Golpe a La Cordillera en Pereira: incautan drogas y armas

Un allanamiento y una operación simultánea en Pereira dejaron capturas, incautación de droga y armas, en investigaciones que apuntan a presuntas redes de distribución ligadas a La Cordillera. Las autoridades sostienen que los detenidos cumplían roles clave en el almacenamiento, la custodia y el expendio de estupefacientes.

“Con medio siglo de historia de las mafias urbanas en Colombia, cada golpe a las redes de microtráfico termina revelando algo más que droga: estructuras de control territorial, armas y capacidad de intimidación”. Bajo esa lógica, la Policía Nacional de Colombia asestó en Pereira dos operativos que dejaron capturas, incautaciones y nuevas hipótesis sobre la expansión criminal en la capital risaraldense.

Más de 21.000 dosis de estupefacientes fueron decomisadas durante un allanamiento a un inmueble en Pereira, donde uniformados capturaron en flagrancia a una persona que, según la institución, haría parte del grupo delincuencial conocido como La Cordillera.

De acuerdo con el reporte oficial, en el procedimiento fueron incautadas 20.000 dosis de bazuco y 1.326 dosis de perico, además de una pistola traumática, 20 cartuchos calibre 38, 18 cartuchos para arma traumática y $200.000 en efectivo. El valor estimado de la sustancia en el mercado ilegal asciende a 64 millones de pesos.

La diligencia terminó con la detención de Victor Colorado, alias Victor o Zarco, a quien las autoridades señalan como presunto responsable de almacenar y distribuir droga hacia sectores del centro de Pereira.

La Policía de Pereira también destacó que el capturado registra antecedentes por homicidio de 2005, por lo que deberá responder ante las autoridades judiciales por el delito de tráfico de estupefacientes.

Según la investigación, la estructura intervenida operaba mediante mecanismos de almacenamiento y distribución destinados a abastecer puntos de venta en el centro de la ciudad.

Parte de la droga, de acuerdo con los investigadores, era dosificada en fincas de corregimientos del área metropolitana antes de ser trasladada para su comercialización.

“Esta sustancia era dosificada en fincas alternas en corregimientos de la metropolitana de Pereira para ser distribuida, por un costo aproximado de 2.500 cada sustancia y 10.000 el perico”, indicó el coronel Oscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.

El oficial añadió que la investigación deja abierta una posible conexión con La Cordillera y que continúan las líneas de trabajo para establecer responsabilidades y vínculos con otros actores.

“Esta captura demuestra que, en medio del terremoto y esta atención de desastre, estamos actuando contundentemente contra las redes de distribución de estupefacientes. Hemos visto que está conectada con otros hechos de homicidio, los cuales seguirán siendo el resultado operación en la ciudad”, puntualizó.

Operación Coral: tres capturas más y más de seis kilos incautados

En otro despliegue, la Policía Metropolitana de Pereira informó la detención de tres presuntos integrantes de La Cordillera durante una operación denominada Coral, desarrollada en la misma ciudad.

La institución precisó que en esa acción fueron incautados más de seis kilos de estupefacientes y tres armas de fuego, en una intervención realizada mientras Pereira continúa atendiendo la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto.

El procedimiento se ejecutó de manera simultánea en los barrios El Rosal y Corales, en la Ciudadela Cuba, con participación de unidades del Bloque de Búsqueda contra el Multicrimen de la Policía Metropolitana.

Entre los capturados figura alias Doble Cero o Patriarca, identificado por los investigadores como uno de los principales cabecillas de una presunta red sicarial. Según la pesquisa, estaría relacionado con el homicidio de un hombre conocido como alias El Canadiense, ocurrido en 2025.

Las autoridades indicaron además que este hombre ya había sido capturado el 7 de julio de 2026 y que fue localizado nuevamente durante este operativo.

Junto a él fue detenida alias Melissa, señalada por las autoridades como posible compañera sentimental. A ambos les hallaron dos revólveres, más de seis kilos de marihuana tipo creepy y varias dosis de otras sustancias.

En el otro frente del operativo, en el barrio Corales, fue capturado en flagrancia alias Sebastián, quien portaba una pistola marca Córdova, calibre 9 milímetros, con sus respectivos cartuchos.

Según las autoridades, la estructura estaría bajo las órdenes de alias Walter Ojos, Fantasma y Juangui, considerados dinamizadores de actividades criminales en distintos sectores de Pereira.

Los detenidos tendrían funciones de custodia de expendios de droga, intimidación para sostener el control de los puntos de distribución y presión sobre estructuras rivales para conservar el dominio territorial. Por ahora, serán puestos a disposición de las autoridades judiciales para su correspondiente judicialización.

Análisis y proyecciones

Los operativos muestran una constante en la lucha contra el microtráfico en Colombia: cuando se afecta un punto de expendio, suele emerger una red más amplia de abastecimiento, custodia armada y control territorial. En ciudades intermedias como Pereira, este tipo de estructuras suele combinar renta ilegal, violencia selectiva y capacidad de reemplazo rápido de mandos, lo que obliga a sostener la presión policial más allá de las capturas puntuales. Si la investigación logra consolidar pruebas sobre las conexiones con homicidios y con la cadena de distribución, el caso podría derivar en nuevos procesos contra mandos medios y presuntos financiadores.

Evolución del caso y de los actores involucrados

En los últimos años, La Cordillera ha sido señalada como una de las estructuras criminales más persistentes del Eje Cafetero, con influencia en el narcomenudeo, la intimidación armada y la disputa por corredores urbanos. La respuesta estatal también ha cambiado: además de allanamientos tradicionales, la Policía ha reforzado operaciones coordinadas, investigación de homicidios y trabajo de inteligencia sobre redes de apoyo logístico. En ese contexto, las capturas en Pereira reflejan una estrategia que busca no solo sacar droga de circulación, sino desarticular los eslabones que permiten sostener el negocio ilegal en zonas de alto valor territorial.