Caso Agostina Vega: piden detener a cinco personas más
La querella que representa al padre de Agostina Vega solicitó la detención de cinco personas más en la causa por el crimen de la adolescente de 14 años. El fiscal Raúl Garzón deberá resolver si hace lugar al planteo.“Nunca se pudo dar por cerrado un hecho grave hasta entender quién sabía qué, quién estuvo cerca y quién calló”, suele repetirse en las investigaciones criminales complejas; en el caso Agostina Vega, esa lógica volvió a escena con un nuevo pedido de detenciones. La querella que representa al padre de la adolescente asesinada y descuartizada en Córdoba reclamó este martes la aprehensión de cinco personas: la madre y una hermana de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen, y tres inquilinos de la casa del barrio Cofico donde la joven fue vista por última vez con vida.
La solicitud fue presentada por la abogada Fernanda Alaniz, que sostiene la sospecha de que esas personas podrían haber participado o, al menos, tenido conocimiento de lo ocurrido entre el 23 y el 30 de mayo. El planteo deberá ser analizado por el fiscal Raúl Garzón, quien resolverá si avala las medidas o si las descarta.
La presentación alcanza, en primer término, a la madre y a una hermana de Barrelier, bajo la presunción de que ambas habrían tenido algún grado de intervención o conocimiento sobre lo sucedido con la adolescente. La querella también pidió que se detenga a tres personas que alquilaban habitaciones en la vivienda ubicada en Juan del Campillo al 878, en el barrio Cofico, domicilio al que Agostina ingresó durante la noche del 23 de mayo, pocas horas antes de que se denunciara su desaparición.
“Debido a las dimensiones del lugar, es altamente probable que hayan escuchado un presunto grito o pedido de auxilio”, sostuvo Alaniz en su escrito, al fundar la necesidad de avanzar sobre nuevas detenciones.
Hasta ahora, la Justicia no resolvió el pedido ni estableció la responsabilidad penal de las cinco personas mencionadas por la querella. El expediente sigue en etapa de investigación, con la recolección de testimonios, pericias y registros de cámaras como parte del entramado probatorio.
En la causa ya hay cuatro detenidos. Barrelier, expareja de la madre de Agostina, está acusado de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género. Esa calificación refleja la gravedad jurídica del caso y, al mismo tiempo, lo ubica dentro de una tendencia que en los últimos años tomó mayor visibilidad en la Argentina: la de los femicidios y homicidios de niñas y adolescentes en contextos de violencia de género o vínculos de cercanía.
También fueron imputados Soledad Andreani, administradora del bar Wachitas, a quien se le atribuye haberle prestado el auto utilizado para trasladar el cuerpo; Marianela Palmero, actual pareja de Barrelier; y Osvaldo Fassetta, investigado por una posible participación logística en el traslado de los restos. Cada una de esas imputaciones busca reconstruir no solo la autoría material, sino también la posible red de colaboración posterior al hecho.
La reconstrucción de las últimas horas de Agostina Vega
De acuerdo con la investigación, Agostina salió de su casa durante la noche del sábado 23 de mayo para encontrarse con Barrelier. Los investigadores calculan que el crimen ocurrió entre las 23.30 de ese día y las 5 de la madrugada del domingo 24, una franja horaria en la que suelen concentrarse los mayores desafíos forenses por la reducción de testigos directos y la dependencia de registros objetivos.
La adolescente habría tomado un remís hasta la vivienda del acusado. Las cámaras de seguridad registraron su ingreso al lugar, pero no lograron captar el momento en que salió, un dato que refuerza la hipótesis de que el hecho se habría consumado dentro de la propiedad o en circunstancias inmediatamente posteriores.
Barrelier fue detenido durante el operativo de búsqueda y, en un primer momento, quedó imputado por privación ilegítima de la libertad, ya que los elementos reunidos señalaban que había sido la última persona que vio con vida a Agostina. Con el avance de la pesquisa, la acusación se agravó y pasó a la figura más severa hoy vigente en el expediente.
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El 30 de mayo, una semana después de la desaparición, los investigadores encontraron el cuerpo descuartizado de la adolescente en un campo del barrio Ampliación Ferreyra, al sur de la ciudad de Córdoba. Ese hallazgo terminó de consolidar el giro más dramático del caso y abrió la etapa más compleja de la investigación: determinar el circuito de traslado, encubrimiento y eventuales responsabilidades accesorias.
Cómo cambió la causa y qué puede pasar ahora
En los últimos años, las investigaciones por crímenes violentos en contextos de género han tendido a ampliar el foco más allá del autor principal, buscando identificar colaboraciones previas o posteriores, como préstamos de vehículos, ocultamiento de pruebas o silencios clave. En ese marco se inscribe el pedido de la querella: si el fiscal Garzón considera que existen indicios suficientes, podrían sumarse nuevas detenciones y la causa podría escalar en complejidad procesal.
Analistas judiciales suelen señalar que, en expedientes con múltiples imputados, la confirmación de responsabilidades periféricas puede resultar decisiva para reconstruir la secuencia completa del hecho. En este caso, la eventual aceptación del planteo podría reforzar la hipótesis de un entramado de apoyo o conocimiento alrededor de Barrelier; si es rechazado, la investigación probablemente seguirá concentrada en los ya detenidos y en la prueba material ya incorporada.
La causa continúa bajo investigación y el fiscal Garzón deberá definir ahora si existen elementos suficientes para ordenar las nuevas detenciones reclamadas por la querella.
Evolución del caso hasta el momento de la noticia
La postura de la parte acusadora cambió a medida que avanzó la investigación: pasó de centrar la mirada en Barrelier como última persona en ver a Agostina con vida, a pedir ahora que se indague también a personas de su entorno inmediato y a ocupantes de la vivienda donde la joven estuvo antes de desaparecer. En paralelo, la Justicia avanzó desde una imputación inicial por privación ilegítima de la libertad hacia una acusación mucho más grave, mientras la hipótesis de encubrimiento y logística posterior cobró mayor relevancia dentro del expediente.





















