Carasso, en la mira por la causa del Pami Río Cuarto
La investigación por una presunta sobrefacturación millonaria en perjuicio del Pami de Río Cuarto sumó nuevas tensiones políticas y judiciales. Aunque Luis Juez buscó despegar a Marcos Carasso, en tribunales consideran que su situación sigue complicándose.En la historia judicial argentina, los grandes expedientes por fraude al Estado suelen comenzar con algo tan simple como una serie de llamadas y terminan revelando posibles redes de intermediación. Bajo esa lógica avanza ahora la causa que investiga una presunta sobrefacturación de hasta 1.400 millones de pesos en perjuicio del Pami de Río Cuarto, con Marcos Carasso cada vez más comprometido.
A pesar de los intentos de Luis Juez y Gabriel Bornoroni por apartarlo del centro de las sospechas, la situación judicial del ex compañero de fórmula del senador se vuelve más delicada en una causa en la que ya fue imputado por tráfico de influencias. Los investigadores analizan comunicaciones telefónicas que podrían ubicarlo como intermediario entre la empresa prestadora de servicios que habría inflado los números y un tercer actor estatal que todavía no fue identificado.
Según detalló el portal Jornada Política, los registros de comunicaciones telefónicas mostrarían que Carasso atendió y canalizó pedidos de los empresarios procesados en la causa, Pablo Adzich y Gonzalo Lima. En expedientes de esta naturaleza, ese tipo de vínculos suele ser clave para reconstruir circuitos de influencia, especialmente cuando las maniobras investigadas se extienden durante meses y comprometen fondos de la seguridad social.
La causa pone bajo la lupa presuntas sobrefacturaciones de la firma Ethical Salud, prestadora de servicios de rehabilitación, entre mediados de 2024 y septiembre de 2025. En el expediente también quedaron imputados por asociación ilícita y defraudación al Estado Pablo Adzich, presidente de la Cámara de Internación Domiciliaria de Córdoba; Gonzalo Lima, gerente de Ethical Salud, y Lucas Kurilkowich, responsable de rehabilitación de la empresa en Río Cuarto.
En paralelo, resulta llamativo que la delegación del Pami Río Cuarto, controlada por el sector de Bornoroni en Córdoba, no se haya presentado como querellante, pese a ser la principal damnificada. En términos procesales, la decisión no altera por sí sola el avance de la investigación, pero sí refleja la complejidad política que rodea al caso y la cautela con la que distintos actores buscan evitar quedar asociados al escándalo.
Días atrás, Luis Juez se presentó como testigo con el objetivo de correr de escena a su ex compañero de fórmula. “Carasso es un tipo honorable, decente”, afirmó el senador nacional, y agregó que su testimonio sería “absolutamente esclarecedor”. Sin embargo, en el ámbito judicial relativizan su incidencia y consideran que la declaración difícilmente cambie el rumbo de una pesquisa que ya avanza sobre elementos documentales y telefónicos.
Análisis y proyecciones: En causas por presuntas maniobras de sobrefacturación en el sistema de salud, la tendencia habitual es que la investigación se expanda desde los prestadores hacia eventuales facilitadores políticos o administrativos. Si los vínculos telefónicos y la trazabilidad de los pedidos se sostienen, el expediente podría sumar nuevas imputaciones o, al menos, profundizar la responsabilidad de quienes habrían habilitado el circuito. También puede haber consecuencias institucionales: una mayor presión sobre las delegaciones involucradas, pedidos de explicaciones públicas y un costo político sensible para las figuras que intentan despegarse del caso.
Evolución del caso y de los actores: En los últimos años, el esquema de control sobre contrataciones y prestaciones en organismos como el Pami quedó cada vez más expuesto a investigaciones por intermediación, sobreprecios y derivaciones irregulares. En este expediente, la postura de los protagonistas también fue cambiando: Juez pasó de la distancia política a salir a respaldar públicamente a Carasso; Bornoroni, en cambio, aparece cuestionado por la ausencia de la delegación que responde a su órbita como parte querellante; y la Justicia, por su parte, muestra una línea de investigación que ya no se concentra solo en la empresa prestadora, sino también en el posible entramado de contactos que habría facilitado la maniobra.
Fuentes judiciales indicaron que, hacia adelante, la pesquisa buscará determinar con mayor precisión qué rol tuvo Carasso y si realmente participó de manera activa en el fraude. En ese escenario, no descartan que puedan aparecer nuevos elementos en su contra.





















