Zamora se muestra con Scioli y acelera su guiño a LLA en Tigre

Julio Zamora volvió a exhibir gestos de apertura hacia el espacio libertario con una actividad compartida con Daniel Scioli. La señal reavivó tensiones internas en Tigre y dejó al descubierto nuevas fisuras dentro del armado de La Libertad Avanza.

“El ajedrez es una escuela de estrategia y paciencia”, suele repetirse en el mundo de la política para describir movimientos de largo aliento; en Tigre, esa metáfora volvió a cobrar sentido con la aparición conjunta de Julio Zamora y Daniel Scioli. La escena, aparentemente institucional, dejó expuesto un nuevo capítulo de acercamiento entre el intendente y sectores vinculados a La Libertad Avanza, en medio de una interna libertaria cada vez más visible.

Julio Zamora y Daniel Scioli se mostraron juntos este fin de semana, ratificando los gestos de acercamiento que el intendente de Tigre viene dando hacia La Libertad Avanza (LLA) y que disparan múltiples tensiones dentro del armado libertario local.

La excusa fue una actividad en la que el joven prodigio del ajedrez Faustino Oro abrió una gira de exhibiciones promovida por la Secretaría de Turismo. “Estamos en Tigre porque mi querido amigo Julio Zamora, con Gisela (Zamora), han hecho del ajedrez una política de Estado”, dijo Scioli sobre el lugar elegido para iniciar esa gira.

En Tigre esa movida fue leída en clave política y va en línea con la sintonía que la rama sciolista de LLA mantiene en el Concejo Deliberante con el zamorismo. En la práctica, el vínculo entre referentes locales y nacionales suele funcionar como un termómetro de alianzas más amplias, especialmente en distritos del conurbano donde las mayorías legislativas son frágiles y los bloques se reacomodan con rapidez.

En la actividad también participaron concejales de La Libertad Avanza de otros distritos de la Primera, como el caso de Sebastián Neuspiller, concejal de Pilar alineado al jefe de Gabinete Diego Santilli.

Como contó LPO, Zamora consiguió semanas atrás la aprobación de su Rendición de Cuentas gracias al apoyo de un sector de los libertarios, entre ellos de la concejal Milagros Rodríguez, que responde a Nicolás Scioli, hermano del ex gobernador que el año pasado mostró intenciones de querer ir por la intendencia.

“Es un amigo y vecino de Tigre”, dijo Zamora al referirse a Scioli tras la exhibición ajedrecística donde se mostró permanentemente junto al funcionario libertario.

La semana pasada el secretario de Turismo había agradecido especialmente a la gestión Zamora por el accionar frente al intento de robo que sufrió en su casa de Villa La Ñata, donde tres delincuentes con máscaras de payaso buscaron infructuosamente ingresar.

En el ámbito político tigrense creen que el intendente busca explotar su estrecho vínculo con el ex motonauta para reflotar un entendimiento con los libertarios que se había enfriado tras los cambios en la coordinación local. La dinámica no es nueva: en la política bonaerense, los acuerdos territoriales suelen depender menos de las etiquetas partidarias que de las necesidades concretas de gobernabilidad y de la construcción de mayorías en los concejos deliberantes.

Los Menem intervienen la Anses de Tigre y agravan la interna libertaria

LPO había adelantado en mayo último que el dirigente que encabezó la boleta libertaria en las últimas dos elecciones, Claudio Baumgarten, fue corrido al frente de la oficina local de Anses por la ex concejal del PRO Vanina Pignata, quien reporta al concejal Juan Furnari, con llegada a los Menem.

Eso había generado fricciones internas que tuvieron su correlato en el Concejo. Incluso, en la votación de la Rendición de Cuentas, Furnari fue uno de los que votó en contra de los números de Zamora que sí aprobó la concejal sciolista.

El ruido por esa aprobación había llegado hasta la Casa Rosada, ya que Karina Milei había dado la orden a los concejales libertarios de no aprobar las rendiciones de intendentes peronistas. Tigre fue el único municipio donde la mayoría de los concejales LLA votaron a favor.

Es que, además de Scioli, Zamora también mantiene vasos comunicantes con el ex candidato a intendente del PRO y ahijado de Patricia Bullrich, el ex actor Segundo Cernadas, con algunas bancas en el Concejo que acompañan los proyectos troncales del Ejecutivo municipal.

Análisis y proyecciones: el caso Tigre refleja una lógica cada vez más frecuente en la política argentina: la superposición entre competencia electoral, negociación institucional y construcción de poder territorial. Para Zamora, el acercamiento a sectores libertarios puede servirle para garantizar gobernabilidad, blindar votaciones clave y ampliar su margen de maniobra en un contexto en el que el peronismo local y provincial atraviesa reacomodamientos. Para LLA, en cambio, la convivencia entre líneas internas abre una contradicción difícil de administrar: mientras la conducción nacional busca disciplina política, en los distritos aparecen acuerdos pragmáticos que erosionan el mensaje de confrontación total. Si esta tendencia se consolida, Tigre podría transformarse en un laboratorio de alianzas híbridas, donde las lealtades partidarias pesen menos que los intereses de corto plazo y la puja por la sucesión municipal.

Cómo evolucionó la situación: en los últimos años, Zamora pasó de un perfil más alineado con el universo peronista a una estrategia de mayor autonomía, especialmente desde que empezó a perder margen dentro de las estructuras tradicionales. En paralelo, La Libertad Avanza fue pasando de una etapa de expansión caótica a otra de ordenamiento, aunque con fuertes internas entre armadores nacionales, provinciales y territoriales. En Tigre, esa tensión se expresó en la disputa por la Anses, en el voto a la Rendición de Cuentas y en la coexistencia de dirigentes que responden a distintos centros de poder. El resultado es un esquema más pragmático que ideológico, donde las alianzas cambian al ritmo de las necesidades legislativas y electorales.