Kreplak alertó por el ajuste sanitario y llamó a unir fuerzas
Nicolás Kreplak advirtió en Chubut sobre el impacto del ajuste en el sistema de salud y pidió construir una mayoría política para defender el derecho a la atención. La visita también reforzó la estrategia federal de Axel Kicillof y sumó gestos en medio de la interna peronista.“La salud es un derecho y no puede depender del bolsillo ni del código postal”, suele repetirse en el debate sanitario argentino desde hace décadas, y en ese marco Nicolás Kreplak volvió a poner el foco en la fragilidad del sistema. El ministro de Salud bonaerense visitó Comodoro Rivadavia y advirtió sobre el impacto del ajuste en la salud pública, al tiempo que reclamó construir una mayoría política para defender ese derecho.
La actividad se enmarcó en la estrategia del gobernador Axel Kicillof, que pidió a sus funcionarios desplegar reuniones políticas en distintos puntos del país a través del espacio Movimiento Derecho al Futuro (MDF), con la mirada puesta en el fortalecimiento de su estructura y en una eventual candidatura para 2027.
Durante su paso por Chubut, Kreplak sostuvo que “la salida no es resignarse al ajuste” y planteó la necesidad de organizarse para modificar el rumbo político nacional. Su agenda incluyó encuentros con el intendente Othar Macharashvili, autoridades de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, la firma de un convenio de cooperación entre esa casa de estudios y el Ministerio de Salud bonaerense, la presentación del Manual de Salud Pública y el lanzamiento del Foro por el Derecho a la Salud.
Más allá de la actividad institucional, el eje de la jornada fue el análisis de las consecuencias del ajuste en el sistema sanitario y la necesidad de sostener una agenda federal en defensa de la salud pública. En ese diagnóstico, Kreplak señaló: “Hoy la crisis golpea con más fuerza a la seguridad social que al propio sistema público. El 80% de las obras sociales nacionales no recauda lo suficiente para financiarse, el PAMI sufrió un recorte presupuestario de más del 40% y todo ese deterioro termina trasladándose al hospital público”.
El ministro también remarcó que el retiro del Estado nacional de áreas estratégicas trasladó el peso del financiamiento a las provincias, lo que profundiza desigualdades entre jurisdicciones. Según explicó, el Gobierno nacional dejó de financiar programas esenciales como REMEDIAR, redujo la provisión de medicamentos, vacunas e insumos y cerró decenas de programas que sostenían a las provincias. “Hoy cada jurisdicción tiene que hacerse cargo sola, con menos recursos y con mucha más desigualdad”, advirtió.
La situación tiene antecedentes claros en la historia sanitaria argentina: el sistema se sostuvo durante años sobre una combinación de hospital público, obras sociales y sector privado, pero las crisis recurrentes, sumadas a la desigual distribución territorial de recursos, fueron debilitando esa arquitectura. En ese contexto, la demanda sobre el hospital público suele crecer cuando se retraen la seguridad social y la cobertura privada, un fenómeno que se repite en momentos de ajuste económico y caída del poder adquisitivo.
En Comodoro Rivadavia, Kreplak afirmó además que el aumento de la demanda en hospitales públicos no responde a una mejora de las condiciones sanitarias, sino al deterioro de los otros subsectores. “La gente ve hospitales con más demanda porque son el único lugar que sigue dando respuesta. Mientras la seguridad social y el sector privado se achican, el Estado se hace cargo de cada vez más necesidades, pero con menos financiamiento. El resultado es claro: menos salud para los jubilados, para las personas con discapacidad, para los trabajadores y para toda la población”, afirmó.
La jornada también fue leída como parte de una construcción política más amplia, orientada a tender puentes entre la provincia de Buenos Aires, universidades públicas, gobiernos locales, trabajadores y organizaciones sociales. El objetivo es sostener una discusión de carácter federal sobre el sistema sanitario, con eje en el acceso universal y la integración de políticas públicas entre jurisdicciones.
Como parte del cierre de la agenda, se presentó el foro y se leyó el documento “Compromiso por el Derecho a la Salud en la Patagonia”, un texto que sintetizó la preocupación compartida por el deterioro del financiamiento nacional y la necesidad de construir una estrategia común para sostener el sistema público de salud.
La visita de Kreplak a Chubut fue interpretada también como una señal política dentro del esquema que impulsa Kicillof: un armado con anclaje territorial, vocación federal y presencia en debates sectoriales sensibles. En los últimos días, otros ministros bonaerenses también recorrieron provincias para respaldar esa construcción. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, estuvo en San José, Entre Ríos; el de Trabajo, Walter Correa, participó de actividades en Concordia junto al titular de ATE local, Enrique Vázquez; y antes había pasado por Santa Fe el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez.
Análisis y proyecciones: la discusión por el financiamiento sanitario suele volverse central en contextos de ajuste porque la salud es uno de los primeros sectores en sentir la presión de la recesión y la caída de ingresos. Si se sostienen el recorte de programas nacionales y la retracción de la seguridad social, es probable que aumente la sobrecarga sobre los hospitales provinciales, con más tensión presupuestaria, demoras en la atención y mayor desigualdad entre distritos con capacidades fiscales distintas. En paralelo, la agenda sanitaria se convierte en una herramienta de construcción política: gobernadores, ministros y dirigentes intentan capitalizar el malestar social con una narrativa de defensa del federalismo y del Estado presente.
En ese tablero, la evolución del posicionamiento de los principales actores muestra un corrimiento visible. Kicillof pasó de una agenda centrada casi exclusivamente en la gestión bonaerense a una proyección de alcance nacional, con presencia de sus ministros en distintas provincias. Kreplak, por su parte, consolidó un perfil técnico-político ligado a la defensa del sistema público y a la cooperación interprovincial. Del otro lado, la respuesta del Gobierno nacional quedó asociada a la reducción del gasto y a una mayor transferencia de responsabilidades hacia las provincias, un esquema que reconfigura el mapa de tensiones dentro del peronismo y en el debate por el rol del Estado.
En ese marco, también se inscribe la interna peronista y las definiciones de Máximo Kirchner, titular de La Cámpora y diputado nacional, quien en una entrevista con C5N aseguró estar dispuesto a reunirse con el gobernador y dijo: “Estoy convencido de que no estamos en veredas opuestas”. El hijo de los dos expresidentes también se mostró lanzado a construir un perfil nacional, con intención de recorrer el país como delegado de CFK y asumir un rol electoral.
























