Ravier abrió la puerta a una corrección del dólar y desató críticas
Adrián Ravier no descartó que el dólar pueda ubicarse en torno a los $1.800 en los próximos meses y lo presentó como una corrección mínima. Sus dichos generaron ruido político y críticas incluso en medios cercanos al oficialismo.“El mercado cambiario argentino es una vieja caja de resonancia de la política económica”: la frase, repetida durante décadas por economistas y analistas locales, vuelve a cobrar vigencia cada vez que el tipo de cambio aparece en el centro de la escena. En ese marco, Adrián Ravier dejó abierta la posibilidad de una suba del dólar a $1.800 en los próximos meses, un movimiento que implicaría una devaluación de casi el 20 por ciento.
Para el vocero, se trataría de una corrección “mínima” y sin impacto relevante en el bolsillo de los argentinos. Aunque descartó “un temblor” y aseguró que no observa un escenario de inestabilidad cambiaria, su planteo resultó llamativo por admitir una variación del tipo de cambio que, en el contexto argentino, suele tener consecuencias sensibles sobre precios, expectativas y actividad.
Ravier, a cargo de la comunicación del gobierno, relativizó el alcance de una eventual suba y afirmó que no ve un escenario de tensión cambiaria. Sin embargo, al no cerrar la puerta a un ajuste de hasta 20 por ciento, dejó un mensaje que puede complicar el frente político en meses previos a una elección presidencial, especialmente para los planes reeleccionistas de Milei.
Cayó la actividad, se derrumbó el consumo y el 70% de la economía sigue en recesión
“No hay temblores posibles como ha pasado en la historia argentina reciente. Después, por supuesto, una mala cosecha, una sequía o inundaciones te pueden golpear por la falta de dólares y te puede generar un cambio” en el escenario, planteó Ravier en el streaming Carajo.
En la Argentina, la sensibilidad frente al dólar suele amplificarse por antecedentes de crisis recurrentes, reservas escasas y una inflación persistente que vuelve cualquier corrección cambiaria un factor de transmisión rápida hacia precios y expectativas. Por eso, aun cuando el oficialismo intente presentar el movimiento como acotado, el impacto político y económico depende tanto del nivel del tipo de cambio como de la credibilidad con la que se comunique la medida.
“Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir”, dijo el vocero respecto al actual tipo de cambio, en torno a los $1.500. “Si querés señalar que hay, la corrección que podríamos tener en algún momento sería mínima. Mínima quiero decir que no es que vas a duplicar el tipo de cambio y eso te va a hundir los ingresos. Podés tener una corrección mínima que no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos”, indicó Ravier.
Según el funcionario, la compra de reservas por parte del Banco Central y el superávit en la cuenta corriente “claramente no son compatibles con tener atraso cambiario”, aunque admitió que podría estar un poco abajo.
“Si bajo el criterio de mirar el promedio de los últimos años, hoy estamos un poquito abajo y vos tuvieras una corrección, no sería significativa”, aseguró Ravier, que comparó la situación actual con crisis cambiarias pasadas para relativizar el escenario.























