El peronismo santafesino busca outsiders para 2027 y crece la pulseada interna

El peronismo de Santa Fe empieza a mover fichas de cara a 2027 y pone en la mira a dirigentes extrapartidarios para ampliar su base electoral. Mientras tanto, Omar Perotti ya se prepara para competir en una PASO que en el PJ dan casi por segura.

“La política, como el agua, termina encontrando su cauce”, suele recordarse en la historia argentina para describir los momentos en que los partidos tradicionales buscan salidas por fuera de sus estructuras. En Santa Fe, ese principio vuelve a tomar forma: el peronismo ya empezó a explorar candidaturas de outsiders para la gobernación en 2027, en una interna que promete enfrentar al exgobernador Omar Perotti con otros nombres fuertes del espacio.

Entre los posibles postulantes aparecen Diego Giuliano, del Frente Renovador, y Germán Martínez, de La Corriente que conduce Agustín Rossi. Pero en las últimas horas tomó fuerza un nombre externo al aparato clásico del PJ: el empresario rosarino Federico Pucciarello, fundador de Bioenergy, una de las firmas de referencia en la producción de biodiésel.

Desde su entorno negaron que existan conversaciones formales para empujarlo a una candidatura, aunque fuentes del peronismo aseguraron que sí hubo contactos y que las gestiones para convencerlo están avanzadas. En la lógica de los partidos provinciales, la incorporación de figuras con perfil empresario suele leerse como un intento de sumar competitividad, moderación y un discurso más amplio hacia sectores independientes.

Otro nombre que comenzó a circular es el del presidente de la Corte Suprema de Santa Fe, Rafael Gutiérrez. El magistrado todavía no confirmó si dejará el máximo tribunal en noviembre, como pretende el gobernador Maximiliano Pullaro en el marco de la renovación judicial. Si eso ocurriera, dirigentes peronistas señalaron que gremios estatales y un grupo de legisladores ya le propusieron competir por la gobernación.

Mientras tanto, varios dirigentes del PJ comenzaron a recorrer la provincia con aspiraciones abiertas. El caso de Giuliano, exministro de Transporte y figura del Frente Renovador, y el de Martínez, jefe del bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria y uno de los principales referentes de La Corriente, muestran que el peronismo santafesino entra en una etapa de definiciones más amplias y competitivas.

En el justicialismo provincial admiten que será muy difícil consensuar una candidatura única con las actuales autoridades partidarias. Por eso, casi dan por hecho que la discusión terminará resolviéndose en las PASO provinciales. En Santa Fe, a diferencia de lo que ocurre en el plano nacional, nadie da por descontada la eliminación de las primarias; por el contrario, la mayoría de los sectores ya se prepara para ese escenario, aunque todavía está pendiente el debate por la reforma electoral que deberá contemplar la nueva Constitución.

Perotti, por su parte, también reactivó su estrategia. El exgobernador encargó mediciones y, según su entorno, cree que mantiene un piso electoral importante, especialmente en el centro-norte santafesino, una región donde aún conserva volumen político y que podría complicarle la carrera al resto de los aspirantes.

Análisis y proyecciones: la búsqueda de outsiders en Santa Fe no es casual: en la última década, el peronismo y otras fuerzas provinciales han intentado compensar el desgaste de las estructuras tradicionales con figuras de gestión, perfiles técnicos o trayectorias ajenas a la política partidaria. Ese movimiento suele responder a dos objetivos: ampliar el electorado y desactivar la resistencia interna que generan los liderazgos conocidos. Si el PJ santafesino no logra ordenar su oferta, la PASO podría transformarse menos en una herramienta de selección y más en una instancia de disputa abierta por la jefatura opositora. En ese contexto, el peso territorial de Perotti, la proyección de Martínez y Giuliano, y la eventual irrupción de una figura como Pucciarello o Gutiérrez podrían redefinir por completo el mapa peronista hacia 2027.

Evolución reciente del escenario: en los últimos años, el peronismo santafesino pasó de la etapa de la gestión provincial bajo Perotti a una fase de reacomodamiento tras la derrota electoral y la reorganización interna. La discusión ya no gira sólo en torno a nombres del círculo político tradicional, sino también a perfiles capaces de representar renovación. Esa búsqueda se volvió más visible a medida que el espacio empezó a admitir que la competencia interna será inevitable y que la reconstrucción del poder provincial exigirá una oferta más amplia que la de ciclos anteriores.