Pettovello gana centralidad y empieza a moverse para 2027

Sandra Pettovello comenzó a construir mayor exposición política de cara a 2027 y ya aparece en la discusión por la fórmula presidencial. En paralelo, también asoma como posible pieza de negociación en la Ciudad si avanza un acuerdo con el PRO.

En la política argentina, los armados de poder suelen empezar mucho antes de que llegue la boleta: Juan Domingo Perón solía repetir que “la verdadera política se hace con paciencia”, una máxima que hoy parece describir el movimiento de Sandra Pettovello. La ministra de Capital Humano empezó a levantar su perfil con vistas a la campaña de 2027, donde buscará ubicarse como la vicepresidenta de Javier Milei en una eventual búsqueda de reelección.

La funcionaria comenzó a diseñar una agenda propia para ganar presencia pública. La primera señal fue este domingo, cuando recibió aplausos en La Rural, adonde acompañó al Presidente a la exposición anual y ocupó un lugar destacado. Milei la sentó a su lado y ambos incluso alzaron al bebé de Jorge Macri.

Puertas adentro del Gobierno, Pettovello viene marcando malestar porque quedó fuera de la mesa política que integran otros funcionarios del gabinete que, a su juicio, no están por encima de su rango. En ese grupo menciona a Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete, e incluso al propio Luis “Toto” Caputo, que concentra un fuerte poder de decisión en los temas centrales para Milei, aunque su perfil no es estrictamente político.

Desde su cartera, Pettovello suele reivindicar el fin de los piquetes como un logro asociado a la gestión de Patricia Bullrich, pero atribuye ese resultado a su propio rol en el desarme de la intermediación de los planes sociales con organizaciones piqueteras. Esa disputa por el crédito político refleja una tensión recurrente dentro de las coaliciones de gobierno: quién capitaliza los cambios de mayor impacto público.

La ministra mantiene una relación tirante con Karina Milei, aunque conserva la confianza estrecha del Presidente. En su entorno creen que la desconfianza de los hermanos Milei hacia Patricia Bullrich, otra de las nombres que aparecen para la fórmula, podría terminar favoreciéndola en la puja interna.

En el Gobierno reservan otra alternativa: si Pettovello no ingresara a la fórmula presidencial, podría competir por la vicejefatura porteña en caso de prosperar un entendimiento con el PRO. Esa posibilidad gana relieve en un escenario donde la Ciudad de Buenos Aires vuelve a funcionar como moneda de cambio entre libertarios y macristas, como ocurrió en otras etapas de negociación política porteña.

LPO ya había anticipado que Jorge Macri se muestra permeable a un acuerdo con los libertarios para retener la Ciudad y que, para eso, podría ofrecer la vicejefatura. Hasta ahora se especulaba con que ese casillero sería ocupado por Pilar Ramírez, la referente de Karina en territorio porteño. Pettovello, además, ya fue candidata en la Ciudad en 2023, cuando resultó electa diputada nacional por La Libertad Avanza, aunque no asumió esa banca porque fue convocada para encabezar el Ministerio de Capital Humano.

En la Casa Rosada también admiten que el nombre de Pettovello está entre los que se evalúan para las candidaturas del año próximo y que Mario Lugones podría reemplazarla al frente del ministerio si finalmente se mueve a otro rol institucional.

Análisis y proyecciones: el crecimiento de Pettovello confirma una dinámica que se repite en el mileísmo: la centralidad política no siempre coincide con la lógica tradicional del gabinete, sino con la cercanía personal al Presidente y con la capacidad de instalar una narrativa de gestión. En ese esquema, el control de la política social y el relato sobre el fin de los intermediarios le dieron a la ministra un capital simbólico relevante. Si la coalición libertaria busca ampliar su base y ordenar tensiones internas, Pettovello puede funcionar como figura de equilibrio entre el núcleo presidencial y una eventual alianza con el PRO. Pero también enfrenta límites: su vínculo con Karina Milei, la disputa por los méritos de gestión y la competencia con otros nombres fuertes del oficialismo pueden empujarla a un rol menor o a una candidatura en la Ciudad antes que a la boleta nacional.

Evolución reciente: en los últimos años, Pettovello pasó de un perfil técnico y poco expuesto a convertirse en una de las funcionarias más visibles del gobierno. Ese cambio se apoyó en la agenda social, en la ruptura con la lógica de intermediación de planes y en su relación directa con Milei. Al mismo tiempo, la interna libertaria fue redefiniendo su lugar: mientras Patricia Bullrich consolidó poder desde Seguridad, Pettovello quedó en un área de fuerte impacto social pero con menos influencia formal en la estructura política. Hoy, su proyección depende tanto de su desempeño como ministra como de su capacidad para navegar los equilibrios entre Milei, Karina, Bullrich y los socios potenciales del PRO.