Procesan al “Tirador de la Vía Atlixcáyotl” y seguirá preso

Un juez de control vinculó a proceso a Rafael “N”, señalado como el “Tirador de la Vía Atlixcáyotl”, y le dictó prisión preventiva en el penal de San Miguel. La jornada también dejó avances clave en operativos contra el CJNG y en el caso judicial de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos.

“La historia del crimen organizado en México suele escribirse entre decomisos, capturas y expedientes judiciales”, una máxima que vuelve a reflejarse en una jornada marcada por procesos penales, operativos federales y fallos de alto impacto en el combate al narcotráfico.

Un juez de control vinculó a proceso a Rafael “N”, empresario español de 67 años identificado como el “Tirador de la Vía Atlixcáyotl”, por los delitos de tentativa de homicidio, lesiones, daño en propiedad ajena y ataques peligrosos. El imputado permanecerá en prisión preventiva en el penal de San Miguel mientras continúa el proceso.

De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Puebla, el acusado acumula al menos 10 denuncias por presuntamente disparar contra vehículos que circulaban sobre esa vialidad, hechos en los que un motociclista resultó herido. Durante los cateos realizados tras su detención fueron aseguradas varias armas de fuego, más de 500 cartuchos, casi 730 mil pesos en efectivo, equipos electrónicos y la camioneta que presuntamente utilizaba para cometer las agresiones.

En términos judiciales, la vinculación a proceso no implica una condena, pero sí confirma que el juez encontró elementos suficientes para sostener la acusación inicial. En casos de violencia armada, la prisión preventiva suele buscar evitar riesgos para víctimas y testigos, además de impedir la posible sustracción del imputado mientras avanza la investigación.

La evolución de este caso ha estado marcada por la combinación de denuncias vecinales, rastreo de indicios balísticos y aseguramientos que apuntan a una presunta conducta reiterada. En los últimos años, las fiscalías estatales han intensificado el uso de cateos y análisis de trazas de violencia urbana para robustecer carpetas de investigación en hechos de alto riesgo como los ocurridos en esa vialidad de Puebla.

Por otra parte, un juez federal de Estados Unidos ordenó la confiscación de 15 mil millones de dólares contra Ismael “El Mayo” Zambada, además de imponerle cadena perpetua por delitos relacionados con narcotráfico. La sanción económica, solicitada por fiscales federales, superó la confiscación de 12 mil 600 millones de dólares establecida en 2019 contra Joaquín “El Chapo” Guzmán y representa el monto más alto planteado en un caso de narcotráfico ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York.

El Departamento de Justicia estadounidense calculó la cifra con base en las ganancias ilícitas generadas por el Cártel de Sinaloa durante décadas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos, aunque la recuperación de esos recursos dependerá de futuras investigaciones para localizar bienes, cuentas y activos vinculados con la organización criminal.

La estrategia de las autoridades de Estados Unidos ha mutado con el tiempo: además de buscar penas de prisión ejemplares, también persigue el desmantelamiento patrimonial de las redes criminales. Esa lógica, consolidada en la última década, intenta golpear el incentivo económico del narcotráfico y limitar la capacidad de rearticulación de los grupos tras la caída de sus principales líderes.

En Nayarit, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que fuerzas federales realizaron siete cateos que derivaron en la detención de 10 presuntos integrantes de una célula del CJNG con operaciones en Nayarit, Puebla y Tlaxcala. Entre los capturados se encuentra José Guadalupe Ahumada Villegas, alias “M4”, identificado como operador del grupo criminal tras la captura de “El Jardinero”.

De acuerdo con el funcionario, la organización está vinculada con secuestro, extorsión, homicidio, narcotráfico, tráfico de armas, robo a transporte de carga y robo de hidrocarburos. En los operativos participaron la SSPC, Sedena, Semar, FGR y el Centro Nacional de Inteligencia, y fueron aseguradas armas, drogas, vehículos, teléfonos celulares y diversa documentación.

Los cateos contra células criminales responden a una evolución operativa del Estado mexicano, que en los últimos años ha privilegiado acciones coordinadas entre fuerzas federales e inteligencia para desarticular mandos medios. En el caso del CJNG, la captura de operadores como “M4” muestra una tendencia a golpear estructuras regionales más que exclusivamente a las cabezas visibles, una táctica que busca frenar la capacidad logística y financiera de la organización.

En Mazatlán, Sinaloa, fuerzas federales detuvieron a Janero Van “N”, ciudadano estadounidense requerido por autoridades de Michigan por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes. El operativo fue realizado por elementos de la SSPC, la FGR, la Semar y el INM, en coordinación con la DEA mediante mecanismos de cooperación internacional e intercambio de información. De acuerdo con García Harfuch, el detenido está vinculado con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos.

La cooperación con agencias estadounidenses ha sido clave en casos de alto perfil relacionados con redes transnacionales. En la última etapa, esa coordinación ha ganado peso frente a grupos que operan a ambos lados de la frontera, especialmente en delitos de narcotráfico y lavado de dinero.

Finalmente, Ismael “El Mayo” Zambada comparecerá este lunes 20 de julio ante el juez federal Brian M. Cogan en la Corte del Distrito Este de Nueva York para recibir su sentencia definitiva, luego de declararse culpable de cargos por narcotráfico. Además de la cadena perpetua prevista por la legislación estadounidense, el juez resolverá si ordena la confiscación de 15 mil millones de dólares solicitada por la Fiscalía, decidirá si emite una recomendación sobre el penal federal donde permanecerá y expondrá públicamente la valoración de la justicia de Estados Unidos sobre el papel que desempeñó durante décadas como cofundador y líder del Cártel de Sinaloa.

El caso Zambada resume una transformación histórica en la persecución del narcotráfico: ya no solo se trata de capturar capos, sino de desactivar su estructura patrimonial y simbólica. Si la confiscación se sostiene, marcará un precedente disuasivo; si no logra ejecutarse de forma efectiva, volverá a evidenciar la dificultad de convertir sentencias millonarias en recuperaciones reales de activos.