Gasly explotó tras perder el podio de Mónaco
El Tribunal Internacional de Apelación de la FIA le quitó a Pierre Gasly el podio logrado en Mónaco y reordenó la clasificación casi tres meses después. Alpine estalló contra el fallo, mientras su director deportivo y Flavio Briatore apuntaron con dureza contra el proceso y los rivales.En la Fórmula 1, una decisión administrativa puede pesar tanto como una vuelta perfecta: basta recordar que el campeonato de 1984 se definió por apenas medio punto. En esa lógica de márgenes mínimos, Pierre Gasly vivió un revés que reabrió una herida en Alpine: el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA resolvió quitarle el podio conseguido en el Gran Premio de Mónaco y devolverlo al séptimo puesto, 89 días después de la carrera.
El francés, visiblemente molesto, cargó contra la resolución y aseguró que se trata de una situación que todavía podría tener derivaciones. “Creo que nos están robando y creo que esto no va a terminar ahí. Estaba bastante claro la velocidad que teníamos nosotros en el pit lane. Hay muchas interpretaciones, disputas legales en oficinas sobre puntos que van más allá de lo deportivo”, expresó en diálogo con el medio francés Canal+, luego de la segunda práctica libre del Gran Premio de Italia, donde terminó 14°, por detrás de Franco Colapinto.
Gasly también subrayó su decepción por haber perdido su primer podio en Mónaco, aunque dejó el asunto en manos de su equipo. “Es triste ver resultados decididos a raíz de este tipo de evento. En la pista terminamos terceros. Otro giro inesperado. Voy a dejar que mi equipo haga el resto. Hice lo posible en la pista y ahora les corresponde a ellos hacer lo necesario, y tengo confianza en eso”, señaló.
En un comunicado difundido por Alpine al cierre del viernes, el piloto reforzó la misma idea y trató de enfocar su atención en la competencia de Italia. “Obviamente, hoy nos hemos enterado del resultado del Gran Premio de Mónaco. Por supuesto que estoy decepcionado, pero ahora mismo mi atención se centra únicamente en la carrera de este fin de semana y en sacar el máximo partido al resultado”, indicó.
La polémica no quedó limitada al piloto. Flavio Briatore, jefe del equipo, elevó el tono en la conferencia de prensa de la FIA y lanzó una acusación directa contra McLaren, a la que vinculó con uno de los jueces que integró el panel. “Esto es muy injusto. Pero, ya sabes, aceptamos la decisión, aunque lo que resulta muy extraño es que hubiera cuatro jueces en el panel. Uno de los jueces actuó como un fiscal. Eso no es un gran problema. El problema es que tiene una estrecha relación con la empresa McLaren”, afirmó en una intervención especialmente dura.
Steve Nielsen, por su parte, también manifestó su desacuerdo y sostuvo que Alpine se sintió perjudicada. “Sentimos que realmente nos perjudicaron. Porque el auto número 10 no estaba excediendo el límite de velocidad. Nuestros datos lo dicen, la FIA lo dice y los cronometradores lo dicen. Pero el panel de la audiencia de apelación decidió que sí lo estaba haciendo. Todavía no entiendo del todo cómo llegaron a esa conclusión”, explicó el director del equipo, según reprodujo el portal especializado Motorsport.
Luego, Nielsen comparó el caso con una película de bucle temporal para describir la extensión del conflicto. “¿Alguna vez viste la película El día de la marmota? Bueno, Mónaco me resulta un poco así. Creo que ahora ya pasaron tres meses. Y una gran parte de cada día durante esos últimos tres meses estuvo dedicada a hablar de Mónaco. Así que, de alguna manera, me siento aliviado de que haya terminado”, agregó.
El fallo se conoció minutos antes del inicio del Gran Premio de Italia en Monza y reconfiguró la clasificación final de Mónaco. Con la sanción restablecida, Isack Hadjar de Red Bull ascendió al tercer puesto. Gasly había cruzado la meta en el tercer lugar, pero recibió dos penalizaciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane, una infracción que también afectó a varios pilotos. Días después, Alpine reclamó por un error de medición; la FIA revisó el caso y el francés recuperó provisionalmente el tercer escalón del podio.
Sin embargo, McLaren y Red Bull presentaron una apelación, y el tribunal terminó por sostener las sanciones originales. El eje del planteo de Alpine estuvo en el método utilizado para medir la velocidad: la escudería argumentó que la federación calculó el valor a partir de un promedio entre la velocidad real del auto y la distancia recorrida en la calle de boxes, y defendió que Gasly no había superado los 60 km/h.
“Nunca es bueno perder puntos antes de poder salir a la pista. Creo que son 13 puntos en total, nueve de los nuestros y luego algunos que pasan a Racing Bulls. No es bueno. Tampoco es lo que esperábamos. Y ahora estamos 16 puntos por detrás de Racing Bulls. Ese es nuestro foco. Quedan 10 carreras. Haremos todo lo posible para alcanzarlos y terminar quintos”, señaló Nielsen al analizar el impacto deportivo de la decisión.
Más allá del enojo, el caso refleja una tendencia cada vez más frecuente en la Fórmula 1 moderna: la centralidad de los comisarios, los datos telemétricos y las apelaciones posteriores a la carrera. En los últimos años, la categoría ha profundizado el uso de protocolos técnicos y revisiones reglamentarias para intentar reducir la discrecionalidad, pero eso también ha multiplicado los debates sobre interpretación, consistencia y tiempos de resolución. En ese contexto, los equipos suelen defender no solo puntos, sino también criterios que pueden condicionar toda una temporada.
Análisis y proyecciones: la controversia puede tener efectos que exceden a Mónaco. Alpine quedó con 54 puntos en el sexto puesto del Campeonato de Constructores, mientras Racing Bulls llegó a 70, ampliando a 16 unidades una brecha que antes del fallo era de apenas tres. En el Campeonato de Pilotos, Gasly se mantiene décimo con 35 puntos, tras haber llegado a Monza con 44. Con 10 carreras por delante, el equipo francés todavía tiene margen para recortar diferencias y aspirar al quinto lugar, pero también arrastra el riesgo de que cada decisión reglamentaria vuelva a condicionar su campaña. La lectura interna parece clara: Alpine quiere convertir la bronca en motivación deportiva, aunque la disputa dejó en evidencia cuánto puede alterarse la tabla por una sola resolución técnica.
Evolución reciente del caso: en pocas semanas, la postura de los protagonistas cambió varias veces. Primero estuvo la sanción en pista; después, el reclamo de Alpine por la medición; más tarde, una restitución provisional del podio; y finalmente, la apelación que devolvió todo al punto inicial. Ese recorrido refleja cómo, en la Fórmula 1 actual, los resultados ya no se definen únicamente en la bandera a cuadros, sino también en despachos, audiencias y paneles de revisión. Para Alpine, el episodio fortaleció su discurso de víctima arbitral; para los rivales, en cambio, quedó instalada la necesidad de preservar la letra estricta del reglamento.
*Las declaraciones de Flavio Briatore en la conferencia de la FIA





















