Knicks y Warriors, bajo la lupa por un mercado NBA flojo

The Athletic ubicó a New York Knicks y Golden State Warriors entre los peores balances del mercado rumbo a la temporada 2026-27. Aunque siguen siendo dos de las franquicias más valiosas de la liga, su receso dejó más dudas que señales de mejora.

«La historia no garantiza el presente»: en la NBA, el prestigio puede pesar mucho en la conversación, pero no siempre alcanza para sostener una evaluación deportiva favorable. Bajo esa lógica, The Athletic ubicó a New York Knicks y Golden State Warriors entre los peores balances del mercado rumbo a la temporada 2026-27, en un análisis centrado en cuánto mejoró —o empeoró— cada equipo durante la temporada baja.

The Athletic publicó el 3 de agosto de 2026 un ranking que no mide fama, valor de marca ni historia, sino si cada franquicia está mejor posicionada que al cierre de la temporada pasada. Según ese criterio, Knicks y Warriors quedaron en la parte baja de la tabla, pese a su enorme peso comercial dentro de la liga.

En el caso de los Knicks, la evaluación resulta especialmente llamativa porque llegan desde una temporada destacada y conservan a su núcleo principal: Jalen Brunson, Karl-Anthony Towns, OG Anunoby, Mikal Bridges y Josh Hart.

Ese quinteto ofrece jerarquía, continuidad y muchos minutos de calidad. Sin embargo, el diagnóstico de The Athletic apunta a que el equipo no dio un salto claro respecto de su punto de partida. En términos competitivos, la discusión ya no pasa por la reconstrucción, sino por el techo real de un plantel que aspira a pelear en un Este cada vez más exigente.

Brunson sigue siendo el conductor ofensivo, Towns aporta tiro exterior y presencia interna, Anunoby y Bridges sostienen la defensa perimetral, y Hart continúa siendo una pieza de energía, rebote y esfuerzo. El problema, desde la óptica del ranking, es que esa base sólida no vino acompañada de mejoras contundentes en profundidad ni en variantes tácticas.

La salida de Mitchell Robinson también pesa. El pivote firmó con Boston Celtics luego de una decisión estratégica de la directiva de James Dolan para no superar el segundo apron salarial. Robinson ofrecía rebote ofensivo, protección del aro y una opción de rotación valiosa en partidos cerrados. Su ausencia altera el panorama para el técnico Mike Brown.

Andre Drummond llegó por un año y USD 3,88 millones como reemplazo parcial. Su experiencia y capacidad reboteadora ayudan, pero no cambian de forma sustancial la estructura del equipo. En esa línea, The Athletic considera que los Knicks conservaron su base, pero no lograron una mejora clara en el receso.

Además, Nueva York ya había comprometido buena parte de su capital de intercambio para sumar a Bridges y Anunoby, y para reorganizar el plantel con Towns. Ese contexto limita el margen de maniobra para futuras operaciones y obliga a que cada movimiento sea mucho más preciso. La franquicia, en otras palabras, entró en una etapa en la que ya no se mide cantidad, sino impacto real.

Para Golden State Warriors, el análisis combina urgencia competitiva y señales de final de ciclo. Stephen Curry sigue como gran figura, acompañado por Draymond Green, pero la ventana de éxito se achica con el paso del tiempo y cada decisión de la offseason adquiere un peso mayor.

La situación de Jimmy Butler es un factor central. The Athletic informó que regresa tras una ruptura de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lo que abre dudas sobre su aporte inmediato. También vuelve Moses Moody, luego de una operación por una lesión en el tendón rotuliano izquierdo.

Golden State necesita aprovechar al máximo los últimos años de Curry. El base todavía sostiene buena parte del peso ofensivo, pero la franquicia dispone de poco margen para esperar una evolución lenta. El desafío inmediato pasa por robustecer la rotación y reducir la dependencia de veteranos cuya disponibilidad física puede cambiar el rumbo de una temporada.

En julio, The Athletic ya había calificado al equipo con C por sus movimientos, una valoración que encaja con la lectura de agosto: una franquicia con historia, título e influencia, pero sin señales suficientemente fuertes en su armado actual. El gran interrogante es cuánto potencial real sigue disponible dentro de ese núcleo.

El ranking también menciona al alero Yaxel Lendeborg, elegido en el puesto 11, y la extensión de Kristaps Porzi??is por dos años y USD 40 millones. Son apuestas con posible impacto, aunque no alcanzan para disipar la sensación de transición que atraviesa a la franquicia, entre figuras consolidadas, incorporaciones nuevas y jugadores que vuelven desde lesiones.

El contraste económico sigue siendo notorio. Según CNBC, en febrero de 2026 Golden State lideraba la NBA con una valuación de USD 10.800 millones, mientras que los Knicks figuraban segundos con USD 10.100 millones.

Ambas franquicias superan los USD 10.000 millones gracias al mercado local, el patrocinio, los derechos comerciales, el premium seating y su alcance global. Pero ese peso empresarial no incide en el ranking de The Athletic, que se concentra exclusivamente en la mejora deportiva de la plantilla.

Ahí aparece la diferencia central: The Athletic mide progreso competitivo; CNBC, valor de negocio. Por eso, una franquicia puede encabezar la liga en ingresos y marca global, pero recibir una calificación baja si su receso no fortaleció al equipo de manera suficiente.

En los Knicks, la continuidad del núcleo con Brunson, Towns, Anunoby, Bridges y Hart no alcanzó para compensar la salida de Robinson ni para ofrecer refuerzos claros en profundidad o en flexibilidad táctica. En los Warriors, la ventana de Curry, la dependencia del regreso de Butler y la dificultad para convertir la experiencia acumulada en resultados inmediatos limitan el horizonte.

Análisis y proyecciones: la lectura de fondo es que ambas franquicias atraviesan una etapa de alta valoración comercial y rendimiento deportivo más incierto. En equipos con figuras veteranas y salarios elevados, el margen de error suele ser mínimo: cualquier lesión, retroceso físico o falta de banca puede transformar una candidatura en una temporada de estancamiento. En ese marco, los Knicks parecen orientados a consolidar su piso competitivo, mientras que los Warriors enfrentan la típica tensión de las dinastías tardías: sostener la competitividad sin comprometer el futuro inmediato. Si las piezas clave responden, todavía pueden aspirar a ser protagonistas; si no, el costo de la falta de profundidad podría sentirse con fuerza en el tramo final del calendario.

Evolución reciente: en los últimos años, Knicks y Warriors siguieron caminos distintos pero convergentes en un punto: ambos pasaron de ser proyectos con preguntas a estructuras con exigencias altas. Nueva York dejó atrás la etapa de reconstrucción para armar un plantel de mayor jerarquía y obligación competitiva, mientras Golden State pasó de la era dominante de Curry, Thompson y Green a una fase de administración de su legado. En los dos casos, la postura de los actores principales también cambió: la dirigencia busca maximizar el presente, los cuerpos técnicos priorizan ajustes finos y los análisis externos ya no miden potencial abstracto, sino resultados concretos.

El ranking de The Athletic deja una conclusión clara: aunque Knicks y Warriors siguen entre las franquicias más valiosas de la NBA, su offseason de 2026 fue de las menos convincentes a la hora de mejorar sus perspectivas para la próxima temporada.