El euro avanzó frente al peso chileno y cerró en alza
La moneda europea prolongó su racha alcista en el mercado chileno y cerró por encima de los 1.068 pesos. En paralelo, el peso chileno sigue bajo la lupa por su historia monetaria, la inflación y los desafíos fiscales del país.“Nada es más peligroso para una economía que una moneda que pierde valor sin perder su curso legal”, podría resumir la tensión que históricamente acompaña al peso chileno, una divisa que ha atravesado reformas, retiros de circulación y fuertes vaivenes macroeconómicos. En ese marco, el euro cerró la jornada con una nueva suba frente a la moneda local.
Al cierre de operaciones, la divisa europea se ubicó en 1.068,83 pesos chilenos, lo que implicó un alza de 0,98% respecto del cierre previo, cuando cotizaba a 1.058,48 pesos chilenos. Fuente: Dow Jones.
En el balance de la última semana, el euro acumuló un avance de 1,47%, aunque en la comparación interanual todavía muestra una caída de -4,86%. En los últimos días, el tipo de cambio euro-peso chileno mantuvo una trayectoria positiva y encadenó una jornada más de incremento.
La volatilidad del tipo de cambio se ubicó en 8,49%, por debajo de la volatilidad de referencia de 9,73%, un dato que sugiere un escenario de relativa estabilidad en el mercado cambiario, al menos en el corto plazo. En términos financieros, este comportamiento suele interpretarse como una menor dispersión de precios, aunque no necesariamente como una tendencia consolidada.
El recorrido del peso chileno
El peso chileno es la moneda de curso legal de Chile desde 1975, cuando recuperó el uso del signo de peso ($), y está regulado por el Banco Central de Chile, organismo encargado de controlar la cantidad de dinero en circulación. Su historia, sin embargo, es mucho más extensa y se remonta a la etapa posterior a la independencia del país.
La moneda chilena fue establecida en 1817, pero recién en 1851 se adoptó el sistema decimal, que fijó al peso en 100 centavos. Con el paso del tiempo, la denominación fue atravesando distintas modificaciones, aunque hoy la contabilidad se realiza en pesos enteros.
Actualmente circulan monedas de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos; esta última fue la primera moneda bimetálica producida en el país. En 2009 se intentó incorporar piezas de 20 y 200 pesos, pero la iniciativa fue rechazada por el Congreso. Más tarde, en 2017, se aprobó el cese de emisión de las monedas de 1 y 5 pesos.
Asimismo, en octubre de 2018 el Banco Central de Chile anunció el retiro de circulación de las monedas de 100 pesos acuñadas entre 1981 y 2000, con el objetivo de reducir su convivencia con las piezas más recientes, aunque continúan siendo válidas.
En el plano económico, Chile registró una fuerte respuesta fiscal en 2021, que le permitió expandirse 11,7%, una de las recuperaciones más rápidas del mundo tras la pandemia de coronavirus. Ese impulso se explicó por el consumo fortalecido por el retiro de fondos de pensiones y por apoyos fiscales directos.
No obstante, la recuperación del mercado laboral fue más lenta y la inflación comenzó a ganar terreno, empujada por presiones en la demanda, el encarecimiento de las materias primas, las interrupciones en las cadenas de suministro y la depreciación del peso. Ese contexto terminó elevando la deuda pública a su nivel más alto en tres décadas, con un registro de 37%.
Análisis y proyecciones
La evolución reciente del euro frente al peso chileno refleja un patrón conocido en economías abiertas y dependientes de flujos externos: cuando crece la incertidumbre global, las monedas emergentes suelen enfrentar más presión que las divisas de referencia. En Chile, además, la trayectoria del peso suele estar muy influida por el desempeño de la economía local, el precio de las materias primas y las decisiones de política monetaria del Banco Central.
De cara a los próximos movimientos, una volatilidad contenida como la observada suele anticipar ajustes graduales más que sobresaltos bruscos. Sin embargo, si persisten la inflación, el deterioro del poder adquisitivo o tensiones fiscales, el tipo de cambio podría volver a reflejar una mayor debilidad relativa del peso. En el mediano plazo, la normalización del mercado laboral y una política macroeconómica más equilibrada serán claves para sostener la estabilidad cambiaria.
Cómo cambió la situación en los últimos años
En los últimos años, la mirada sobre el peso chileno pasó de una atención centrada casi exclusivamente en la inflación y la estabilidad monetaria a un análisis más amplio, donde también pesan el endeudamiento público, la recuperación postpandemia y la evolución del consumo interno. La fuerte expansión de 2021 dio paso a una etapa más compleja, marcada por el enfriamiento del mercado laboral y por un ajuste gradual de la economía tras los estímulos extraordinarios.
En paralelo, el Banco Central y las autoridades económicas enfrentaron un escenario más exigente: preservar la confianza en la moneda, contener presiones de precios y evitar que la depreciación cambiaria profundizara los desequilibrios. Así, el comportamiento del euro frente al peso chileno no solo expresa una variación financiera puntual, sino también la lectura del mercado sobre la solidez relativa de la economía local.





















