Misiones pone en duda el apoyo a la ley de tierras y crece la interna entre Rovira y Passalacqua

Los senadores Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce se inclinan por rechazar el capítulo que habilita la extranjerización de la tierra en la iniciativa oficialista. La postura responde a la presión política interna en Misiones y podría profundizar la tensión entre Carlos Rovira y Hugo Passalacqua.

Desde la histórica disputa por la tierra en la Argentina, que atravesó buena parte del siglo XX y sigue siendo un tema sensible en la agenda pública, el debate por la extranjerización volvió a colocar al Senado en el centro de una pulseada política y territorial. En ese contexto, los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce podrían terminar de voltear el capítulo de la ley de propiedad privada que habilita una mayor apertura a la venta de tierras a manos extranjeras, impulsado por el gobierno para tratarse este jueves.

La posición de ambos legisladores quedó atada al pedido de su propio espacio político en Misiones, donde se profundiza una dura pelea por el liderazgo entre Carlos Rovira y Hugo Passalacqua. Según fuentes parlamentarias, los dos senadores se inclinan por rechazar ese tramo de la iniciativa promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y podrían hacer naufragar el artículo en el recinto, aun cuando Patricia Bullrich aceptó el planteo de los aliados para “topear” el porcentaje de venta de tierras.

En medio de esa disputa dentro del Frente Renovador de la Concordia, un voto negativo también podría interpretarse como un nuevo paso de Passalacqua hacia el lote de gobernadores que se distancian de la Casa Rosada, luego de casi tres años en los que Misiones acompañó con sus leyes varios de los proyectos reclamados por Javier Milei bajo la conducción territorial de Rovira.

El riesgo de una ruptura entre ambos dirigentes creció todavía más cuando el actual gobernador dio de baja el contrato de la aplicación Alegramed, cuyo principal beneficiario era Augusto Marini, dueño de los canales de streaming Blender y Carajo. Ese movimiento profundizó las suspicacias sobre el estado real de la alianza interna y sobre el nivel de alineamiento de la provincia con el oficialismo nacional.

En ese escenario, los representantes misioneros se muestran reticentes a acompañar al gobierno, incluso después de que la Casa Rosada anunciara posibles cambios pedidos por los aliados durante la reunión que la jefa del bloque libertario mantuvo el viernes pasado con pares de otras bancadas cercanas al oficialismo, tal como había informado LPO. De todos modos, se trata de una concesión que genera rechazo en sectores sociales y religiosos que cuestionan cualquier flexibilización en la venta de tierras a personas físicas o jurídicas extranjeras, entre ellos la Iglesia, la CGT y organizaciones ambientalistas.

En la actualidad, el límite para la extranjerización de tierras es del 15 por ciento del territorio, tanto a nivel nacional como provincial o departamental. Los libertarios buscan eliminar ese tope por completo para que no exista un máximo legal, mientras que los aliados consideran preferible fijarlo en 25 por ciento antes que dejar la cuestión librada al mercado. El debate revive discusiones históricas en la Argentina sobre soberanía territorial, concentración de la propiedad y control de recursos estratégicos, especialmente en provincias con fuerte valor ambiental y productivo.

Los intendentes de Misiones ya hicieron saber a Rojas Decut y Arce que rechazan la ley, una señal clara de la presión política que reciben ambos senadores desde su territorio. En paralelo, en la Cámara alta crece la sospecha de que el oficialismo no logra consolidar apoyos firmes para un tema que, por su carga simbólica, suele despertar resistencias incluso entre aliados circunstanciales.

En el Senado también deslizan que Rojas Decut evalúa separarse de la bancada que comparte con Arce, Encuentro Misionero, para pasar a conformar un monobloque. Las razones de esa eventual ruptura no solo remiten a la interna provincial: en la previa de la última sesión, cuando también se cayó el tratamiento de esta ley y Bullrich debió pedir un cuarto intermedio a regañadientes, la legisladora misionera fue vista abandonando rápidamente el despacho de Victoria Villarruel junto con la neuquina Julieta Corroza.

Aquel día, ni Rojas Decut ni Corroza —que responde al gobernador Rolando Figueroa— estaban dispuestas a votar la venta de tierras. Incluso, en la Casa Rosada sospecharon que la Vicepresidenta había llamado a senadores aliados para que ni siquiera dieran quórum, bajo la excusa de que no correspondía votar la enajenación del territorio nacional apenas un día después de la victoria de la Selección Argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial, en un clima de fuerte efervescencia patriótica en las calles.

Por lo demás, Rovira y Passalacqua contaron hasta ahora con un lote de cuatro diputados —Alberto Arrúa, Daniel Vancsik, Yamila Ruiz y Oscar Herrera Ahuad— integrados al bloque Innovación Federal junto con los salteños de Gustavo Sáenz y dos ex libertarios, además de los senadores Rojas Decut y Arce. Sin embargo, ante la consulta de LPO, distintos miembros de la bancada respondieron de manera contradictoria sobre su lealtad hacia uno u otro referente, lo que refuerza la idea de que la conducción política sobre la tropa parlamentaria sigue sin definirse con claridad.

Análisis y proyecciones: si se confirma el rechazo misionero, el oficialismo sufriría otro revés en una agenda legislativa que depende cada vez más de acuerdos con gobernadores y bloques provinciales. En temas como tierras, recursos naturales y soberanía territorial, la administración nacional suele enfrentar mayores costos políticos que en reformas de carácter fiscal o administrativo, porque la discusión excede lo técnico y toca sensibilidades históricas. Para Misiones, además, un voto en contra podría consolidar un perfil más autónomo frente a la Casa Rosada; para Milei y sus aliados, implicaría la confirmación de que la ingeniería parlamentaria sigue siendo frágil y que incluso las concesiones no garantizan respaldo estable.

Evolución reciente de la postura de los actores: en los últimos años, Misiones osciló entre la cooperación institucional con la Nación y el cuidado de sus intereses territoriales, especialmente cuando la agenda nacional tocó temas sensibles para la provincia. Mientras Rovira conservó una relación pragmática con el oficialismo, Passalacqua fue ganando margen para diferenciarse. En paralelo, el gobierno de Milei pasó de empujar una desregulación amplia y sin límites a admitir correcciones para preservar apoyos. Esa secuencia muestra que la disputa por la ley de tierras no solo expresa una pulseada legislativa, sino también una reconfiguración más amplia del mapa de alianzas federales.