Britney Spears elogió a Beyoncé y volvió a bailar en Instagram

Britney Spears volvió a generar repercusión en redes al compartir videos bailando y elogiar abiertamente a Beyoncé. La cantante también habló de amor propio, recordó su admiración por la artista y dejó más pistas sobre su presente personal y profesional.

“No puedes superar a la reina del pop, pero sí aprender de sus pasos”: la frase resume una vieja lógica de la industria musical, donde las grandes estrellas se observan, se citan y se reinventan entre sí. En ese juego de referencias, Britney Spears volvió a poner en primer plano su admiración por Beyoncé al compartir en Instagram una serie de videos bailando y comentar que no se cansa de escucharla.

La Princesa del Pop publicó imágenes en las que se la ve moviéndose al ritmo de canciones de la artista y confesó que “lo único que escucho sea el último álbum” de Beyoncé, en referencia a Cowboy Carter. “Me encanta, pero no estoy segura de por qué vuelvo a su antiguo álbum más atrevido... supongo que el vestido me obligó a hacerlo”, agregó sobre su gusto por la música de la cantante estadounidense.

En los videos, Britney improvisó una coreografía al ritmo de algunos temas más antiguos de Beyoncé, como “Haunted”, del álbum Beyoncé (2014). Con un vestido negro corto y tacos, Spears también bailó canciones de Rihanna, con quien colaboró en S&M, como “Love on the Brain” y “Unfaithful”.

La relación de Spears con Beyoncé no es nueva. En abril de 2020, en los primeros meses de la pandemia, Britney ya había revelado desde Instagram que la intérprete de Single Ladies era una inspiración para convertirse en “mi mejor yo”. Ese tipo de declaraciones encaja con una etapa en la que muchas figuras del pop recurrieron a las redes para reconectar con sus audiencias y construir un mensaje más personal, después de años de exposición mediática y control de imagen.

“Es cada día más oficial. El amor propio es más esclarecedor y brilla más cada día que pasa. Si no me crees, solo mira lo que Dios nos está demostrando que hagamos cada día por nosotros, cuidarnos y hacernos saber lo que valemos como individuos”, escribió la intérprete de “Oops!...I Did It Again”.

Luego profundizó en esa idea de autonomía: “Aprender a amarte es a veces lo más difícil de hacer. ¿Y sabes cómo lo muestro yo? Al publicar lo que diablos quiero. Si quiero publicar una foto tres veces con la misma ropa lo haré. Y tomaré nota de Beyoncé porque soy perfecta. Pero en serio, guarden sus malos comentarios”, completó.

Desde hace muchos años, la artista se mantiene alejada de la actividad musical tradicional, aunque sí ha compartido varios videos bailando en sus redes. En ese marco, su presencia digital se convirtió en su principal canal de expresión pública, algo que cambió de manera notable respecto de la etapa en que su vida estuvo fuertemente mediada por terceros y por la tutela legal que marcó gran parte de su carrera reciente.

Además, en marzo fue detenida por presuntamente manejar bajo los efectos del alcohol, un cargo que finalmente se redujo a una infracción menor. Tras ese incidente, ingresó en un centro de tratamiento.

También el mes pasado, The Hollywood Reporter informó que Liz Meriwether, creadora de New Girl, fue confirmada para adaptar a la gran pantalla The Woman In Me, las memorias de la cantante publicadas en 2023 y convertidas en un éxito de ventas.

El libro repasa su ascenso como ícono pop, los desafíos en sus relaciones sentimentales y su larga lucha para liberarse de la tutela legal.

Análisis y proyecciones: el caso Spears sigue siendo un ejemplo central de cómo el pop contemporáneo se entrelaza con la salud mental, la exposición pública y la disputa por el control de la propia narrativa. Su admiración por Beyoncé también puede leerse como una reivindicación simbólica: dos figuras que encarnan distintos momentos del estrellato femenino, pero que comparten la capacidad de convertir la vulnerabilidad, el espectáculo y la autonomía en parte de su marca. Si Spears logra estabilizar su vida personal y sostener una presencia pública más controlada, su testimonio podría seguir ganando peso cultural, especialmente a partir de la adaptación cinematográfica de sus memorias.

Evolución reciente: en los últimos años, Britney pasó de ser una figura permanentemente observada y tutelada a una celebridad que administra directamente su imagen en redes sociales. Ese giro modificó tanto el tono de sus mensajes como la manera en que el público interpreta sus publicaciones: hoy su contenido se lee menos como simple espectáculo y más como una ventana a una etapa de mayor independencia, aunque todavía atravesada por episodios personales complejos. En paralelo, Beyoncé consolidó su lugar como referencia artística transversal, algo que Spears vuelve a subrayar al citarla como inspiración constante.