Camino del Peregrino: la ruta serrana que honra a Brochero

El Camino del Peregrino recorre 28 kilómetros por las sierras cordobesas y rinde homenaje al Cura Brochero. Con ocho estaciones, combina fe, historia, paisaje y trekking en uno de los circuitos más emblemáticos de Córdoba.

“La fe también se camina”: esa idea resume el espíritu de las peregrinaciones que, desde hace siglos, unen devoción, memoria y territorio en distintos puntos del mundo. En Córdoba, ese legado encuentra una de sus expresiones más reconocibles en el Camino del Peregrino, una travesía de 28 kilómetros por las sierras que rinde homenaje al cura Brochero, considerado el primer santo argentino nacido y fallecido en el país.

El turismo religioso gana cada vez más protagonismo y Córdoba ofrece distintas propuestas para quienes buscan experiencias vinculadas con la fe, la cultura, la arquitectura y la historia. En ese mapa, el Camino del Peregrino se destaca como uno de los circuitos más convocantes por su combinación de paisaje serrano, espiritualidad y huella histórica.

El recorrido se inicia en el kilómetro 105 del Camino de las Altas Cumbres, sobre la Ruta Provincial 34, en el paraje Giulio Cesare. Desde allí, la caminata se extiende durante unas seis horas de ida y atraviesa quebradas, arroyos y amplias vistas de montaña que acompañan cada tramo del trayecto.

A lo largo del camino hay ocho estaciones diseñadas para el descanso, la reflexión y la contemplación. Entre ellas figuran La Lagunita, Puente Arroyo Zárate, La Vertiente, Villa Benegas, Balcón Chico, Puente del Cura y El Carrizal.

Villa Benegas cuenta además con una capilla revalorizada, junto con servicios y baños para los peregrinos y caminantes. Cada parada permite recuperar energías y, al mismo tiempo, observar distintas panorámicas de las sierras, en una experiencia que mezcla esfuerzo físico con recogimiento espiritual.

El recorrido concluye en Villa Cura Brochero, un sitio estrechamente vinculado con la vida y la obra del sacerdote. Si bien una vez al año se organiza una peregrinación oficial para los fieles, el camino puede hacerse en otros momentos, lo que amplía su atractivo tanto para creyentes como para aficionados al trekking, la historia y el paisaje.

El Camino de Brochero ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Argentina

El Camino de Brochero fue declarado parte integrante del Patrimonio Cultural Inmaterial de la República Argentina, una distinción que reconoce una de las tradiciones de fe e identidad más relevantes de Córdoba y del país.

La medida pone en valor el significado religioso, cultural e histórico de la peregrinación inspirada en la figura de San José Gabriel del Rosario Brochero y apunta a preservar, promover y fortalecer una práctica que convoca cada año a peregrinos, fieles y visitantes.

El reconocimiento no se limita al trayecto físico. También comprende el conjunto de prácticas, saberes, celebraciones, manifestaciones comunitarias y expresiones de fe que se transmiten de generación en generación y que forman parte de la identidad de las comunidades ligadas al camino.

En ese sentido, la distinción impulsa además el desarrollo del turismo religioso y cultural en Córdoba y consolida al Camino de Brochero como uno de los principales circuitos de peregrinación del país. A la vez, refuerza la puesta en valor de los sitios asociados a la vida, la obra evangelizadora y el legado espiritual del Cura Gaucho.

La figura del Cura Brochero

José Gabriel del Rosario Brochero, conocido popularmente como el Cura Gaucho, recorrió durante décadas las Sierras Grandes en mula para acompañar a los pobladores de la región, asistir a enfermos y colaborar con el desarrollo de Traslasierra.

Su figura quedó profundamente ligada a la identidad cordobesa y, años después de su muerte, fue canonizado por el papa Francisco. Su canonización reforzó el peso simbólico de su legado y consolidó a Brochero como una referencia central del catolicismo argentino contemporáneo.

En los últimos años, el fenómeno brocheriano mostró una evolución clara: pasó de ser una devoción regional a convertirse en un atractivo de alcance nacional, con fuerte articulación entre fe, turismo y patrimonio. Ese proceso acompañó el crecimiento del turismo experiencial, que busca propuestas de recorrido con contenido cultural y sentido identitario.

Análisis y proyecciones: el Camino del Peregrino tiene potencial para seguir expandiéndose como producto turístico y religioso porque reúne tres atributos muy valorados por el público actual: autenticidad, naturaleza y relato histórico. En un contexto donde los destinos buscan diferenciarse, la combinación de patrimonio inmaterial, caminata y paisaje serrano puede fortalecer la economía local, prolongar estadías y diversificar servicios. También es probable que el reconocimiento patrimonial impulse nuevas acciones de conservación, señalización y organización de circuitos, especialmente en temporadas de mayor demanda.

Hoy, el Camino del Peregrino permite acercarse a la historia de Brochero desde el propio territorio: caminando por las sierras que recorrió y descubriendo un paisaje en el que naturaleza, memoria y espiritualidad se encuentran.