Marta Fort habló de su trabajo y se comparó con Ricardo Fort
Marta Fort se refirió al conflicto que atraviesa Tini Stoessel y su padre, y contó cómo fue su propia experiencia al empezar a trabajar. Además, habló de su vínculo con el legado de Ricardo Fort y de la identidad que construyó en redes.“El dinero puede ser una gran herramienta, pero también una carga cuando se hereda muy joven”, advierten desde hace décadas economistas y especialistas en gestión patrimonial. En ese marco, Marta Fort habló sobre el desafío de crecer con un importante patrimonio familiar y trazó un paralelismo con la situación que atraviesa Tini Stoessel junto a Alejandro Stoessel.
La hija de Ricardo Fort fue entrevistada en Puro Show (eltrece), donde se refirió al conflicto que involucra a la cantante. Consultada sobre si se sentía identificada con la situación, reconoció que entiende lo complejo que puede resultar administrar dinero desde muy joven.
“Yo la verdad lo siento mucho por ella, porque sí es complicado cuando vos sos menor o desde muy chica que tenés cierto patrimonio. Pasan esas cosas”, expresó Marta.
En esa línea, sostuvo que para quienes crecen en ese contexto puede ser difícil dimensionar el dinero disponible: “Es medio confuso intentar administrar tu propio dinero cuando estás creciendo con eso”.
Sin embargo, aclaró que su experiencia personal fue distinta: “A mí no me pasó, a mí me pasa al contrario, me pasa que yo gasto, gasto, gasto y yo no sé cuánto me representa a mí”.
Marta Fort contó cómo fue trabajar en la fábrica familiar
Durante la charla, el notero de Puro Show recordó que en los últimos años Marta comenzó a trabajar e incluso fue vista atendiendo una caja de supermercado.
“Estoy laburando un montón”, aseguró, y explicó cuándo empezó a dar ese giro. “Cuando me mudé sola era como, bueno, mirar a la pared o mirar a la pared. Y entonces empecé trabajando en la fábrica, pero salió medio para el cu...”, relató.
Al ser consultada por las tareas que realizaba allí, sorprendió con su respuesta: “Un poco de todo. Trapeaba el piso casi. Me hacían bien de abajo, ¿me entendés?”. Según detalló, fue pasando progresivamente por distintos sectores de la fábrica: “Aprendí un poco de todo. Pero bueno, nada, por A, por B, no se dio”.
A partir de esa experiencia, decidió buscar nuevos caminos laborales. “Ahí dije, bueno, quiero empezar a trabajar, ¿viste? Porque a mí me gusta estar a mil, tener cosas que hacer”, explicó.
Hoy, afirmó que sostiene una agenda cargada y que disfruta de ese ritmo: “Ahora, por ejemplo, tengo todas las semanas algo, estoy constantemente con un montón de cosas. Y me encanta, y por eso empecé con las redes”.
Análisis y proyecciones: el caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión frecuente en familias con alto patrimonio: cómo construir autonomía personal sin quedar atrapado por la administración del dinero heredado. En los últimos años, muchas figuras jóvenes de apellidos conocidos eligieron combinar exposición en redes, participación laboral y construcción de marca propia para correrse del lugar exclusivo de “hija/o de”. Esa tendencia responde tanto a una necesidad de independencia económica como a un cambio cultural: el público valora cada vez más la autenticidad y el trabajo visible, incluso cuando existe una base patrimonial previa. En ese escenario, Marta parece orientarse a consolidar una identidad pública propia, apoyada en la nostalgia por su padre, pero también en una agenda de actividades que la muestre activa y autosuficiente.
Marta Fort habló de su parecido con Ricardo Fort
Durante la entrevista también surgió el apodo que adoptó en redes sociales: “La Comandanta”, en referencia al recordado “Comandante” con el que se identificaba a su padre.
La hija de Ricardo Fort explicó que fueron sus seguidores quienes empezaron a llamarla de esa manera y aseguró que disfruta de la comparación con él.
Incluso se definió como una especie de continuación de la personalidad de Ricardo Fort: “Yo siempre digo también: una Ricardita. O sea, yo soy la resurrección de lo que él quería”.
Y cerró con una particular descripción: “Rubia, ojos claros, con tetas y Fort. O sea, es como que soy yo, soy él en otra vida”.
Evolución reciente: en los últimos años, Marta Fort pasó de ser una figura asociada principalmente al universo mediático de su familia a mostrarse como una presencia más activa en redes y en espacios laborales. Ese desplazamiento acompañó una transformación más amplia en la forma en que los herederos de apellidos famosos gestionan su imagen: ya no basta con el linaje, sino que también se espera iniciativa, producción de contenido y alguna forma de trabajo visible. En paralelo, la memoria de Ricardo Fort sigue operando como un capital simbólico fuerte, y Marta parece capitalizarlo al mismo tiempo que intenta diferenciarse con una personalidad propia.
























