Crisis en Granja Tres Arroyos: parálisis, deudas y recortes
La crisis de Granja Tres Arroyos se profundiza y alcanza a varias plantas del grupo, con suspensiones, deudas salariales y freno productivo en distintos puntos del país. La situación también impacta en su tambo de Brandsen, donde la empresa debió desprenderse de parte del rodeo para afrontar salarios.“Las crisis empresarias rara vez aparecen de un día para el otro: suelen ser el resultado de una expansión acelerada, endeudamiento y problemas de liquidez”, una máxima que encaja con el presente de Granja Tres Arroyos (GTA), la principal avícola del país, hoy atravesada por suspensiones, parálisis productiva y atrasos salariales en distintas unidades.
La crisis en Granja Tres Arroyos (GTA) se expande sobre diversas plantas y unidades productivas de la principal avícola del país.
Como contó LPO, la semana pasada los trabajadores de la planta de Pilar fueron notificados de la parálisis productiva durante todo agosto, suspensión que implica que percibirán el 65% del salario. Todo esto ocurre en un contexto de atrasos salariales y del aguinaldo, lo que profundiza la tensión interna.
Lo mismo sucede en las plantas de la ex Cresta Roja en Ezeiza y Esteban Echeverría, operadas por Wade, firma controlada por el grupo GTA.
Ahora, GTA decidió estirar por otras dos semanas el freno productivo que se arrastra desde mediados de julio en Avex, avícola que integra el grupo GTA y que tiene su planta en Río Cuarto, Córdoba.
Ahí son 350 los trabajadores afectados, que en los últimos días denunciaron deudas salariales. Al momento, solo les pagaron el 40% de su sueldo de mayo, por lo que les adeudan el 60% restante de ese mes, además de todo junio, el aguinaldo y julio.
La escalada conflictiva se había iniciado en mayo, cuando GTA cerró por tiempo indeterminado la planta La China, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La empresa enfrenta un proceso de reestructuración de deuda por más de USD 350 millones, un volumen que ayuda a explicar la magnitud del ajuste sobre su operatoria.
En el sector detallaron que, durante los últimos años, GTA encaró una ambiciosa estrategia de crecimiento, incorporando nuevas plantas y ampliando fuertemente su capacidad productiva con la adquisición de Wade, ex Cresta Roja, y Avex. Esa expansión le permitió ganar escala, pero también elevó la exposición financiera en un escenario de costos crecientes y restricciones de caja.
Pero con esa expansión, sostienen, aparecieron dificultades de liquidez, tensiones financieras y la necesidad de iniciar un proceso de reorganización que golpea a distintas plantas del grupo. En la industria avícola, este tipo de reestructuraciones suele derivar en recortes de turnos, freno de inversiones y negociación permanente con trabajadores y acreedores.
Además de sus plantas avícolas, GTA posee el tambo Doña Carolina, en Brandsen, que también registra problemas. Trabajadores de ese establecimiento revelaron a InfoBrandsen que la actividad se encuentra reducida a partir de una situación económica delicada, que implicó que la empresa tuviera que vender alrededor de 550 vacas para pagar los salarios. Esa decisión derivó en una drástica reducción del tambo, que quedó con cerca de 150 vacas preñadas y con terneros de corta edad.
Análisis y proyecciones: el caso GTA refleja un patrón conocido en el sector agroindustrial argentino: crecimiento rápido apalancado en deuda, seguido por ajustes cuando cae el flujo de fondos o suben los costos de financiamiento. Si la empresa no logra recomponer liquidez y normalizar pagos, es probable que persistan las suspensiones, se profundicen las demoras salariales y crezca el conflicto sindical. También podría haber un impacto más amplio en la cadena de proveedores, transporte y contratistas, especialmente en zonas donde la firma es un empleador clave.
Evolución reciente: en los últimos años, GTA pasó de una lógica de expansión —con compras de activos estratégicos como Wade y Avex— a una etapa de contención y reordenamiento financiero. En paralelo, la situación de los trabajadores se fue endureciendo: primero aparecieron atrasos aislados y luego cierres, paradas de planta y suspensiones generalizadas. Ese viraje muestra cómo una estrategia de crecimiento acelerado puede transformarse, en poco tiempo, en un problema de sostenibilidad operativa cuando la deuda y la falta de liquidez empiezan a dominar la agenda.





















