Un pitbull mató a una beba de cinco meses en Pablo Nogués

La Justicia intenta reconstruir cómo fue el ataque que terminó con la vida de Emma Eluney Cabral, una beba de cinco meses, en Pablo Nogués. El perro fue retirado de la vivienda y quedó bajo observación mientras avanza la investigación.

“Los pitbulls fueron creados originalmente para la pelea y, con el tiempo, se convirtieron en uno de los símbolos más discutidos sobre tenencia responsable en ámbitos urbanos”, una frase que suele resumir el debate mundial sobre estos perros y que vuelve a cobrar fuerza tras la muerte de una beba de cinco meses en Pablo Nogués, partido bonaerense de Malvinas Argentinas.

Un perro pitbull mató a una beba de cinco meses en la localidad de Pablo Nogués, partido bonaerense de Malvinas Argentinas. La Justicia intenta ahora esclarecer en qué circunstancias ocurrió el hecho y determinar eventuales responsabilidades.

Fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que el trágico episodio ocurrió este viernes en una vivienda de la calle O’Brien al 4300. La víctima fue identificada como Emma Eluney Cabral.

Al recibir la denuncia a través del 911, personal del Comando de Patrullas de Malvinas Argentinas se presentó en el lugar y entrevistó a la dueña del animal. Según su relato, momentos antes su hija había pasado a visitarla con Emma, su nieta, y en un descuido el pitbull ingresó y mordió a la menor en la cabeza.

En medio de la desesperación, varios vecinos de la cuadra se acercaron para ayudar a la madre de la beba a trasladarla de urgencia al Hospital Municipal de Trauma y Emergencias Dr. Federico Abete. Pese a los intentos de los médicos de guardia por estabilizarla, la niña no resistió las graves heridas y murió en el lugar.

Micaela, tía de la menor fallecida, dialogó con un medio local y sostuvo que todo ocurrió cuando su cuñada dejó a la beba durmiendo en la cama. En ese contexto, el animal ingresó y la atacó en la cabeza.

“Esos perros son así. Un día se levantan bien, otro día se levantan mal... Esos perros son muy asesinos, no sirve tenerlos en la casa”, expresó la mujer durante una entrevista con Canal Provincial.

Desesperada, la madre de la niña salió corriendo de la vivienda con ella en brazos, pero al llegar a su domicilio tropezó y ambas cayeron sobre la vereda. “La nena estaba toda ensangrentada. No sé si la mató en el acto o la nena se quedó sin vida en el hospital, porque allá cuando entró mi tía vio que había varios médicos rodeándola y apretándole el pecho”, relató.

Luego, Micaela aseguró que no se trató de la primera agresión atribuida a ese perro en el barrio. “Ellos lo tienen suelto al perro. Ya ha matado a otros perros, ha mordido gente, pero para ellos no hace nada”, señaló.

Desde el punto de vista judicial, el fiscal Rubén Moreno, titular de la UFI N° 4 del Departamento Judicial San Martín, concentra su trabajo en reconstruir los minutos previos al ataque, un paso clave para establecer la posible cadena de responsabilidades.

En el lugar se desplegaron las primeras actuaciones policiales y judiciales una vez confirmada la muerte de la beba. Desde entonces, el caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía competente, que ordenó medidas para resguardar elementos de interés para la causa. Según la información consignada por el portal Informe Norte, la pesquisa busca determinar cómo se produjo el ataque, qué personas estaban en la vivienda al momento del hecho y si existían condiciones previas relevantes para el expediente.

Entre las decisiones inmediatas adoptadas por la Justicia, una de las principales fue el retiro del animal del domicilio. El perro fue trasladado a la dependencia de Zoonosis local, donde permanecerá aislado y bajo observación durante diez días, de acuerdo con los protocolos sanitarios y de comportamiento que suelen aplicarse en este tipo de casos.

Además, la Fiscalía ordenó la revisión de testimonios, informes periciales y cualquier otro elemento que permita establecer cómo se encontraba la menor, qué medidas de resguardo existían dentro de la vivienda y cuál era la situación del perro antes del episodio.

Análisis y proyecciones: este caso vuelve a colocar en agenda un debate que en Argentina reaparece cada cierto tiempo: la tenencia responsable de perros considerados de gran fuerza o potencialmente peligrosos. En términos generales, cuando ocurren episodios de esta gravedad, la discusión pública suele desplazarse entre dos ejes: la conducta individual del animal y el deber de cuidado humano. En la práctica, la evolución de estos casos muestra que la prevención —supervisión, cerramiento adecuado, socialización, educación y control veterinario— pesa tanto como la reacción judicial posterior. Si la investigación confirma omisiones en la custodia, podrían abrirse derivaciones penales o contravencionales para los adultos responsables, además de eventuales reclamos civiles. También es probable que el episodio reactive pedidos de mayor regulación local sobre razas, tenencia y registro, una discusión que en los últimos años ha tendido a priorizar la responsabilidad del dueño por sobre la estigmatización de una raza en particular.

Evolución del tema: en los últimos años, el enfoque sobre ataques de perros cambió gradualmente. Antes predominaba una mirada centrada casi exclusivamente en la raza; más recientemente, tanto especialistas como organismos de salud animal insisten en que la conducta depende en gran medida del manejo del animal, su entorno y la supervisión humana. En paralelo, las autoridades sanitarias y judiciales suelen actuar con protocolos de observación y peritaje cuando hay lesiones graves o muertes, como ocurrió en este caso. Esa tendencia refleja una mayor preocupación por la prevención y la trazabilidad de la custodia, aunque el impacto social de hechos como el de Pablo Nogués suele reabrir la demanda de controles más estrictos.