Milei defendió su gestión: “No somos Suiza, pero estamos mucho mejor”

El Presidente aseguró que disminuyó la cantidad de argentinos que no llega a fin de mes y atribuyó esa mejora a la reducción de la pobreza y la indigencia. También defendió la reforma del Banco Central, habló sobre la inflación y calificó la causa Malvinas como “no negociable”.

El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su gobierno y aseguró que las condiciones sociales mejoraron respecto del inicio de su mandato, aunque reconoció que la Argentina todavía se encuentra lejos de los niveles de bienestar de los países desarrollados.

“No somos Suiza, pero estamos mucho mejor. Si hay gente que no llega a fin de mes, es mucho menos que la que había cuando nosotros iniciamos”, afirmó durante una entrevista radial.

La declaración surgió ante una consulta sobre un relevamiento privado según el cual el 86% de los argentinos necesita dos o más empleos para cubrir sus gastos básicos. Milei cuestionó la metodología de las encuestas y sostuvo que sus resultados pueden quedar condicionados por la formulación de las preguntas.

Frente a esos sondeos, el mandatario eligió respaldar su argumento en los indicadores de pobreza e indigencia. Según las cifras mencionadas por él, la pobreza habría descendido desde el 57% registrado durante los primeros meses de su administración hasta el 29%.

“Quiere decir que 28 puntos de los argentinos salieron de la pobreza. Hay 14 millones de argentinos que están mejor”, señaló. También aseguró que la indigencia cayó del 20% al 6% y que la pobreza infantil se redujo del 70% al 42%.

Los números exhibidos por Milei forman parte de la interpretación oficial sobre la evolución social. Sin embargo, la capacidad de llegar a fin de mes no depende exclusivamente de la línea estadística de pobreza: también intervienen el poder adquisitivo, el nivel de endeudamiento familiar, el costo de los servicios y la cantidad de empleos necesarios para sostener un hogar.

La reforma del Banco Central

Una parte central de la entrevista estuvo dedicada al proyecto de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central. Milei sostuvo que la iniciativa busca impedir que futuros gobiernos vuelvan a utilizar la emisión monetaria para financiar el déficit público.

El Presidente definió como objetivo principal “extirpar definitivamente la inflación de la vida de los argentinos” y destacó varios puntos de la propuesta: la prohibición expresa de financiar al Tesoro, la eliminación de la distribución de utilidades contables sin respaldo y mayores exigencias para remover a las autoridades monetarias.

Según explicó, la destitución de los integrantes de la conducción del Banco Central requeriría el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso. El propósito sería proteger a la institución frente a eventuales presiones del Poder Ejecutivo.

Milei también respondió a quienes cuestionan que el proyecto no incluya explícitamente la palabra “independencia”. A su entender, la autonomía no depende de una definición formal, sino de las restricciones concretas impuestas a la utilización de la entidad.

“No hace falta poner la palabra independencia”, argumentó. Para el mandatario, impedir el financiamiento directo o indirecto al Estado constituye la garantía fundamental para preservar el valor de la moneda.

Consumo, actividad e inflación

En su evaluación de la coyuntura, Milei afirmó que el consumo, el producto bruto interno y las exportaciones alcanzaron niveles récord. Al mismo tiempo, responsabilizó a la oposición y a distintos proyectos impulsados en el Congreso por las presiones cambiarias y por la persistencia de la inflación.

El jefe de Estado habló de un “ataque furioso de la política” contra el equilibrio fiscal y aseguró que la corrida cambiaria representó el equivalente al 50% de la base monetaria, cifra que estimó en aproximadamente 41.000 millones de dólares.

Con ese argumento, el Gobierno procura explicar por qué la inflación todavía no fue completamente eliminada, pese al ajuste fiscal, la reducción de la emisión y el nuevo esquema monetario.

La administración libertaria considera que el equilibrio de las cuentas públicas constituye la base indispensable de la estabilidad. La discusión con sus críticos gira alrededor de otro aspecto: si esa estabilidad ya se tradujo en una recuperación suficientemente extendida de los ingresos y las condiciones de vida.

Malvinas, una causa “no negociable”

Milei también se refirió al reclamo argentino sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, al que definió como una causa “no negociable”.

“Es la causa argentina”, sostuvo. Además, afirmó que su gobierno consiguió avances diplomáticos que no se habían registrado durante las últimas cuatro décadas y destacó el reclamo de las Naciones Unidas para que la Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones.

El Presidente mencionó el tradicional apoyo de China y aseguró que Estados Unidos comenzó a mostrar una posición más favorable hacia el planteo argentino. También señaló que dentro del Reino Unido existen sectores políticos partidarios de discutir la soberanía de las islas.

Respecto del proyecto petrolero Sea Lion, destinado a explotar recursos ubicados al norte de Malvinas, Milei confirmó que el Gobierno presentó los reclamos correspondientes. No obstante, aclaró que se trata de una iniciativa impulsada por empresas privadas y defendió el camino de la negociación diplomática.

“Estas cosas no se arreglan desde la tribuna, gritando y tirando piedras. Se resuelven sentándose diplomáticamente”, expresó.

El desafío entre las estadísticas y el bolsillo

El discurso presidencial volvió a colocar en primer plano una de las principales discusiones económicas de la Argentina: la distancia que puede existir entre la mejora de los indicadores generales y la experiencia cotidiana de las familias.

Milei sostiene que la caída de la pobreza, el equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria demuestran el éxito de su programa. Para una parte de la sociedad, sin embargo, el costo de vida, los salarios y la necesidad de complementar ingresos continúan marcando una realidad más difícil.

Esa tensión entre las cifras oficiales y la percepción del bolsillo será uno de los factores determinantes para evaluar la consolidación del modelo económico y su respaldo político.