Aida Victoria Merlano advirtió por la imagen de su hijo Emiliano

Aida Victoria Merlano volvió a encender la discusión sobre el uso de la imagen de su hijo Emiliano y advirtió que quienes sigan difundiendo contenidos sobre el menor podrían terminar ante un juez. La polémica reabrió tensiones familiares, acusaciones cruzadas y un trasfondo económico que ya había escalado en transmisiones en vivo y acciones legales.

“Poner a un menor en el centro de una disputa pública nunca es menor: la protección de la imagen de los niños es un principio que el derecho de familia y la legislación sobre infancia han reforzado durante décadas”. Con ese trasfondo, Aida Victoria Merlano volvió a fijar posición sobre la exposición de su hijo Emiliano y lanzó una advertencia a quienes sigan publicando imágenes del pequeño.

La barranquillera fue tajante durante una transmisión en vivo, cuando un seguidor le preguntó por el niño. Allí sostuvo que hay personas que olvidan que Emiliano “ya no es una figura pública” y que, por necesidad de dinero, insisten en difundir contenido sobre él. En ese contexto, dejó entrever que esa conducta podría terminar siendo revisada por un juez.

“Hay gente a la que se le olvida que el niño ya no es una figura pública y a veces quieren, ajá, tú sabes, están apurados y necesitan hacer una platica y quieren seguir publicando al niño. Entonces, no sé, de pronto algún juez un día de estos les recuerda ese pequeño detallito”, dijo la influenciadora.

La discusión por el uso de la imagen de Emiliano no es nueva y ya había generado tensiones dentro del entorno familiar. En julio de 2026, Merlano contó en una transmisión en vivo en TikTok que Juan David Tejada, conocido como El Agropecuario y padre del menor, le interpuso una tutela luego de que el niño apareciera en el video promocional del álbum El Peor Hombre Del Mundo del cantante Blessd.

Según su versión, esa acción judicial se apoyaba en la exigencia de que ella debía avisarle cada vez que “explotara la imagen del niño”. Merlano negó haber obtenido beneficio económico por esa aparición y respondió con dureza a Tejada, a quien calificó de “estúpido” y “bruto” en esa transmisión.

También cuestionó la coherencia del padre de su hijo al recurrir a una tutela, teniendo en cuenta que ella le había interpuesto una denuncia por violencia intrafamiliar, con resolución judicial favorable. “¿Cómo un tipo de estos es capaz de decir que yo estoy poniendo a mi hijo en un video que denigra a la mujer, cuando él tiene una orden de alejamiento por violencia intrafamiliar?”, señaló.

La controversia sumó un nuevo capítulo cuando Yina Calderón intervino en un en vivo de TikTok e insinuó que el viaje de Merlano fuera de Colombia junto a Emiliano y su prometido, el streamer panameño Escroo, obedecía a una maniobra para esquivar la justicia en el proceso que enfrenta desde 2019, vinculado con la fuga de su madre, la excongresista Aída Merlano Rebolledo.

Escroo respondió con fuerza y acusó a Calderón de actuar como vocera de Tejada. Además, aseguró que ella misma habría filtrado en su página de chismes fotos de una videollamada entre él y el menor.

“La payasa de Colombia se convirtió en la vocera del agro. Él se calla y tú prendes live. Él te habla entre sábanas y tú cuentas el chisme a Colombia”, expresó el streamer en un video difundido este miércoles.

El conflicto también tiene un costado económico. De acuerdo con lo que relató Merlano, Tejada habría condicionado su firma en el permiso de salida del país de Emiliano al pago de 40 millones de pesos, equivalentes al 20% de un contrato publicitario de 200 millones con una marca en República Dominicana. “Tuve que darle 40 millones de pesos para obtener el permiso”, aseguró públicamente. Tejada, por su parte, negó haber exigido esa suma y sostuvo que el dinero fue ofrecido de manera voluntaria.

En mayo de 2026, Merlano ya había marcado con claridad su postura sobre la monetización de la imagen del niño. En una transmisión en vivo en Kick afirmó que cualquier intento suyo de usar esa exposición estaba orientado al bienestar de Emiliano y no al beneficio propio.

“Cada intento que tú ves de monetización mío es en beneficio de mi hijo, de su futuro y de su bienestar. No como tú, que de forma egoísta explotas la imagen de tu hijo para tu propio beneficio sin que eso le signifique a él absolutamente nada”, sostuvo.

Como respaldo de su posición, enumeró beneficios que, según dijo, ya obtuvo para el menor: un fondo universitario saldado, un apartaestudio como patrimonio propio y un proyecto inmobiliario en desarrollo. “Si a mí algo llegase a pasarme, Emiliano nunca va a pasar trabajo por el resto de su vida”, afirmó.

Análisis y proyecciones: El caso exhibe una tensión cada vez más frecuente en la era de los creadores de contenido: la línea difusa entre la exposición pública, la monetización familiar y el derecho de los menores a la intimidad. En los últimos años, este debate se volvió más sensible por el crecimiento de las redes sociales, donde la vida privada se transforma en producto y los hijos de figuras mediáticas pasan a integrar una narrativa comercial o emocional. Si el conflicto escala, podría derivar en mayores restricciones judiciales sobre el uso de la imagen de Emiliano, así como en nuevas discusiones sobre autorizaciones parentales, tutela y compensaciones económicas en entornos digitales.

Evolución reciente del caso: La postura de los protagonistas se endureció con el paso del tiempo. Merlano pasó de justificar el uso de la imagen de su hijo como parte de su actividad pública a denunciar presuntos abusos económicos y a defender que cualquier beneficio debe ir directamente al bienestar del menor. Tejada, en cambio, quedó señalado por la influenciadora como alguien que reclama control sobre la exposición del niño mientras, según ella, también la utiliza con fines propios. La irrupción de Yina Calderón y la respuesta de Escroo ampliaron el conflicto más allá de la pareja parental, convirtiéndolo en una disputa mediática de alto voltaje que combina reputación, dinero y eventuales consecuencias judiciales.