Récord de divisas en 2026: qué acciones siguen al agro, la energía y la minería

La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó un ingreso récord de divisas en 2026 impulsado por el agro, la energía y la minería. En ese marco, analistas del mercado explicaron qué acciones permiten captar el potencial de cada sector.

“En economía, pocas variables son tan decisivas como el flujo de divisas”: la frase podría resumir el peso que históricamente tuvieron el agro y las exportaciones en Argentina, ahora amplificado por el avance de Vaca Muerta y el despegue minero. En ese contexto, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que la liquidación conjunta de divisas del agro, la minería y la energía alcanzaría un récord de USD 57.168 millones en 2026.

La cifra superaría el máximo histórico de la serie, que fue de USD 56.722 millones en 2022, y también quedaría por encima de los USD 50.381 millones proyectados para 2025. Según la BCR, este comportamiento confirma una transformación estructural en la composición del ingreso de dólares comerciales del país.

Desde la entidad remarcaron que la consolidación de estos tres complejos permite dimensionar la magnitud del ingreso de divisas y, al mismo tiempo, observar un cambio que se fue gestando en los últimos años: la energía gana protagonismo de la mano del desarrollo de Vaca Muerta y de su salto exportador, mientras la minería se suma como un nuevo sostén que ayuda a estabilizar un flujo que durante décadas estuvo dominado por el agro y su marcada estacionalidad.

En paralelo a estas proyecciones, especialistas del mercado financiero analizaron cómo invertir de manera directa o indirecta en compañías vinculadas a estos sectores mediante acciones.

Para Priscilla Sosa, asesora financiera en Bull Market Brokers, la apuesta preferida para captar el crecimiento del agro es Cresud (CRES). La ejecutiva sostuvo que la firma atraviesa “un piso cíclico”, afectada por el freno de la construcción, precios deprimidos de los commodities agrícolas y un mayor costo de fertilizantes, aunque aclaró que se trata de un ajuste coyuntural y no de un deterioro estructural del negocio.

El atractivo de largo plazo, explicó, está en la base de activos de la compañía: cerca de 860.000 hectáreas de campos y el control de IRSA, un conjunto que —según su visión— vale más que lo reflejado en los balances. También señaló que la acción cotiza con descuento frente a su valor neto de activos (NAV), lo que habilita potencial de suba si mejora el contexto macroeconómico.

Sosa agregó que, de consolidarse la estabilidad macro, el agro y el real estate quedarían entre los sectores mejor posicionados, y recordó que Cresud tiene exposición a ambos. En cuanto al riesgo, remarcó que se trata de equity argentino, con la volatilidad que ello implica, aunque destacó que el negocio está prácticamente dolarizado, lo que brinda cierta cobertura cambiaria. “Es una posición que me gusta para el largo plazo”, resumió.

Por su parte, Leo Anzalone, director del CEPEC, afirmó que YPF (YPFD) es la empresa mejor ubicada del mercado local para capturar el potencial del sector energético argentino. Señaló que, más allá de la volatilidad de corto plazo del precio del petróleo, la petrolera mantiene el liderazgo en el desarrollo de Vaca Muerta, con producción no convencional en crecimiento y un papel central tanto en petróleo como en gas.

En la lectura de Anzalone, si Argentina consolida en los próximos años el crecimiento de las exportaciones energéticas, YPF sería una de las principales beneficiadas. La expansión de la infraestructura para evacuar producción y aumentar ventas externas debería traducirse en mayores volúmenes y en una mejora sostenida de la generación de caja. Además, consideró que la valuación sigue siendo atractiva, porque la acción todavía cotiza con descuento respecto de compañías comparables de la región, especialmente por el riesgo país y la incertidumbre política.

En el caso de la minería, Tomás Ambrosetti, cofundador de Guardian Capital, explicó que hoy no existe una minera argentina que cotice en bolsa, por lo que la exposición al sector debe buscarse de forma indirecta a través de Cedears de compañías extranjeras. Entre las alternativas mencionó a Lithium Argentina (LAR), McEwen Mining (MUX), Barrick Mining (B) y Río Tinto (RIO).

Ambrosetti indicó que se puede armar una cartera combinando esos nombres, con la salvedad de que no se trata de una inversión 100% localizada en Argentina, aunque sí con exposición al negocio minero. Para quien busque una apuesta más directa al litio y al cobre argentino, señaló que LAR y McEwen son opciones más expuestas, pero también más volátiles por tratarse de small caps. En cambio, Barrick y Rio Tinto ofrecen una versión más diversificada y defensiva de la misma historia: menos potencial alcista, pero también menor riesgo idiosincrático.

Análisis y proyecciones: la combinación entre agro, energía y minería puede convertirse en uno de los principales motores de la oferta de dólares de la economía argentina durante los próximos años. Si se sostiene el sendero de inversión en infraestructura, reglas de exportación más estables y mejora de precios internacionales, el país podría reducir parte de su histórica dependencia del campo como fuente casi exclusiva de divisas. En los mercados, eso suele traducirse en una mayor atención sobre empresas con activos dolarizados, reservas comprobadas o capacidad exportadora, aunque con la habitual advertencia: en Argentina, el riesgo macro y regulatorio sigue pesando tanto como los fundamentos sectoriales.

Evolución reciente del tema: en los últimos años, el mapa exportador argentino empezó a mostrar un cambio gradual. El agro continúa siendo el principal generador de dólares en muchos períodos, pero su estacionalidad ya no explica por sí sola la dinámica externa. Vaca Muerta consolidó a la energía como un rubro estratégico, mientras la minería ganó relevancia por el litio y otros minerales ligados a la transición energética global. Esa reconfiguración explica por qué el mercado empezó a mirar con mayor interés acciones vinculadas a estos complejos, aun cuando la exposición directa disponible en la plaza local siga siendo limitada en varios casos.