El Saler recupera la normalidad tras el incendio, con cierres parciales en la Devesa
Tras el control del incendio en El Saler, València levantará este domingo a las 23.59 las restricciones de movilidad en toda la zona. No obstante, se mantendrán cierres parciales en la Devesa mientras continúan las tareas de enfriamiento y vigilancia.
“Un incendio forestal no termina cuando se apaga la llama: concluye cuando el terreno deja de arder por dentro”. Esa máxima resume lo ocurrido en El Saler, donde el fuego que afectó a la Devesa obligó durante días a sostener un operativo de emergencia y a administrar, paso a paso, el regreso a la normalidad.
El Puesto de Mando Avanzado del incendio de El Saler, en València, informó que, una vez controlado el fuego desde este sábado a las 20.00 horas y tras los trabajos realizados durante toda la jornada, se resolvió levantar las restricciones a la movilidad en toda la zona a partir de las 23.59 de este domingo.
De este modo, las carreteras 401 y CV-500 quedarán completamente abiertas al tránsito desde esa hora, y se restablecerá la normalidad en la vía que da servicio a las pedanías de El Saler, Palmar y Perellonet. Sus vecinos ya no deberán acceder a la zona desde Sueca y podrán circular con total normalidad por la CV-500 y la 401. Además, el servicio de transporte público de la EMT volverá a funcionar con normalidad, según comunicó el consistorio.
Las playas reabrirán, al igual que el área boscosa de la Devesa de El Saler, aunque con condicionantes. En el caso de los accesos al bosque de La Devesa, se habilitan nuevamente salvo los viales y aparcamientos de la avenida de la Gola Pujol, desde la Torre 1 hasta la rotonda del restaurante Duna.
También se permitirá el ingreso a los locales de hostelería de la playa y a sus zonas de estacionamiento; en cambio, el Camí Vell de la Devesa seguirá cerrado, al igual que el Tallafoc de la Rambla, el Tallafoc dels Ferros y el Tallafoc de la Calle.
Estas limitaciones se mantendrán porque, durante los próximos días y hasta la extinción definitiva del incendio, que afectó 36 hectáreas, el cuerpo municipal de bomberos de València continuará trabajando en la zona para facilitar la tarea de extinción y evitar riesgos adicionales.
MÁS VIGILANCIA
Durante la jornada de este domingo trabajaron cuatro dotaciones de Bomberos València, una unidad de drones y Protección Civil, además de efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil. Su labor se concentró tanto en el control de los cortes de carretera como en la vigilancia del parque natural, reforzada tras conocerse que el incendio fue intencionado.
El jefe de Bomberos València, Enrique Chisbert, explicó que el trabajo de hoy y de los próximos días consiste en “refrescar la zona quemada”, ya que el suelo permanece muy caliente y todavía pueden producirse pequeños rebrotes en zonas parcialmente afectadas o incluso en sectores que quedaron sin quemar dentro del perímetro.
Según detalló ante los medios, por la experiencia en incendios anteriores, esas tareas pueden prolongarse “desde tres días, cuatro, hasta una semana, diez días”, en función también de la climatología. “Si nos viene a favor o no”, puntualizó.
Por ese motivo insistió en que varias sendas permanecerán cerradas: “Las necesitamos para nosotros circular en vehículos y es un peligro dejar pasar por ahí las bicicletas, gente caminando...”.
En cuanto a los efectivos desplegados, señaló que irán “escalando” según el momento del día, aunque, como mínimo, habrá tres dotaciones de bomberos con autobomba y también voluntarios de Protección Civil, con medios como cañones portátiles.
CIVISMO
El concejal de Emergencias, Juan Carlos Caballero, agradeció a los vecinos el “civismo” demostrado desde el pasado jueves, cuando el fuego obligó a declarar la situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF) y a evacuar a los habitantes de la Torre 1 y de la pedanía de El Saler, además de los usuarios de los campings.
“Gracias a ellos y a su sacrificio durante el fin de semana se ha podido trabajar sin descanso para luchar contra el fuego”, subrayó. A su juicio, “han vuelto a demostrar que la prioridad de todos ha sido, es y será la Devesa de El Saler”.
También indicó que los servicios municipales ya trabajan “para recuperar la zona afectada y seguir protegiendo La Devesa de El Saler y todo el Parque Natural de la Albufera, el pulmón verde de la ciudad”.
RESPUESTAS
Caballero reclamó además explicaciones sobre cómo se produjo el incendio y quién fue el responsable, al considerar que “debe caer todo el peso de la ley sobre quien ha puesto en juego el futuro de la Devesa y de sus vecinos”. Asimismo, destacó la actuación de los equipos de extinción y de las fuerzas de seguridad: “Una vez más se han volcado por y para los valencianos y su esfuerzo ininterrumpido ha hecho que no estuviéramos ante una desgracia de unas dimensiones mucho más graves”, concluyó.
Análisis y proyecciones
El caso vuelve a mostrar una constante conocida en los incendios de interfase y en áreas naturales sensibles: la recuperación operativa suele llegar antes que la recuperación ecológica. En espacios como la Devesa de El Saler, la combinación de vegetación inflamable, presión humana, viento y altas temperaturas vuelve decisivas las horas posteriores al control del fuego. Por eso, la fase de vigilancia, enfriamiento y restricción selectiva suele ser tan importante como el ataque inicial. A mediano plazo, el episodio podría reforzar los debates sobre prevención, investigación de causas, vigilancia perimetral y gestión de accesos en enclaves naturales próximos a zonas urbanas.
Evolución reciente del conflicto y de la respuesta institucional
En los últimos años, la respuesta ante incendios forestales en España ha tendido a volverse más coordinada, con mayor uso de drones, dispositivos de mando avanzado y protocolos de evacuación más precisos. También se ha consolidado una mayor conciencia social sobre la protección de entornos como la Albufera, que pasó de ser vista solo como un espacio recreativo a entenderse como infraestructura ecológica clave para la ciudad. En este caso, la actitud de los vecinos, la intervención de bomberos, Policía Local, Guardia Civil y Protección Civil, y la decisión de reabrir por tramos reflejan una estrategia más fina: recuperar la movilidad sin desproteger el perímetro, mientras avanza la investigación para determinar si el incendio fue provocado.
























