Tensión por una posible fórmula Macri-Ramírez en la Ciudad
En medio de las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza, empezó a circular una alternativa inesperada para la Ciudad de Buenos Aires: una eventual fórmula integrada por Jorge Macri y Pilar Ramírez. La idea generó ruido en ambos campamentos y expuso las tensiones de una alianza todavía lejos de cerrarse.En la política porteña, pocas discusiones resultan tan decisivas como una frase que quedó grabada en la memoria de la última gran disputa electoral: “la Ciudad no se entrega”. Esa convicción resume por qué Buenos Aires es, al mismo tiempo, el principal bastión del PRO y el objetivo estratégico de La Libertad Avanza, que aspira a disputarla con fuerza a partir de 2027.
La complejidad de ese escenario explica que la mesa de trabajo que impulsaron Karina Milei y Mauricio Macri, y que se reúne cada 15 días en la Casa Rosada, haya resuelto postergar el debate porteño para concentrarse primero en el resto de las provincias. Aun así, en las últimas semanas comenzaron a circular conversaciones informales que derivaron en una propuesta concreta: una fórmula integrada por Jorge Macri y Pilar Ramírez.
La versión tomó estado público cuando el diputado nacional Fernando de Andreis, uno de los dirigentes más cercanos al expresidente y representante del PRO, junto con Cristian Ritondo, en las rondas de diálogo de Balcarce 50, reconoció la posibilidad de esa combinación electoral.
Según reconstruyen desde Uspallata, la idea habría surgido de una de las charlas que Darío Wasserman, actual titular del Banco Nación, mantuvo con el empresario Daniel “Tano” Angelici, uno de los operadores políticos más influyentes en el entorno del jefe de Gobierno porteño. Wasserman, además de haber colaborado en la campaña de Javier Milei en 2023, es el esposo de la armadora libertaria; Angelici, por su parte, conserva llegada a distintas áreas de la administración de la Ciudad y peso en decisiones clave del alcalde.
En la Casa Rosada, sin embargo, desmienten de plano esa versión. Allí remarcan que Wasserman “es solo un funcionario que no tiene un rol en el partido y no interviene en las negociaciones”, por lo que buscan despegarlo de cualquier discusión partidaria.
Del lado del PRO, cerca de Jorge Macri admiten que el inicio de su gestión estuvo atravesado por serias dificultades y por una mala percepción entre los vecinos, pero aseguran que ese cuadro cambió en los últimos meses. “Hoy la imagen positiva de Jorge superó ampliamente la negativa y eso impacta también en los votantes. Penetró mucho en la gente el concepto de ley y orden, porque ven que ya no hay más ranchadas en la calle, que bajaron los delitos, que hay desalojos”, explicó a Infobae una fuente de su entorno.
En esa lectura interna aparecen dos factores centrales. Por un lado, sostienen que el jefe de Gobierno “encontró el rumbo y tiene cosas para mostrar”. Por el otro, apuntan a “la caída en desgracia de Manuel Adorni”, a quien consideran un dirigente que perdió fuerza como opción competitiva en el escenario porteño.
Con esa lógica, en el PRO estiman que una alianza con La Libertad Avanza podría acercar a ambos espacios a un piso electoral muy alto. “Nosotros sabemos que ahora, si el PRO y La Libertad Avanza van juntos a las elecciones, tienen el 60 por ciento de los votos. Si vamos separados, los dos podemos llegar a perder, sobre todo si el peronismo se agrupa”, analizan.
También creen que existe un segmento del electorado de la Ciudad que no fue históricamente macrista, pero que se desilusionó con Adorni y podría inclinarse por una boleta compartida. Desde esa perspectiva, la eventual sociedad serviría para ampliar la base de apoyo y neutralizar la dispersión opositora.
“Es una propuesta que incluso están operando ellos, porque se quedaron sin un candidato potente, porque Pilar no consiguió instalarse, y el escenario ya no está tan claro como hace algunos meses”, sostuvo un integrante de la mesa política porteña.
Del lado libertario, en cambio, la reacción fue de enojo. Consideran que la versión se difundió de manera unilateral y con el objetivo de instalar una necesidad del oficialismo porteño. “Salieron a decir esto porque es obvio que nos necesitan, estamos mejor posicionados”, responden.
