Reunión en Casa Rosada: Pro y LLA avanzan en la agenda del BCRA

El Gobierno apura una reforma clave para el Banco Central mientras ordena apoyos en el Congreso. En paralelo, Pro y La Libertad Avanza vuelven a cruzar intereses en la provincia de Buenos Aires.

“La emisión descontrolada siempre termina castigando al ahorro y la estabilidad”, repiten economistas de distintas escuelas desde hace décadas para explicar por qué el Banco Central suele estar en el centro de la disputa política argentina. En ese marco, el Gobierno volvió a colocar la reforma de su Carta Orgánica como una de sus prioridades y sumó a Pro a la conversación legislativa.

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió ayer en la Casa Rosada a los titulares de los bloques legislativos de Pro, Cristian Ritondo en Diputados y Martín Goerling en el Senado, para repasar la agenda que impulsa el oficialismo en el Congreso, donde el macrismo aparece como uno de sus aliados más relevantes. A la reunión vespertina también asistió el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, hombre de máxima confianza de Karina Milei y encargado del armado electoral de La Libertad Avanza (LLA) en todo el país.

El tema central fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que promueve el Poder Ejecutivo. “Los presentes destacaron la importancia del proyecto al considerarlo una herramienta clave para consolidar el proceso de ordenamiento macroeconómico”, señaló el comunicado difundido por el entorno de Ritondo. El jefe del bloque de Pro en Diputados dijo a LA NACION que la bancada acompañará la iniciativa. En tanto, desde el Senado indicaron que el texto “se analizará” una vez que ingrese al Congreso.

La propuesta aún no fue enviada formalmente al Parlamento, aunque el Gobierno prevé presentarla en agosto. Según explicó el vocero presidencial, Adrián Ravier, la iniciativa apunta a fijar como único mandato del Banco Central la preservación del valor de la moneda, reforzar su independencia “del poder político de turno” y prohibir el financiamiento del Tesoro Nacional mediante emisión monetaria.

Desde el entorno de Santilli aclararon que en la reunión se habló exclusivamente del Banco Central. “Sobre la reforma electoral no se habló ni una palabra”, dijo Ritondo a LA NACION. Esa agenda, de hecho, sigue trabada en el Senado desde abril por desacuerdos con aliados del Gobierno, en especial por la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), un mecanismo que opositores dialoguistas —incluido Pro— y sectores internos consideran útil para ordenar candidaturas e internas con la mira puesta en 2027.

Ritondo ha sostenido en más de una oportunidad que “las PASO tienen cosas positivas” y llegó a plantear la posibilidad de avanzar hacia unas primarias no obligatorias, tanto para los partidos como para los ciudadanos. El debate, que en Argentina se instaló desde 2009 como herramienta de selección de candidaturas, volvió a mostrar las diferencias entre la lógica de control político del oficialismo y la preferencia de parte de la oposición por una competencia menos cerrada.

Durante el encuentro, Goerling también puso sobre la mesa asuntos vinculados con Misiones, la provincia que representa en el Senado. Según fuentes legislativas consultadas por LA NACION, abordó la situación de los pasos fronterizos con Brasil y Paraguay, con el objetivo de “mejorar la burocratización y que fluya más el tránsito”.

¿Alianza bonaerense?

Los nombres en la mesa también reavivaron una pregunta de fondo: si Pro y LLA terminarán sellando una alianza en la provincia de Buenos Aires. Ritondo preside Pro bonaerense y es uno de los principales impulsores de una coalición amplia para intentar derrotar al peronismo en su principal bastión. Santilli, por su parte, funciona como un puente entre ambos espacios: aunque formalmente pertenece a Pro, responde políticamente a los hermanos Milei y trabaja para la reelección presidencial. Además, es uno de los posibles candidatos a gobernador bonaerense. “Lule” Menem, en tanto, es una pieza clave del armado de Karina Milei.

Fuentes al tanto de la reunión negaron que se hubiera discutido estrategia electoral. Sin embargo, Ritondo admitió a LA NACION que el tema está sobre la mesa: “Vengo reuniéndome con [Sebastián] Pareja [armador bonaerense de Karina Milei]. Estamos repasando los 135 distritos”. Y añadió que mantiene con el dirigente libertario “buena relación”.

Ese vínculo se da pese a que el oficialismo, que le había prometido la presidencia de la Comisión Bicameral de Inteligencia, terminó cediéndole el cargo al armador karinista, quien ingresó a la Cámara baja tras las elecciones de 2025.

Una fuente cercana a Pareja confirmó a LA NACION que existe un “diálogo fluido” y que “se trabaja especulando con la posibilidad de que haya una alianza como el año pasado”, aunque aclaró que la decisión final quedará en manos de Javier y Karina Milei. En otras palabras, la discusión bonaerense sigue abierta y subordinada a una conducción cada vez más centralizada en la mesa chica libertaria.

Ritondo da por descontado que Pro y LLA competirán juntos en la provincia de Buenos Aires, al considerar que esa es la única vía para imponerse en un distrito gobernado por el kirchnerismo. También supone que Santilli será el candidato a gobernador. Pero Pareja, al mismo tiempo, aspira a ser quien suceda a Axel Kicillof en La Plata.

Cerca de Santilli remarcaron que todavía no está “en modo campaña bonaerense”, menos aún después de haber asumido la Jefatura de Gabinete. De todos modos, admitieron que “quiere jugar a gobernador”. El ministro coordinador ya había sido precandidato a gobernador bonaerense en 2023.

Análisis y proyecciones: La reforma del Banco Central condensa una idea persistente en la política económica argentina: limitar la discrecionalidad monetaria para intentar bajar la inflación y reconstruir confianza. En términos prácticos, si el oficialismo logra mayoría o al menos un bloque de apoyo estable, la discusión podría ayudar a fortalecer la señal de disciplina fiscal y monetaria; pero, si el debate se empantana, también puede exhibir las tensiones entre el programa de ajuste y la necesidad de acuerdos parlamentarios. En paralelo, la posible convergencia electoral entre Pro y LLA en Buenos Aires sería decisiva: una coalición competitiva podría mejorar las chances opositoras frente al peronismo, aunque también abriría una disputa interna por liderazgos, listas y candidaturas a gobernador.

Evolución reciente del escenario: En los últimos años, Pro pasó de una relación de competencia con el espacio libertario a una convivencia cada vez más pragmática, empujada por la necesidad de sostener gobernabilidad y proyectar una alternativa al peronismo. LLA, a su vez, evolucionó desde una fuerza antisistema con escasa estructura territorial hacia una organización que busca institucionalizar su poder con operadores como “Lule” Menem y Sebastián Pareja. En ese movimiento, Santilli y Ritondo quedaron ubicados como interlocutores centrales: uno como enlace operativo entre ambos mundos y el otro como dirigente que intenta preservar la identidad de Pro sin quedar afuera del nuevo mapa de poder.