Mariano Martínez: la pista en Córdoba que cambió la búsqueda

La madre del joven de 21 años confirmó que una imagen tomada en Córdoba permitió identificarlo y activar un operativo de búsqueda. La familia espera reencontrarse con él y acompañar la decisión que tome.

“Es mi hijo”, decía Rosanna en 1945 al reconocer en la radio a un soldado dado por desaparecido: pocas cosas conmueven tanto como el instante en que una familia recupera una pista concreta. Algo similar atraviesa ahora a la familia de Mariano Martínez, el estudiante de Arquitectura de 21 años cuyo rastro en Córdoba reorientó por completo la búsqueda.

La mamá de Mariano habló esta mañana después de que una imagen tomada en Córdoba le permitiera confirmar que el joven, buscado desde el lunes, está en esa provincia. Alicia explicó que las autoridades de seguridad cordobesas montaron un operativo para localizarlo y que aguarda reencontrarse con él. “Es mi hijo”, afirmó al referirse a la persona que aparece en las imágenes.

La mujer relató que recibió videos y fotos provenientes de distintos comercios de la zona donde Mariano habría dejado su currículum. De acuerdo con su testimonio, el joven fue a una imprenta porque necesitaba hacer copias y luego llevó los CV a negocios cercanos con la intención de conseguir trabajo. Esas imágenes resultaron decisivas para confirmar que se trataba de él.

Alicia dijo que, en un primer momento, no podía creer que su hijo estuviera en Córdoba. Sin embargo, cuando recibió el material enviado desde esa provincia, pudo reconocerlo y aseguró: “La verdad que me tranquilizaron enormemente”.

También sostuvo que mantuvo contacto permanente con funcionarios cordobeses. Según explicó, desde el Ministerio de Seguridad hasta los equipos que participan del operativo se comunicaron con ella para informarle los pasos que estaban dando en la búsqueda del joven.

La familia espera ahora que las autoridades logren ubicarlo. Una vez encontrado, intervendría un equipo técnico junto con profesionales de Córdoba, con el objetivo de acompañarlo y facilitar el reencuentro con sus familiares.

Qué contó sobre la decisión de Mariano

Alicia también se refirió a la posibilidad de que su hijo haya viajado a Córdoba por iniciativa propia. Recordó que tiempo atrás participó de un congreso en esa provincia y que allí conoció a profesores de la Universidad de Córdoba.

La madre consideró que esa experiencia pudo haber quedado en Mariano y que, ante una situación personal que atravesaba, podría haber pensado en probar suerte allí. “Seguramente pensó que no lo íbamos a dejar, que no lo íbamos a apoyar”, señaló.

Con el correr de las horas, la familia comenzó a imaginar un escenario distinto al de una desaparición forzada y a contemplar que el joven haya decidido alejarse por motivos personales, una posibilidad que en casos similares suele abrir una búsqueda no solo policial sino también de contención emocional y sanitaria. “Si él se quiere mudar para allá, lo vamos a apoyar”, aseguró Alicia, quien además manifestó que viajará a buscarlo apenas las autoridades confirmen dónde está.

En términos generales, este tipo de episodios suele tener una evolución marcada por tres etapas: la primera, de incertidumbre y reconstrucción de movimientos; la segunda, de verificación de indicios concretos; y la tercera, de acompañamiento y asistencia. En este caso, la aparición de registros en comercios de Córdoba y la rápida articulación con las fuerzas de seguridad son claves para pasar de la angustia inicial a una resolución más ordenada del caso.

La desaparición de Mariano

Mariano Martínez vive en Berazategui y es estudiante de Arquitectura. Desapareció el lunes 31 de agosto, cuando salió de su casa para entregar un trabajo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Esa jornada llegó a la facultad cerca de las 9. Allí le dijo a un compañero que se sentía mal, le dejó el trabajo y se fue. Desde entonces, su familia empezó a reconstruir sus movimientos a partir de cámaras de seguridad y de los datos de su tarjeta SUBE.

Las imágenes permitieron establecer que, después de irse de la facultad, estuvo en Punta Lara, en el partido de Ensenada, y más tarde tomó un colectivo hacia La Plata. A las 16.17 subió a una formación del tren Roca con destino a Constitución.

La investigación siguió hasta que apareció la pista que llevó a Córdoba. Una mujer contó que vio a Mariano después de que se acercara a distintos comercios para dejar su currículum. La imagen enviada a la familia permitió confirmar que efectivamente se trataba del joven buscado.

Cómo cambió la búsqueda

En los primeros días, el foco estuvo puesto en reconstruir cada desplazamiento del estudiante en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Con el paso de las horas, la aparición de registros en tránsito, comercios y testimonios modificó el escenario y amplió el radio de búsqueda. Ahora, la causa quedó atravesada por una hipótesis de traslado voluntario hacia Córdoba, lo que cambia tanto el abordaje policial como el acompañamiento familiar.

Para los especialistas en búsquedas de personas, cuando aparecen indicios sólidos en otra jurisdicción, el trabajo suele pasar de la urgencia inicial a la coordinación entre provincias. En casos como este, la comunicación entre familia, seguridad y equipos técnicos resulta central para evitar demoras y, al mismo tiempo, resguardar al joven si atraviesa una situación emocional delicada.