River, en crisis y con Coudet ratificado: la ruta que se le viene
La derrota ante Rosario Central profundizó el mal momento del Millonario, pero la dirigencia ratificó a Eduardo Coudet y apuesta a sostener el proyecto. Entre una renovación profunda del plantel y la obligación de clasificar a la próxima Libertadores, el equipo encara semanas decisivas.«El fútbol es un juego simple: veintidós hombres persiguen una pelota durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania», ironizó Gary Lineker alguna vez para graficar que, en este deporte, la presión y la lógica de los resultados pueden torcer cualquier plan. En River, esa máxima vuelve a sentirse con crudeza: la derrota frente a Rosario Central profundizó el malestar de un Monumental impaciente y dejó al equipo obligado a reaccionar cuanto antes.
La crisis del conjunto de Núñez combina desconfianza, falta de funcionamiento y una creciente impaciencia de los hinchas. Aunque las críticas también alcanzan a la dirigencia, el foco principal sigue puesto en Eduardo Coudet, que ya advirtió en La Plata que “River no te da margen ni tiempo”. El mensaje es claro: el club debe cerrar la temporada con objetivos cumplidos, tanto en lo inmediato como en la construcción de un proyecto sólido de cara al futuro.
La búsqueda de la consolidación del ciclo Coudet
Desde River descartaron cualquier duda sobre la continuidad de Eduardo Coudet al frente del plantel profesional. La ratificación llegó apenas horas después de la caída ante Central y responde a la convicción dirigencial de que el entrenador cuenta con herramientas suficientes para revertir un presente que hoy luce crítico, aunque todavía reversible.
Se trata del segundo semestre del Chacho en el banco millonario. Su primer tramo estuvo atravesado por el cierre del ciclo de Marcelo Gallardo, también condicionado por los malos resultados y por una imagen colectiva apagada. En este nuevo proceso, Coudet condujo al equipo hasta la final del Apertura con varias piezas que venían desde el arrastre anterior y estuvo cerca del título en Córdoba, pero la remontada de Belgrano terminó siendo un golpe duro. Incluso así, la evaluación interna seguía inclinándose a favor del entrenador.
En perspectiva, River viene transitando desde hace años una tensión recurrente entre la exigencia por ganar y los procesos de reconstrucción. La historia del club impone resultados inmediatos, pero también demuestra que los ciclos más exitosos suelen necesitar continuidad, algo que la dirigencia intenta preservar ahora con Coudet en medio de un escenario mucho más inestable.
Cómo lidiar con un plantel prácticamente nuevo
La segunda parte del año encontró a River en medio de una depuración profunda impulsada por Stefano Di Carlo y acompañada por el resto de la Comisión Directiva, incluido el flamante director deportivo Pablo Longoria. Antes del regreso a los entrenamientos, se les comunicó a 15 futbolistas que no serían parte de las prácticas junto al resto del grupo y que debían buscar nuevos destinos. Con esa decisión, Coudet perdió de un plumazo casi la mitad de la base que había utilizado en el primer semestre.
El club respondió a esa salida masiva con una inversión de gran magnitud para sumar refuerzos. Los campeones del mundo Nicolás Otamendi y Ángel Correa encabezaron la lista junto con otros nombres de jerarquía, como Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán. El desafío, desde ahora, pasa por ensamblar rápidamente a las nuevas piezas, acelerar la adaptación y darle al entrenador la confianza necesaria para que el equipo recupere funcionamiento, equilibrio y identidad competitiva.
Ese proceso de renovación, habitual en ciclos de recambio, suele requerir tiempo para que se consoliden asociaciones, automatismos y liderazgos dentro del vestuario. En River, sin embargo, la urgencia por ganar acorta cualquier margen de espera y obliga a que la química aparezca casi de inmediato.
La clasificación a la Copa Libertadores 2027
En Núñez consideran inaceptable volver a quedar afuera de la Copa Libertadores. Para garantizar la clasificación, River necesita sí o sí conquistar un título. El escenario parece complejo, pero todavía tiene por delante todo el Torneo Clausura y, como alternativa, la Copa Sudamericana aparece como un posible salvavidas para un semestre que empezó cuesta arriba. Algo similar ocurrió en 2014, cuando esa competencia terminó siendo el punto de partida de un ciclo histórico.
La tabla anual ofrece otra vía hacia la Libertadores del año próximo, aunque hoy el panorama no es favorable. La derrota ante Rosario Central dejó a River en el décimo puesto, por detrás de Barracas Central, y lo obliga a superar a siete equipos en las 16 fechas que quedan de la fase regular para meterse en los puestos de clasificación directa al máximo torneo continental. El margen es estrecho, pero el club intentará sostener sus aspiraciones por historia, por presión interna y por peso propio.
Análisis y proyecciones: el desenlace de este tramo del año puede definir mucho más que una tabla de posiciones. Si River logra estabilizar su rendimiento y potenciar a los refuerzos, Coudet podría consolidar un proyecto que hoy depende de resultados inmediatos. En cambio, una serie prolongada de tropiezos podría acelerar cuestionamientos internos y agravar la fractura con la tribuna. En contextos como este, los clubes grandes suelen oscilar entre la exigencia de títulos y la necesidad de reconstrucción; el punto de equilibrio casi siempre depende de una señal temprana de mejoría futbolística.
Cómo cambió la situación en los últimos años
La postura de River frente a los procesos largos fue variando con el tiempo. Después de etapas marcadas por una fuerte continuidad institucional y futbolística, el club volvió a atravesar un período de recambio acelerado, con rearmado de planteles, salidas importantes y una búsqueda constante de resultados. Ese movimiento refleja una tendencia reconocible en el fútbol argentino: cuando la presión por competir de inmediato se vuelve dominante, los márgenes para construir se achican y cada traspié alimenta la discusión sobre el rumbo.
En ese contexto, el respaldo a Coudet aparece como una apuesta a sostener una idea en medio del ruido. La dirigencia confía en que el entrenador pueda ordenar un plantel renovado, algo que exigirá paciencia, liderazgo y eficacia para transformar la crisis en un punto de partida.
Cómo sigue el calendario para River
Agosto se presenta como un mes determinante para River. El equipo no solo necesita empezar a sumar en el Clausura, sino que también tiene por delante una llave que puede marcar su futuro en la Copa Sudamericana.
SÁBADO 8 DE AGOSTO
- 17.00 Tigre vs. River
MIÉRCOLES 12 DE AGOSTO
- 21.30 Independiente Santa Fe vs. River
DOMINGO 16 DE AGOSTO
- 18.00 River vs. Argentinos
DOMINGO 19 DE AGOSTO
- 18.00 River vs. Independiente Santa Fe
DOMINGO 23 DE AGOSTO
- 19.15 River vs. Vélez
DOMINGO 30 DE AGOSTO
- 15.00 Banfield vs. River





















