Milei defendió el ajuste y volvió a justificar la caída del gasto
Javier Milei reconoció que la pobreza repuntó en el primer trimestre, pero insistió en que la dinámica de fondo sigue siendo positiva. Volvió a defender el ajuste fiscal y a poner el foco en la baja de la inflación y el crecimiento.
“La foto es horrible, pero la tendencia sigue siendo maravillosa”. La frase, repetida por Javier Milei, condensó su mirada sobre un país que, en la Argentina, suele debatirse entre los números del presente y la disputa por el rumbo futuro: desde la recuperación pospandemia hasta el colapso de 2001, las grandes discusiones económicas locales siempre giraron alrededor de un mismo dilema, el costo social del ajuste frente a la estabilidad de largo plazo.
El presidente Javier Milei reconoció este martes la suba de la pobreza en el primer trimestre del año como consecuencia del rebrote inflacionario y de ingresos que no lograron seguirle el paso a los precios. En ese contexto, defendió el programa de ajuste que impulsa su Gobierno y sostuvo que, pese al mal dato inmediato, la dirección general de la economía continúa siendo favorable.
“La pobreza está en torno al 29%, ahora rebotó. Pero si tomás el nivel de 57% a 29%, hay muchas personas que salieron de la pobreza. No somos Suiza. La foto sigue siendo horrible pero la tendencia sigue siendo maravillosa. Yo veo la tendencia: la economía crece, cae la pobreza, la inflación cae”, planteó el mandatario.
Según los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, especialistas privados que siguen de cerca la evolución social calcularon que en los primeros tres meses del año el indicador habría llegado a 30,7%, cuando en el cuarto trimestre de 2025 había cerrado en 29,9% y en el tercer trimestre —el comparable— se ubicaba en 26,9%. Tal como publicó LA NACION, la cantidad de pobres habría aumentado en unos 600.000 en ese período.
El contexto de ese movimiento no es menor: en economías con alta inflación, la pobreza suele responder con rezago a la mejora nominal de ingresos. Por eso, en los ciclos de estabilización, como ocurrió en distintas etapas de América Latina, los indicadores sociales suelen mostrar primero deterioro y recién después una eventual mejora si los salarios le ganan a los precios y la actividad logra recomponerse.
Por otro lado, Milei volvió a defender el modelo de austeridad de la administración libertaria e indicó que el objetivo es que los sueldos del sector público bajen. “El salario del sector público cae, pero ese es un resultado deseado del modelo. Implica que el ajuste lo pague el Estado. Es la motosierra”, afirmó. En diálogo con Esteban Trebucq en el streaming La Casa, agregó: “Estamos trabajando para que los empleados públicos que están preparados ganen mejor, que sea algo que te dé prestigio”.
En esa línea, aseguró que los salarios del sector privado le “ganaron un poco a la inflación”, mientras que los del sector informal “volaron” y habrían quedado muy por encima del índice de precios.
Consultado sobre la situación microeconómica, el Presidente rechazó la idea de promover alivios puntuales para sectores específicos y apuntó contra los mecanismos de intervención estatal. “Vamos a estar discutiendo apreciaciones, sentimientos. Yo no discuto sentimientos, discuto datos. La distinción con la macro es un error. La macro lo que hace es computar la suma de toda la micro. ¿Estás sugiriendo que meta manos en el Estado para beneficiar a un sector? Si tiene un negocio que no rinde, ¿cómo lo salvo? En el fondo el que te propone tocar la micro es hacer corrupción. Es robarle a uno para darle a otro”, expresó.
Milei también insistió en que la economía registra niveles históricamente altos en algunas variables. “Si yo miro el PBI, está en un máximo histórico. Si miro el consumo, está en máximo histórico, las exportaciones también. Muchos están haciendo una historia de una falacia que se llama el todo por la parte, mira un pedacito y lo generaliza”, señaló.
Análisis y proyecciones: la lectura de Milei se apoya en una idea clásica del enfoque ortodoxo: el orden fiscal y la desaceleración inflacionaria como condición para una mejora sostenida del empleo, los salarios reales y, finalmente, de la pobreza. Sin embargo, la experiencia regional muestra que la recuperación social puede demorarse más que la macroeconomía si el consumo cae, el crédito no acompaña y la recomposición salarial es desigual. En ese marco, la evolución de los próximos meses dependerá de si la baja de la inflación se consolida, si la actividad logra expandirse sin nuevos sobresaltos cambiarios y si los ingresos formales e informales recuperan poder de compra de manera más uniforme.
Cómo evolucionó el debate: en los últimos años, el discurso de Milei pasó de ser una crítica frontal al gasto público y a la emisión monetaria a convertirse en la hoja de ruta de un Gobierno que busca exhibir resultados concretos en desinflación y equilibrio fiscal. Al mismo tiempo, la discusión pública dejó de centrarse solo en la herencia recibida y pasó a concentrarse en el costo social del ajuste, un tema que ahora el oficialismo intenta contrapesar con la promesa de crecimiento. Del otro lado, la oposición peronista y los gobiernos provinciales endurecieron su tono frente a la motosierra fiscal, mientras crece la disputa por quién pagará el costo político de la transición.
Sobre Quintela
En otro tramo de la entrevista, Milei reaccionó a las declaraciones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien afirmó que si el peronismo gana las próximas elecciones presidenciales “va a revisar absolutamente todo” lo dispuesto por este Gobierno y advirtió a los inversores: “Lo que sea necesario expropiar, vamos a expropiar”.
Ante esto, el Presidente comparó esa postura con el chavismo y cuestionó con dureza al mandatario riojano. “Ya conocemos ese modelo, se llama Venezuela. Son todas las ideas del fracaso, ya las conocemos. Se hacen los liberales y después demuestran que no. Está el modelo de la libertad y el colectivista, es decir, abrazan las ideas del populismo. Son más o menos violentos pero en el fondo son kirchneristas de malos o buenos modales”, afirmó.
Más temprano, en diálogo con Radio Rivadavia, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también había salido al cruce de Quintela. Calificó el comentario como “de dinosaurio” y sostuvo que equivale a decirles a los argentinos: “queremos que sigan siendo pobres”.
La situación en Ceuta
En paralelo, Milei opinó sobre la oleada de inmigrantes que cruzó la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, una crisis que provocó decenas de muertos y desató el caos en la ciudad.
“No es lo mismo la inmigración que invasión. Cuando los inmigrantes vienen a un país y se adaptan a su cultura, bienvenidos. La invasión es personas que vienen, no cambian su cultura, se expanden en tu territorio, te ganan las elecciones y tu país se convierte en otra cosa”, expresó.
Y agregó: “Lo de España es una invasión. Ahora Pedro Sánchez se panquequeó (sic) porque defendía el ingreso de inmigrantes. El socialismo se manda macanas. Lo dije en 2024 y 2025, Occidente está en peligro, los resultados me avalan”.
























