Wendy Herrera asume la defensa de Aida Victoria Merlano

La penalista cartagenera tomó el patrocinio de Aida Victoria Merlano en medio de un conflicto con su expareja, Juan David Tejada, marcado por acusaciones cruzadas y una fuerte exposición en redes. La defensa insiste en llevar el caso a las instancias judiciales y no al terreno del espectáculo digital.

“En derecho de familia, el interés superior del niño debe prevalecer sobre cualquier disputa de adultos”, recuerda el marco jurídico que suele guiar este tipo de conflictos, y ese principio es justamente el centro de la controversia entre Aida Victoria Merlano y Juan David Tejada, conocido como El Agropecuario.

La abogada penalista Wendy Herrera, reconocida por su participación en procesos de alto perfil como los de Epa Colombia y Rafael Poveda, asumió la representación legal de Merlano en el caso que enfrenta contra su expareja. El equipo defensor busca encauzar la disputa por la vía institucional, en medio de un episodio que se ha expandido con fuerza en redes sociales y transmisiones en vivo.

La tensión entre Merlano y Tejada se agravó luego de la filtración de conversaciones que, según lo divulgado públicamente, apuntan a un presunto acuerdo económico para facilitar la salida del país de Emiliano, el hijo de ambos. El caso tomó mayor visibilidad por declaraciones públicas, lives y publicaciones en plataformas digitales, donde se cruzaron acusaciones sobre obligaciones familiares y también sobre supuestos riesgos para el menor.

En ese contexto, la actual pareja de Merlano, identificada como Escro, también formuló cuestionamientos contra Tejada y lo señaló por presuntos intereses económicos en la controversia. De fondo, el expediente involucra asuntos especialmente sensibles: custodia, bienestar del niño y la legalidad de los trámites de viaje.

Herrera, penalista cartagenera con más de 15 años de experiencia y conocida en redes como “la abogada de los colombianos”, lidera una firma que asegura haber resuelto más de 2.000 casos en el país. Su trayectoria la ha llevado a asumir estrategias de defensa de figuras mediáticas, entre ellas Daneidy Barrera Rojas, Epa Colombia, y el periodista Rafael Poveda.

Al pronunciarse por primera vez sobre el caso, la abogada se presentó ante la opinión pública y remarcó la gravedad de las acusaciones: “Hola, hola, soy Wendy Herrera, la abogada de los colombianos y también la abogada de Aida Victoria Merlano. Hoy me pronuncio como abogada frente a una situación que ha sido de conocimiento público y mi defendida se pronunció públicamente frente a una serie de acusaciones que son delicadas, son graves y son totalmente falsas, realizadas por la contraparte”, señaló.

Herrera también cuestionó la forma en que el conflicto familiar pasó del ámbito privado al ecosistema digital. “Un problema que es familiar, que involucra a un niño que es de la primera infancia, ha continuado sistemáticamente en redes sociales por reconocimiento de lives o creando contenido”, expresó. Y agregó que, a su juicio, se intenta convertir un asunto serio en un espectáculo mediático. Incluso calificó como grave una de las expresiones que circularon en ese entorno: “Estamos más pegados que la vaca Lola”.

La penalista insistió en que no debe perderse de vista el eje central del debate: la protección de los derechos del menor. “Entonces me pregunto yo como abogada, ¿estamos hablando de la protección de los derechos del niño o estamos produciendo contenido? Porque no podemos perder de vista que priman los derechos del menor”, afirmó.

En relación con las obligaciones económicas y la documentación que respalda la defensa de Merlano, Herrera aclaró que la responsabilidad parental no se limita a un pago ocasional. “Quiero decirles a todos ustedes que la atención integral y la responsabilidad que tienen los papás, en este caso su papá, no significa pagar únicamente una cuota cuando se quiera, no significa acumular obligaciones, ni después pretender que sean las redes sociales el escenario para determinar si es buen padre o buena madre”, dijo.

La abogada sostuvo además que la defensa técnica cuenta con documentos, grabaciones y registros de consignaciones que demostrarían el cumplimiento de las obligaciones maternas, y anticipó que esos elementos serán presentados ante las autoridades competentes cuando el proceso lo requiera.

“Todas las acusaciones falsas que son delicadas deben demostrarse”, advirtió Herrera, en alusión a las versiones sobre una presunta salida clandestina del menor y a los señalamientos sobre supuestas situaciones de peligro.

La penalista también se refirió a las amenazas y expresiones de violencia que, según indicó, han circulado en redes sociales, y aseguró que esos hechos forman parte del expediente. “Aquí hay una violencia contra la mujer. Existe además un contexto relacionado con hechos de violencia”, señaló. Al cerrar su intervención, reiteró que el caso debe resolverse en la justicia y no en el escenario mediático o digital: “El niño no puede convertirse en un trofeo de disputa. Por encima de cualquier interés mediático, el niño tiene derecho a crecer protegido de las disputas de los adultos”.

Aida Victoria Merlano reaccionó al anuncio con un mensaje de agradecimiento hacia su nueva defensa. “Doc! Te amamos mucho ?? Gracias por ser tan incondicional. Vamos con toda!”, escribió la empresaria barranquillera en el video publicado por Wendy Herrera.

Análisis y proyecciones: Más allá del intercambio público, este caso refleja una tendencia cada vez más visible en disputas familiares de figuras mediáticas: la judicialización convive con la viralización. En términos legales, cuando hay menores involucrados, la discusión suele desplazarse hacia pruebas documentales, cumplimiento de cuotas, autorizaciones de viaje y eventuales medidas de protección. En paralelo, la exposición en redes puede intensificar el conflicto y complicar cualquier intento de conciliación. Si las partes deciden sostener la controversia en el terreno público, es probable que aumente la presión sobre las autoridades para ordenar el debate y evitar que la opinión digital sustituya a las pruebas del proceso.

Evolución reciente del conflicto: En los últimos años, los casos de celebridades y creadores de contenido en Colombia han pasado de los juzgados a las plataformas sociales con creciente frecuencia. Lo que antes se resolvía con menor exposición ahora suele convertirse en una disputa de narrativa: cada parte intenta instalar su versión ante la audiencia antes de la definición judicial. En este caso, la postura de la defensa de Merlano apunta a desactivar esa lógica y trasladar el centro de gravedad hacia el expediente. Del lado contrario, la controversia ya quedó amplificada por declaraciones y publicaciones, un patrón que en la última década se ha vuelto común en conflictos de familia con alta visibilidad pública.