Alerta amarilla por viento Zonda en Mendoza: ráfagas de más de 70 km/h
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por viento Zonda en Mendoza, con ráfagas que podrían superar los 70 km/h. El fenómeno comenzará este 30 de julio por la tarde y se extenderá hasta la mañana del 31.
“Cuando sopla el Zonda, el ambiente cambia de golpe”: en la cordillera y el piedemonte mendocino, este viento seco y cálido es parte de la identidad climática de la región y suele anticipar jornadas de muy baja humedad, visibilidad reducida y bruscos cambios de temperatura. En esta ocasión, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por viento Zonda para la provincia de Mendoza desde el 30 de julio a las 15:00 hasta el 31 de julio a las 08:59.
Según el organismo, se esperan velocidades de entre 30 y 45 km/h, con ráfagas que podrían superar los 70 km/h. Este tipo de fenómeno puede provocar reducción de la visibilidad, un aumento repentino de las temperaturas y condiciones de humedad relativa muy baja, factores que incrementan el riesgo de incendios y complican la circulación en rutas y zonas urbanas expuestas.
Las áreas alcanzadas por la advertencia deberán permanecer atentas a los avisos oficiales durante las próximas horas. En la provincia, el Zonda suele presentarse con mayor frecuencia en temporada fría, cuando el aire desciende desde la Cordillera de los Andes y se recalienta al bajar, una dinámica atmosférica bien conocida en el oeste argentino.
El pronóstico extendido para Mendoza indica que el viento Zonda se manifestará el 31 de julio con ráfagas de hasta 13 km/h desde el oeste noroeste y el oeste, y temperaturas que podrían alcanzar los 24°C. La humedad seguirá en niveles bajos, especialmente durante la tarde. A partir del 1 de agosto, en tanto, se prevén lluvias ligeras, mayor nubosidad, vientos del sur sudoeste y temperaturas que oscilarán entre los 10°C y los 18°C.
Análisis y proyecciones: los episodios de Zonda suelen tener efectos inmediatos sobre la salud, la movilidad y la actividad económica local. En zonas urbanas, pueden aumentar las consultas por molestias respiratorias y oculares, mientras que en áreas rurales elevan la preocupación por la propagación de focos ígneos. A nivel productivo, la combinación de viento fuerte, aire seco y polvo en suspensión puede afectar cultivos, tareas de campo y transporte. En Mendoza, además, estos eventos suelen ser seguidos de un cambio de masa de aire más estable, con nubosidad y eventuales precipitaciones en los días posteriores.
Evolución reciente del fenómeno: en los últimos años, la comunicación de alertas tempranas ganó protagonismo y el seguimiento del Zonda se volvió más preventivo, con mayor difusión de umbrales de riesgo, horarios de impacto y recomendaciones oficiales. La conducta de las autoridades también se fue ajustando hacia una lógica de anticipación: más monitoreo, alertas más precisas y una respuesta orientada a reducir exposición en escuelas, tránsito y actividades al aire libre, especialmente cuando las ráfagas superan los valores habituales para la región.
























