Buganvilla: dos métodos simples para multiplicarla en casa

La buganvilla puede reproducirse con técnicas sencillas que, bien aplicadas, aumentan las chances de éxito. Un floricultor explica dos métodos efectivos para obtener nuevos ejemplares en casa.

“La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce”, decía Jean-Jacques Rousseau, y pocas actividades lo ilustran mejor que la jardinería, donde cada planta exige tiempo, atención y constancia para desarrollarse con fuerza. En el caso de la buganvilla, una especie apreciada por su resistencia y su intensa floración, también existen técnicas de reproducción que permiten obtener nuevos ejemplares a partir de una planta madre.

La jardinería requiere cuidados habituales, pero además ofrece distintas alternativas para multiplicar especies en casa. Entre las más conocidas están los esquejes, un recurso sencillo y muy utilizado para extender un cultivo. Sin embargo, no todas las plantas responden igual, por lo que conviene conocer ciertas claves para favorecer la aparición de raíces. En el caso de la buganvilla, el floricultor Ángel Illescas (@angelillescasnombela) difundió en uno de sus últimos videos de TikTok dos métodos que, según explica, ofrecen buenas posibilidades de éxito.

Cómo hacer un acodo aéreo en una buganvilla

Según Illescas, el acodo aéreo es la opción más confiable para reproducir una buganvilla. El primer paso consiste en elegir una rama con suficiente fuerza y que pueda manipularse con facilidad. El especialista advierte que no es recomendable trabajar con plantas demasiado pequeñas, porque el corte de una rama podría debilitarlas.

Una vez seleccionada la rama, se debe raspar una parte del tallo para retirar de manera superficial la capa exterior. Luego, sobre esa zona, se coloca el sustrato, que debe quedar en contacto directo con el área raspada y firmemente sujeto alrededor de la rama para formar el acodo. Illescas también aconseja incorporar una pequeña cáscara de plátano en la zona antes de añadir el sustrato.

Después, solo queda conservar el montaje hasta que la rama desarrolle raíces. Cuando estas sean suficientes, el acodo podrá separarse de la planta madre y trasplantarse como un nuevo ejemplar.

El método del esqueje tierno

La segunda alternativa es la reproducción por esqueje. En este caso, el experto recomienda seleccionar un brote joven de una planta vigorosa y realizar el corte en la zona del nudo o coyuntura, ya que ese punto de la rama tiene mayores posibilidades de generar raíces.

Una vez preparado, hay que retirar las hojas de la parte inferior del esqueje y colocarlo en un recipiente pequeño, aproximadamente del tamaño de un dedal. El floricultor remarca que no conviene usar una maceta grande, porque eso puede aumentar las posibilidades de que el proceso no prospere. El sustrato debe conservar una humedad adecuada y el esqueje debe permanecer al principio a la sombra.

La época del año también resulta determinante. Ángel Illescas señala que finales de agosto, principios de septiembre y febrero son los mejores momentos para intentarlo, ya que coinciden con periodos de temperaturas más suaves. Si el proceso se realiza a finales de agosto o principios de septiembre, el esqueje puede llegar a tener raíces para octubre. Durante las primeras semanas debe mantenerse protegido de la luz directa y, una vez que comience a enraizar, puede trasladarse gradualmente a una zona más luminosa para seguir creciendo sin someterlo a cambios bruscos de temperatura.

Análisis y proyecciones

La propagación de buganvillas mediante acodo aéreo y esqueje responde a una lógica ampliamente usada en jardinería: cuando una especie presenta tallos vigorosos y buena capacidad de enraizamiento, estas técnicas permiten conservar las características de la planta original con un costo bajo y un nivel de dificultad accesible. En términos prácticos, el acodo aéreo suele ofrecer mayores probabilidades de éxito porque la rama sigue conectada a la planta madre mientras forma raíces, lo que reduce el estrés hídrico y mejora la supervivencia.

En los últimos años, el interés por la jardinería doméstica creció de la mano de las redes sociales, donde floricultores y aficionados comparten procedimientos paso a paso para resolver problemas concretos. En ese contexto, la buganvilla se mantiene como una de las especies más buscadas por su rusticidad, su capacidad de adaptarse a climas templados y su valor ornamental. La recomendación de usar periodos de temperaturas suaves también coincide con el criterio técnico general: los cambios extremos pueden frenar el enraizamiento y comprometer el desarrollo inicial.

Evolución de la práctica y mirada actual

Antes, la multiplicación de plantas como la buganvilla quedaba casi exclusivamente en manos de viveros y jardineros experimentados. Hoy, en cambio, la divulgación digital democratizó ese conocimiento y volvió más accesibles técnicas que antes parecían reservadas a especialistas. La postura predominante entre quienes enseñan jardinería en línea es clara: priorizar métodos simples, respetar los tiempos de la planta y evitar excesos, como recipientes demasiado grandes o exposición prematura al sol. Esa evolución refleja un cambio de enfoque más didáctico y preventivo, centrado en aumentar la tasa de éxito sin complicar el proceso.