Por qué el sudor no huele y cuándo aparece el mal olor
Aunque muchas personas lo asocian con el mal olor, el sudor no tiene aroma propio. La dermatóloga Isabel Del Campo explicó por qué aparece el olor corporal y qué factores lo intensifican.“No es el sudor, sino lo que ocurre sobre la piel lo que genera el olor”. Esa idea, que hoy parece obvia para la dermatología, resume un fenómeno fisiológico que acompaña al ser humano desde siempre: transpiramos para regular la temperatura corporal, no para oler mal.
La dermatóloga Isabel Del Campo aclaró que el sudor, en sí mismo, no desprende un aroma desagradable. En diálogo con CuídatePlus, la especialista del Instituto de Dermatología Integral y miembro de la Academia Española de Dermatología explicó que el sudor es un líquido transparente liberado por las glándulas sudoríparas y compuesto en un 99% por agua y un 1% por sales, principalmente cloruro sódico.
Según detalló, existen dos tipos de glándulas sudoríparas. Por un lado, están las apocrinas, localizadas en zonas con vello, como las axilas, el área genital, alrededor del ano y las areolas de los pezones. Estas, además de líquido, secretan sebo y grasa. Por otro, están las ecrinas, distribuidas en toda la piel.
Por qué aparece el mal olor al transpirar, según una experta
La función principal de la transpiración es regular la temperatura corporal en cualquier circunstancia: durante el ejercicio, en ambientes cálidos, en momentos de estrés y ansiedad o ante sofocos. Cuando el sudor sale a la superficie, se evapora y ayuda a que la temperatura vuelva a su nivel habitual.
En ese proceso, el cuerpo activa un mecanismo de enfriamiento natural que resulta clave para la supervivencia. De hecho, la regulación térmica mediante el sudor es una de las respuestas fisiológicas más eficientes del organismo humano, y por eso la sudoración aumenta no solo con el calor, sino también con la activación emocional.
Del Campo remarcó que la transpiración es inodora, es decir, no tiene olor propio. El aroma desagradable aparece cuando el sudor es descompuesto por bacterias y hongos presentes en la piel. En ese caso, aclaró, no todas las personas generan mal olor al transpirar; cuando ocurre, se denomina bromhidrosis y tiene múltiples causas, la gran mayoría sin un origen patológico.
Qué factores provocan el olor corporal, según una dermatóloga
La aparición del olor corporal puede depender de distintos factores: la genética, la higiene personal, el uso de prendas sintéticas, la práctica de ejercicio, el sobrepeso y la obesidad, entre otros.
También pueden influir el estrés y la ansiedad, el consumo de café o alcohol, algunos medicamentos, los niveles bajos de azúcar en sangre, las infecciones, la fiebre y las dietas cetogénicas o hiperproteicas.
En ese sentido, Del Campo señaló que las hormonas también cumplen un papel relevante. Tanto cuando hay una gran subida hormonal como cuando se produce una caída importante, el olor corporal puede variar y volverse más fuerte, en hombres y en mujeres.
Análisis y proyecciones: La explicación médica sobre el olor corporal se inscribe en una tendencia más amplia de la dermatología contemporánea: dejar de considerar la sudoración como un problema en sí mismo y entenderla como una función normal, modulada por hábitos, hormonas y microbiota cutánea. En los últimos años, la conversación pública también se desplazó hacia soluciones más específicas —antitranspirantes, prendas técnicas, control del estrés e higiene focalizada— en lugar de asociar automáticamente el olor a una mala limpieza. Esa evolución sugiere que, a futuro, el abordaje seguirá combinando prevención, educación y tratamiento personalizado para los casos de bromhidrosis persistente.
Cómo cambia el olor corporal con la edad
La dermatóloga destacó que el olor corporal puede variar según la edad. Durante la pubertad, explicó, el olor se vuelve más fuerte porque antes de esa etapa las glándulas apocrinas no funcionan. A partir de allí, el cambio en el aroma del cuerpo se intensifica, aunque luego se va regulando con el paso del tiempo.
En el caso de las mujeres, el ciclo menstrual también puede influir. Según la especialista, durante la ovulación el olor tiende a disminuir para “ser más atractiva”, mientras que en la fase lútea se vuelve más intenso.
Además, durante el embarazo también pueden darse cambios vinculados con las variaciones hormonales propias de esos meses y con otros factores, como el aumento de la temperatura corporal.
Cómo evolucionó la mirada sobre el olor corporal
Durante mucho tiempo, el olor corporal se explicó casi exclusivamente desde la higiene. Sin embargo, la evidencia dermatológica fue incorporando otros componentes: la acción de bacterias y hongos, la influencia hormonal, la alimentación, el tipo de ropa y la predisposición genética. En paralelo, el desarrollo de antitranspirantes más eficaces y de tejidos transpirables cambió la forma en que muchas personas manejan la sudoración en la vida cotidiana.
Hoy la visión médica es más integral: la transpiración no se elimina, porque cumple una función esencial, sino que se busca controlar el olor cuando aparece y tratar sus causas cuando se vuelve persistente o molesto.
Recomendaciones para evitar el mal olor del sudor
Por último, Del Campo dejó algunas sugerencias para combatir el aroma desagradable que suele acompañar a la transpiración:
- Higiene corporal más frecuente, sobre todo en las zonas donde suele aparecer olor, como las axilas, las ingles, la zona genital y los pies.
- Cambiarse de ropa y lavarla más seguido.
- Priorizar prendas de tejidos naturales, como el algodón o el lino, ya que permiten que la piel respire.
- Usar antitranspirantes, que funcionan para inhibir la producción de transpiración.
En términos prácticos, la clave está en reducir el ambiente donde proliferan los microorganismos que transforman el sudor en compuestos olorosos. Por eso, la combinación de higiene, ropa adecuada y control de factores desencadenantes suele ser la estrategia más efectiva antes de pensar en un problema dermatológico de base.






















