SpaceX negocia con el Pentágono un contrato millonario
SpaceX volvió al centro de la escena bursátil tras conocerse que podría cerrar un acuerdo multimillonario con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para sumar capacidad de cómputo destinada a proyectos de inteligencia artificial. La novedad reaviva el debate sobre su valuación y el impacto del calendario de desbloqueo de acciones.“La infraestructura es el verdadero cuello de botella de la inteligencia artificial”, repiten desde hace años en Silicon Valley. En esa carrera, SpaceX intenta demostrar que su negocio ya no se limita a los cohetes: ahora también busca convertirse en un actor clave del poder de cómputo que exige la nueva revolución tecnológica.
La posibilidad de que SpaceX cierre un contrato multimillonario con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para proveer capacidad de procesamiento destinada a proyectos de inteligencia artificial volvió a captar la atención de Wall Street. La noticia, revelada por The Wall Street Journal, llega en un momento clave para la compañía de Elon Musk, cuya acción atraviesa un período de fuerte volatilidad tras el entusiasmo inicial que despertó su salida a bolsa.
Según el diario estadounidense, el acuerdo podría alcanzar varios miles de millones de dólares y sería similar a los contratos que la empresa ya firmó con Google y Anthropic para suministrar capacidad de cómputo. De concretarse, consolidaría a SpaceX como uno de los principales proveedores de infraestructura tecnológica para el gobierno estadounidense, en un contexto donde el Pentágono acelera el desarrollo de centros de datos para inteligencia artificial.
La noticia también reavivó el debate sobre la valuación de la compañía. SpaceX debutó en Wall Street el 12 de junio con un precio de US$135 por acción y en apenas unos días llegó a superar los US$225, una suba superior al 65% que la convirtió en una de las estrellas del mercado. Sin embargo, el entusiasmo inicial dio paso rápidamente a una fuerte corrección y hoy la acción cotiza en torno a los US$125, incluso por debajo de su precio de salida.
Para el mercado, la caída no puede explicarse únicamente por las dudas sobre el negocio o por los desafíos tecnológicos que enfrenta la empresa. Buena parte de la volatilidad responde a factores técnicos vinculados con la propia estructura de la oferta de acciones.
En su debut bursátil, apenas el 5% del capital quedó disponible para negociación. Ese reducido free float hizo que cualquier cambio en la demanda generara movimientos desproporcionados en la cotización, amplificando tanto la euforia inicial como la posterior toma de ganancias.
Como ocurre con muchas tecnológicas de alto crecimiento, el mercado descuenta expectativas mucho antes de que los resultados las confirmen. Por eso, en compañías como SpaceX cada contrato, cada avance técnico y cada restricción de oferta accionaria puede mover la valuación con intensidad inusual.
Ahora, la atención de los inversores está puesta en el calendario de desbloqueo de acciones. Entre fines de julio y agosto comenzarán a liberarse nuevos paquetes accionarios, primero un tramo cercano al 20% y luego nuevas partidas adicionales. En diciembre vencerá el lock-up general de 180 días y, en junio de 2027, llegará el mayor desbloqueo previsto, cuando puedan negociarse las acciones pertenecientes a Elon Musk.
“El mercado entiende que cada liberación de acciones puede generar presión vendedora simplemente porque aumenta la oferta disponible. Eso no implica necesariamente un deterioro del negocio, sino una dinámica propia de este tipo de salidas a bolsa”, explicó a LPO un operador que sigue de cerca las tecnológicas estadounidenses.
En ese contexto, el posible acuerdo con el Pentágono aparece como un elemento capaz de modificar nuevamente la narrativa sobre la compañía. Más allá de los cohetes y de Starlink, SpaceX busca posicionarse como un proveedor estratégico de infraestructura para inteligencia artificial, un mercado que concentra buena parte del interés de los inversores.





















