SUNAT: la recaudación creció 14% en el año impulsada por minería
La SUNAT informó que los ingresos tributarios del Gobierno Central sumaron S/16.177 millones en julio y elevaron el acumulado anual a S/120.609 millones. El avance estuvo impulsado por el buen desempeño de la minería, el mayor IGV por importaciones y las acciones de control y cobranza.
En la historia fiscal moderna, pocas señales son tan elocuentes como la combinación de precios altos de los metales y una recaudación en alza: esa ecuación volvió a favorecer al Estado peruano en julio, cuando la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT) reportó ingresos tributarios del Gobierno Central por S/16.177 millones.
Con ese resultado, la recaudación acumulada en lo que va del año trepó a S/120.609 millones, lo que implica un crecimiento de 14,0% frente al mismo periodo de 2025. De acuerdo con el informe oficial, el comportamiento responde principalmente al impulso de los precios internacionales del oro y el cobre, que mejoraron los ingresos de las empresas productoras y exportadoras de minerales.
SUNAT: impulso minero y desempeño económico
La entidad señaló que la recaudación tributaria completó 26 meses consecutivos de expansión, una señal que refleja tanto el contexto externo como el ritmo de la actividad económica interna. En junio, el Producto Bruto Interno (PBI) habría crecido 3,6%, mientras que la Demanda Interna avanzó 6,9%, ampliando la base imponible sobre la que se calculan diversos tributos.
La suba de las cotizaciones del cobre y el oro, sumada a un aumento de 30,8% en las importaciones de julio, incidió de manera directa en los tributos vinculados a la minería y al comercio exterior. A ello se agregaron las acciones de gestión de riesgo y control aplicadas por la SUNAT, que reforzaron la captación de recursos para el fisco.
Factores que moderaron el crecimiento
Pese al balance favorable, la administración tributaria advirtió que el menor tipo de cambio registrado en julio, con una caída de 4,4% frente al mismo mes de 2025, afectó la recaudación asociada a las importaciones y los ingresos declarados por exportadores.
Sin embargo, las acciones de control y cobranza ejecutadas por la Administración tributaria aportaron más de S/2.200 millones al fisco, compensando parcialmente ese efecto adverso.
Resultados por tributos: IR, IGV y ISC
El Impuesto a la Renta sumó S/6.451 millones en julio, con un incremento de 24,1% interanual. Sobresalieron los mayores pagos de Tercera Categoría del Régimen General y del Régimen MYPE Tributario, que crecieron 32,1%, además de los montos vinculados a la regularización del impuesto y a las categorías de Primera, Segunda, Cuarta y Quinta.
Por su parte, el Impuesto General a las Ventas (IGV) alcanzó S/9.380 millones, un aumento de 16,9%. El IGV Interno recaudó S/5.099 millones, con una mejora de 7,4%, mientras que el IGV sobre importaciones llegó a S/4.281 millones, con un alza de 30,6%, impulsada por el mayor volumen de compras externas y por los ingresos de operaciones de importación garantizadas.
El Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) totalizó S/932 millones, con un avance de 5,3%. El ISC interno llegó a S/628 millones, creciendo 11,3% y con predominio del rubro “ISC Otros”. En cambio, el ISC sobre importaciones fue de S/304 millones y mostró una baja de 5,1%, asociada a menores pagos por combustibles.
Los otros ingresos tributarios alcanzaron S/1.563 millones, un incremento de 2,9%, con aumentos en casinos, tragamonedas, apuestas deportivas, multas y el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF). En contraste, se registraron caídas en la recaudación ICR e ITAN.
Cumplimiento, control y segmentación
La SUNAT informó además que el 97,2% de las declaraciones controladas se presentó dentro del plazo previsto y que la tasa de morosidad en vencimiento se ubicó en 9,0%.
Las acciones de cobranza sumaron S/909 millones, mientras que los pagos inducidos y fraccionados superaron los S/315 millones. En paralelo, más de 770 mil contribuyentes recibieron orientación y se redujeron los tiempos de espera y abandono de llamadas en los canales de atención.
En la segmentación de contribuyentes, los Principales Contribuyentes (PRICOS) aportaron S/11.107 millones en julio, un alza de 19,1%. En cambio, los Medianos y Pequeños Contribuyentes (MEPECOS) registraron S/2.621 millones, con una caída de 2,1%.
Finalmente, la recaudación aduanera llegó a S/4.746 millones, con una expansión de 25,2%, impulsada por el crecimiento de las importaciones y por los pagos de operaciones garantizadas.
Análisis y proyecciones
El desempeño de julio confirma una tendencia que, en América Latina, suele depender de dos motores muy sensibles: la cotización internacional de los commodities y la evolución del comercio exterior. Cuando ambos se alinean, como ocurrió aquí, la recaudación gana velocidad; pero también queda expuesta a una desaceleración si cae el precio de los metales, se modera la demanda interna o se aprecia la moneda local. En ese contexto, la sostenibilidad del crecimiento fiscal dependerá tanto del ciclo minero como de la capacidad de la administración tributaria para sostener el control, ampliar la formalización y reducir la evasión.
Evolución reciente del escenario
En los últimos años, la recaudación peruana mostró una recuperación gradual tras las distorsiones provocadas por la pandemia, con una mayor relevancia de los tributos vinculados a la minería, el consumo y las importaciones. También ganó peso la fiscalización digital y el uso de cruces de información para elevar el cumplimiento. En ese proceso, la postura de la SUNAT pasó de una lógica predominantemente reactiva a una estrategia más preventiva y segmentada, mientras que los grandes contribuyentes siguieron concentrando una porción significativa de la recaudación total.
En la actualidad, el escenario sigue marcado por la fortaleza de los sectores exportadores y por la sensibilidad del sistema tributario frente al tipo de cambio, el comercio exterior y la actividad minera. Esa combinación explica que, aun con algunos factores que moderan el avance, la recaudación mantenga una trayectoria positiva y con fuerte aporte de los principales contribuyentes y de los ingresos aduaneros.
























