Santilli endureció su postura contra Villarruel y defendió la reforma del Banco Central

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, profundizó este viernes las diferencias internas dentro del oficialismo al cuestionar públicamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel y sostener que, si no comparte el rumbo del Gobierno, debería "dar un paso al costado".

Las declaraciones se producen en medio de un clima de creciente tensión entre ambos sectores del Poder Ejecutivo, luego de una serie de cruces públicos que dejaron en evidencia las diferencias políticas dentro de la administración nacional.

Santilli calificó como "agravios impropios" las recientes expresiones de Villarruel en redes sociales, donde manifestó preocupación por la situación del presidente Javier Milei y cuestionó el clima político interno. Para el jefe de Gabinete, la actitud de la vicepresidenta constituye un obstáculo para la gestión y resulta incompatible con el compromiso asumido al integrar la fórmula presidencial.

En ese contexto, fue aún más categórico al señalar que, si Villarruel considera que el Gobierno tomó un rumbo equivocado, debería apartarse y construir su propio espacio político para competir electoralmente.

Respaldo al proyecto de reforma del Banco Central

Más allá del conflicto político, Santilli defendió con firmeza el paquete de reformas institucionales anunciado por el presidente Milei, cuyo eje principal es la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.

Según explicó, el proyecto busca establecer como única misión de la entidad preservar el valor de la moneda y prohibir de manera absoluta cualquier forma de financiamiento monetario del gasto público, tanto del Estado nacional como de las provincias y municipios.

El funcionario sostuvo que la iniciativa apunta a impedir el regreso de políticas que, a su juicio, alimentaron durante décadas la inflación y la pérdida del poder adquisitivo de la moneda.

También destacó que la propuesta fortalece la estabilidad institucional del Banco Central al elevar los requisitos para remover a su presidente. De aprobarse la reforma, serían necesarios los dos tercios de los votos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, reemplazando el esquema actual, que exige esa mayoría únicamente en la Cámara alta.

Para Santilli, el verdadero objetivo no es la denominada "independencia" del Banco Central, sino garantizar reglas permanentes que impidan su utilización como herramienta de financiamiento político.

El "grillete fiscal"

Otro de los puntos centrales del proyecto oficial es la incorporación de una regla de equilibrio fiscal permanente, conocida como "grillete fiscal".

El mecanismo prevé que, si durante un período prolongado las cuentas públicas registran déficit y el Congreso no adopta medidas para corregirlo, se suspendan los salarios de las principales autoridades políticas nacionales, incluidos el presidente, ministros, secretarios y legisladores.

La medida excluiría a jubilaciones, pensiones, fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, salud y educación, buscando que el costo del desequilibrio recaiga sobre la dirigencia política y no sobre la población.

Críticas al modelo económico anterior

Durante la entrevista, Santilli también respaldó las críticas formuladas por Javier Milei contra las administraciones anteriores respecto del uso del Banco Central para financiar al Estado.

El jefe de Gabinete sostuvo que ese mecanismo fue uno de los principales factores que alimentaron el proceso inflacionario de las últimas dos décadas y consideró que la reforma pretende cerrar definitivamente esa posibilidad mediante cambios de carácter institucional.

El desafío en el Congreso

El paquete de reformas será enviado en primer término a la Cámara de Diputados, donde comenzará el debate legislativo en las próximas semanas.

Además de la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, el Gobierno anticipó que impulsará una segunda etapa de reformas destinadas a profundizar la liberalización del mercado de capitales y la desregulación del mercado de seguros.

Mientras el oficialismo busca consolidar estas transformaciones económicas, el enfrentamiento público entre Javier Milei y Victoria Villarruel agrega un nuevo foco de incertidumbre política dentro del propio Gobierno, en un momento clave para la construcción de consensos parlamentarios que permitan avanzar con las reformas estructurales.