Mayra Mendoza defendió a Anabel Fernández Sagasti y creció la polémica
Mayra Mendoza salió a respaldar a Anabel Fernández Sagasti tras las críticas por su ausencia en la sesión sobre la ley de tierras. La discusión escaló en redes, donde se multiplicaron los reclamos y pedidos para que renuncie a su banca.En el Senado argentino, una ausencia puede pesar tanto como un discurso: ya en otros momentos de fuerte paridad legislativa, una sola banca cambió el rumbo de votaciones decisivas. Bajo esa lógica se encendió la polémica por Anabel Fernández Sagasti, cuya falta en la sesión prevista para tratar la ley de tierras desató una ola de cuestionamientos y un fuerte respaldo público de Mayra Mendoza.
La intendenta de Quilmes salió a defender a la senadora mendocina luego de que se conociera que no estará presente en la sesión del jueves porque transita un embarazo de 32 semanas y su médico le prohibió realizar viajes largos. “A nadie de La Cámpora pueden reprocharnos NINGÚN VOTO legislativo. Jamás se oprimieron los botones de nuestras bancas para sacarle un derecho ni un centavo al pueblo”, escribió Mendoza. Y agregó: “Están aprovechando una situación delicadísima de una mujer para lavar culpas propias por antecedentes impresentables”.
En ese mismo mensaje, la dirigente kirchnerista sostuvo que, en vez de concentrarse en las críticas contra una compañera “que trabaja y vota siempre bien”, sería más útil sumar voces al reclamo para que se permita a una senadora ejercer su representación “de una forma adecuada al siglo XXI”.
El pronunciamiento de Mayra fue una respuesta directa a la fuerte reacción que generó el anuncio de Fernández Sagasti durante el martes. La senadora explicó que no podrá viajar por recomendación médica, lo que provocó sorpresa en el Congreso y alivio entre los libertarios, que observan la votación como muy ajustada. En sectores del peronismo, en cambio, quedó instalada la incomodidad por no haber comunicado la situación con mayor anticipación para evaluar una estrategia alternativa y evitar perder un voto potencialmente clave.
La ley de tierras, en ese contexto, se transformó en un punto de alta tensión política. La posibilidad de que la ausencia de una legisladora incline una definición sensible explica la dureza de las reacciones, especialmente en un clima donde el oficialismo y la oposición vienen midiendo cada movida en el Congreso como si se tratara de una pulseada final. No es la primera vez que una votación ajustada expone la fragilidad de las alianzas parlamentarias y la importancia de la disciplina interna.
En redes sociales, las críticas contra Fernández Sagasti fueron de todo tipo: desde quienes cuestionaron por qué no se instaló antes en Buenos Aires realizando el viaje por tramos, hasta quienes directamente le pidieron que renuncie para no perder una banca que podría resultar decisiva. También aparecieron especulaciones sobre un eventual acuerdo político detrás de su ausencia.
Ese malestar también salpicó a Mendoza, que recibió una enorme cantidad de mensajes negativos en su publicación. “Mayra, decirle a tu compañera que renuncie a su banca. Ya sé que para La Cámpora los carguitos y las cajas son sagradas y adictivas, pero te aseguro que esta vez vale la pena. No se vuelve de esto”, le escribió un usuario. Otro agregó: “¿Por qué no subió el videito hace 15 días, Mayra? Es un papelón esto. Otro más”.
Los reproches continuaron con mensajes como “Mayra están por vender el país, en qué orden está el reclamo del que nos estás hablando, sos joda?”, y “Si llega a salir la ley por culpa de estas boludeces vayan pensando dónde se van a ir vivir”. Otros usuarios ironizaron con que, si la senadora tuviera cercanía con el gobernador bonaerense, la reacción habría sido distinta. También se repitieron frases como “Dejá de defender lo indefendible”, “si no puede ejercer su trabajo, que renuncie” y “si no le parece tomarse en serio ser senadora, hubiera renunciado”.
En medio de esa discusión, otro mensaje resumió el clima de enojo: “¿Cómo querés que reaccionemos? Que nos pongamos contentos porque se nos complica aún más la votación de una ley clave. ¿No se podía hacer algo antes? ¿La única opción era poner en riesgo la soberanía?”.
Análisis y proyecciones: el episodio vuelve a mostrar cómo, en contextos de mayoría endeble o de votaciones altamente polarizadas, la agenda legislativa puede quedar supeditada a factores personales, médicos y logísticos. Desde hace años, el Congreso argentino atraviesa una creciente hiperpolitización de cada ausencia, porque la fragmentación obliga a contar voto por voto. En ese marco, la discusión sobre licencias, representación y adaptaciones institucionales para embarazos de alto riesgo o avanzados cobra un peso mayor. Si la ley de tierras quedara condicionada por esta vacante, el costo político podría recaer no solo sobre la senadora ausente, sino también sobre la conducción parlamentaria de su espacio, que será evaluada por su capacidad de anticipación y orden interno.
Evolución del conflicto político: en los últimos años, La Cámpora consolidó una estrategia de fuerte presencia territorial y disciplina legislativa, mientras que sus adversarios la señalaron reiteradamente por la centralidad de sus cuadros en la toma de decisiones. Este caso exhibe una tensión distinta: el cruce entre militancia, representación institucional y condiciones concretas de ejercicio del cargo. Al mismo tiempo, la agenda pública fue desplazando el foco desde la sola lealtad partidaria hacia la exigencia de explicaciones más inmediatas, especialmente cuando una banca puede definir una norma de alto impacto. La reacción de Mendoza, lejos de desactivar la polémica, terminó amplificando el debate sobre responsabilidades políticas y costos de la gestión parlamentaria.





















