Lollapalooza Chicago cerró con Tate McRae, Turnstile y The XX

Lollapalooza Chicago celebró su 35° aniversario con un cierre ecléctico y una grilla que combinó pop, rock alternativo y regresos muy esperados. En paralelo, crece la expectativa en la Argentina por el anuncio del lineup 2027.

En la historia de los grandes festivales, pocas marcas alcanzaron la proyección de Lollapalooza: lo que comenzó como una gira de despedida impulsada por Perry Farrell a comienzos de los años 90 terminó por convertirse en una plataforma global que redefinió la experiencia en vivo. Tres décadas y media después, Chicago volvió a ser el escenario de esa herencia con una edición que celebró el 35° aniversario de aquella movida original.

El cierre de esta edición tuvo un perfil ecléctico. Tate McRae ocupó el mismo escenario en el que, durante los días previos, brillaron Lorde, Charli XCX y Olivia Dean, un dato que subraya un rasgo central de esta edición: cuatro mujeres encabezando la programación en una de las citas más influyentes del circuito internacional.

Del otro lado, con los rascacielos como telón de fondo, el festival recuperó también parte del pulso más cercano al espíritu fundacional de Farrell, con Turnstile y el regreso de The XX como dos de sus grandes atractivos. La combinación entre pop de gran escala y propuestas de estética más alternativa volvió a mostrar una de las claves del evento: su capacidad para mezclar públicos, estilos y generaciones en una misma jornada.

Los de Baltimore, recientes headliners en la Argentina, volvieron a demostrar por qué son una de las bandas más potentes en vivo. Su set, iniciado al caer la tarde, aprovechó uno de los momentos más favorables del festival y repasó el camino de sus dos discos, que los instalaron como un punto de referencia del rock del siglo XXI. En el vivo, su fuerza no depende solo de la ejecución, sino también de la sensación de presente que dejan sobre el escenario.

The XX, por su parte, tuvo un regreso triunfal a Chicago. Tras ocho años de perfil más bajo y con movimientos individuales de sus integrantes, la banda volvió a los escenarios en abril y se consolidó nuevamente como un nombre habitual en los festivales del mundo. Su presentación no se apartó de la fórmula que mejor la define: una puesta minimalista, pero eficaz, sostenida por la conexión entre Romy y Jamie xx, que alternaron voces y gestos cómplices mientras repasaban clásicos y momentos solistas.

Análisis y proyecciones: la edición de Chicago confirma una tendencia que la industria viene consolidando desde hace años: los festivales de gran escala ya no dependen solo de una grilla de hits, sino de la convivencia entre nostalgia, diversidad estética y figuras con capacidad de generar conversación cultural. En ese contexto, Lollapalooza sigue administrando con éxito una fórmula que combina nombres masivos del pop con bandas de culto y actos de nicho, una estrategia que le permite sostener relevancia intergeneracional. Si esa lógica se mantiene, el festival continuará funcionando como vidriera de tendencias y como termómetro del estado de la música en vivo a nivel global.

Evolución reciente: en los últimos años, Lollapalooza amplió su perfil hacia una programación más diversa en términos de género, sonido y procedencia de los artistas. La presencia de varias mujeres encabezando el cartel en Chicago refleja un cambio visible respecto de ediciones anteriores, donde el peso de las grillas estaba más concentrado en nombres masculinos. A la vez, el regreso de The XX y la vigencia de bandas como Turnstile muestran cómo el festival también capitaliza el retorno de proyectos con fuerte identidad propia, mientras que la presencia de figuras como Tate McRae, Lorde, Charli XCX y Olivia Dean refuerza el lugar del pop contemporáneo dentro de su identidad global.

Se viene el Lollapalooza Argentina 2027

Mientras Chicago cerraba su edición aniversario, en la Argentina crecía la expectativa por el anuncio del lineup de la duodécima edición local, prevista para el 12, 13 y 14 de marzo en el Hipódromo de San Isidro.