En esa vereda insisten en que Darío Wasserman “no se mete en la política partidaria” y que no está habilitado para decidir el rumbo electoral. “Ese tipo de definiciones las toman solamente Karina Milei y Pilar Ramírez, y todavía ni siquiera se sentaron a discutirlo porque falta un montón, son cosas que dependen además de muchos factores, ni siquiera está confirmada todavía la alianza a nivel nacional”, afirmaron desde Balcarce 50.
En paralelo, cuestionan que De Andreis haya hablado por su cuenta sobre esa eventual fórmula. “Se mandó por su cuenta a hablar de esa fórmula porque lo engañaron”, afirmaron en el entorno libertario, aunque aclararon que no consideran esa opción como una discusión seria dentro de la mesa con el PRO.
También descartaron que se trate de una iniciativa de Mauricio Macri. “No creo que sea tampoco una propuesta de Mauricio, porque él no lo quiere a Jorge y no piensa que tenga que ser el próximo candidato de su espacio en la Ciudad, tiene a otros nombres en mente. La realidad es que las declaraciones de Fernando le vinieron al pelo al jefe de Gobierno y por supuesto que van a salir a decirlo en todos lados”, protestaron desde las filas de La Libertad Avanza.
En cuanto a la situación electoral de ambos espacios, en LLA relativizan el supuesto repunte de Jorge Macri. Aseguran que el jefe de Gobierno “no mejoró tanto en las encuestas” y que todavía conserva “un techo muy marcado y demasiado bajo”. “Que ahora tenga cosas para mostrar no significa que eso se vaya a trasladar a votos. Horacio Rodríguez Larreta, en el mejor momento de su gestión, tenía 70% de imagen positiva; Jorge tiene apenas el 40%. ¿Subió? Sí, es verdad, pero porque venía de 20 o 30 puntos”, comparan.
Mientras tanto, Pilar Ramírez prevé continuar en los próximos días con recorridas por los barrios junto a funcionarios nacionales, como las que ya compartió con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y con los ministros de Economía, Luis “Toto” Caputo, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
“No saben lo que vamos a hacer nosotros, si vamos a querer ir con ellos o competir y, en todo caso, si hay un acuerdo las condiciones que les vamos a plantear. Es una locura que hayan hecho trascender esa idea que no sé de dónde salió”, cuestionaron desde el oficialismo libertario.
Análisis y proyecciones: la discusión refleja una dinámica clásica de la política argentina: cuando dos fuerzas comparten adversarios y necesitan sumar volumen, las alianzas se vuelven más probables, pero también más frágiles. En la Ciudad de Buenos Aires, el PRO conserva una estructura territorial consolidada, mientras que La Libertad Avanza aporta tracción nacional y un voto de alta intensidad. Si ese potencial se tradujera en una boleta común, podría alterar el mapa porteño y reducir el margen de maniobra del peronismo. Sin embargo, la historia reciente muestra que las coaliciones apresuradas suelen tensionarse por candidaturas, liderazgos y reparto de poder, especialmente cuando ambas partes creen tener mejores condiciones de negociación.
Evolución reciente: en los últimos años, la relación entre el macrismo y el espacio libertario pasó de la competencia frontal a un diálogo pragmático, empujado por la necesidad de frenar al peronismo y ordenar el voto opositor. En la Ciudad, el PRO dejó de apoyarse solo en la marca histórica y empezó a enfatizar gestión, seguridad y orden urbano, mientras La Libertad Avanza creció como fuerza disruptiva y obligó a recalcular estrategias. Hasta la fecha de esta nota, ambos sectores exhiben señales de acercamiento en algunos distritos, pero en la Capital Federal persiste la disputa más delicada: quién conduce, quién cede y bajo qué condiciones se construye una eventual alianza.
Aunque no participa de la mesa de negociación en la Casa Rosada, la armadora libertaria cuenta con el aval de la secretaria general de la Presidencia para ordenar el partido en la Ciudad de Buenos Aires y es, además, una de sus principales personas de consulta.
























