efectiva mensual de 1,93 por ciento. De esta forma, hacia el cierre del año no se anticipa una baja pronunciada de las tasas respecto de los niveles actuales.
La actividad económica
El REM también proyectó la evolución del nivel de actividad. Para el cuarto trimestre de 2026, los analistas esperan un crecimiento trimestral desestacionalizado del Producto Bruto Interno (PBI) de 1,3%, cifra 0,3 puntos porcentuales superior a la del relevamiento anterior. Con ese resultado, el conjunto de participantes proyectó que el nivel de PIB real de 2026 sería, en promedio, 2,1% superior al de 2025. Se trata de una proyección más pesimista que la realizada por los mismos analistas en la edición anterior del REM, cuando proyectaron un crecimiento del 2,7% para todo el 2026.
La revisión a la baja de la actividad refleja una tendencia que se repite en la última etapa de la economía argentina: aun cuando aparecen señales de recuperación, el crecimiento suele mostrarse frágil y muy sensible al crédito, al salario real y a la estabilidad cambiaria. En ese marco, una mejora moderada del PBI no garantiza una expansión homogénea entre sectores.
Se trata, además, de una estimación que está muy por debajo de la proyección de crecimiento del PBI que informó el Gobierno en el Presupuesto 2026. En el documento, el Estado indicó que esperaba una expansión de la economía del 5% para este año, algo que parece lejos de concretarse, teniendo en cuenta los últimos resultados del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec. En concreto, el organismo oficial midió una mejora del PBI de 1,9% en el acumulado del primer semestre.
Empleo, resultado fiscal y balanza comercial
El Banco Central también consultó a los especialistas sobre otros temas económicos. En materia de empleo, los expertos opinaron que la tasa de desocupación abierta para el cuarto trimestre del año se ubicaría en 7,5% de la población económicamente activa, sin cambios respecto de la encuesta previa.
Por otro lado, quienes participaron del relevamiento proyectaron un superávit primario del Sector Público Nacional no Financiero de $15,4 billones para 2026, una cifra levemente inferior a la del mes anterior.
Respecto del comercio exterior, se espera que las exportaciones de bienes alcancen los USD 100.895 millones y las importaciones los USD 75.861 millones hacia fin de 2026, con lo que el superávit comercial anual proyectado sería de 25.034 millones de dólares.
Análisis y proyecciones: el cuadro que dibuja el REM es consistente con un escenario de desinflación gradual, dólar administrado y tasas todavía relativamente elevadas en términos nominales. Si esa dinámica se consolida, podría favorecer cierta previsibilidad financiera, aunque con el riesgo de mantener un nivel de actividad apenas en recuperación. En la experiencia argentina, cuando el tipo de cambio corre por detrás de los precios durante varios meses, el alivio inicial suele convivir con tensiones posteriores en reservas, competitividad y expectativas. Por eso, la clave hacia adelante será si la baja de la inflación logra sostenerse sin enfriar demasiado el consumo ni comprometer el rebote productivo.
Evolución reciente del tema: en los últimos años, las posturas del mercado frente a inflación y dólar pasaron de expectativas de correcciones bruscas a proyecciones más graduadas, en sintonía con una economía que alternó aceleraciones nominales, controles cambiarios y etapas de fuerte incertidumbre. También cambió el diagnóstico sobre la actividad: mientras antes predominaban pronósticos de rebotes rápidos tras las crisis, hoy las estimaciones tienden a ser más cautas y a remarcar que cualquier mejora depende de la estabilidad macroeconómica, del acceso al crédito y de la recuperación del salario real. En ese contexto, el REM opera como una radiografía de consenso que, más que fijar un rumbo exacto, permite medir qué tan creíbles son las anclas económicas de corto plazo.





















