La Libertad Avanza tantea a Santilli o Bullrich para disputar la Ciudad
La tensión por el armado libertario en la Ciudad reordenó el tablero político y volvió a poner en discusión una eventual alianza o competencia con Jorge Macri. En ese escenario, en LLA empiezan a circular nombres de peso para no llegar debilitados a la negociación.“En política, los vacíos nunca duran demasiado”, suele resumirse cuando un espacio pierde margen de maniobra. Y eso es justamente lo que atraviesa La Libertad Avanza en la Ciudad: la necesidad de recomponer poder tras la caída de la apuesta por Manuel Adorni, que alteró los planes de Karina Milei para el distrito porteño.
La derrota de Adorni, presentada como una sorpresa en las elecciones de 2025, dejó al oficialismo libertario con menos herramientas para sentarse a negociar con Jorge Macri. El ex jefe de Gabinete había emergido como una pieza capaz de complicar al PRO en la Ciudad, pero el escenario se reconfiguró y obligó a revisar estrategia, alianzas y nombres posibles.
Después del escándalo que involucró al ex vocero, en La Libertad Avanza salieron a desmentir que exista un acuerdo cerrado con Jorge Macri. Desde el entorno del jefe de Gobierno, en cambio, impulsan una primaria con LLA pensando en 2027. Karina Milei, que el jueves se reunirá con los legisladores libertarios y con los diputados del bullrichismo, necesita mostrar fortaleza política en medio de esas tensiones.
Para no llegar “entregados” a la negociación, los libertarios comenzaron a dejar correr el nombre de Diego Santilli como eventual candidato a jefe de Gobierno. La jugada busca instalar volumen político y evitar que el PRO marque las condiciones del diálogo en la Ciudad, un distrito históricamente competitivo y de alta fragmentación electoral.
Sin embargo, el nombre de Santilli también abre otro problema: el dirigente aspira a competir en la Provincia, otro territorio en el que los libertarios necesitan construir presencia. A eso se suma que Pilar Ramírez tampoco estaría dispuesta a competir por la Jefatura de Gobierno, lo que reduce el menú de opciones disponibles para el armado porteño.
En paralelo, Patricia Bullrich, que hoy se proyecta como candidata nacional, ya no descarta con la misma rotundidad que antes una postulación en la Ciudad. Su eventual desembarco en la boleta porteña sería una señal de peso, ya que se trata de una figura con alto reconocimiento y con capacidad para ordenar una interna que todavía muestra señales de fragilidad.
En LLA, mientras tanto, prefieren no mostrar todas sus cartas. Aseguran que no hay nada cerrado con Jorge Macri y relativizan las versiones de entendimiento. “Es un acuerdo unilateral”, ironizó un funcionario mileísta. “En la Ciudad están fogoneando eso, pero nosotros queremos tener un candidato propio”, agregó.
La discusión de fondo es estratégica: cualquier postulante con instalación propia podría volver más complejo el tablero para el jefe de Gobierno, pero también para los libertarios, que intentan no quedar subordinados a una eventual ingeniería electoral del PRO. En el ecosistema porteño, donde las segundas vueltas han sido decisivas en distintas etapas de la historia reciente, llegar competitivo suele ser más importante que dominar la primera ronda.
Los análisis que circulan tanto en LLA como en el PRO coinciden en un punto: una candidatura fuerte en la Ciudad puede alterar el equilibrio general del poder entre Javier Milei, Karina Milei y Jorge Macri. En el PRO incluso observan que una postulación de Mauricio Macri complicaría la reelección presidencial de Milei, y recuerdan que en la Capital es muy difícil resolver una elección en primera vuelta. Por eso, quien llegue al balotaje con el peronismo suele concentrar las mayores chances de victoria.
Análisis y proyecciones: La evolución del vínculo entre libertarios y macristas muestra un patrón ya conocido en la política argentina: primero, la cooperación táctica; después, la disputa por el control de las listas y, finalmente, la pelea por la centralidad. Desde 2023, La Libertad Avanza pasó de ser una fuerza ascendente a convertirse en gobierno nacional, mientras el PRO buscó preservar su territorio más valioso, la Ciudad de Buenos Aires. Si el armado libertario logra imponer un nombre competitivo, puede forzar una negociación más favorable o incluso un esquema de competencia controlada. Si no lo consigue, el PRO podría recuperar margen para ordenar la sucesión porteña y condicionar el tablero de 2027. En ese marco, la capacidad de Karina Milei para cerrar acuerdos sin perder autonomía será una de las variables decisivas de los próximos meses.
Evolución de los actores: En los últimos años, Patricia Bullrich fue acercándose al espacio libertario hasta convertirse en una aliada central del oficialismo; Santilli, en tanto, mantuvo una posición de interlocutor posible entre el PRO y los libertarios; y Jorge Macri pasó de buscar consolidar su control en la Ciudad a intentar abrir una vía de entendimiento que le garantice competitividad para 2027. La relación entre todos ellos se movió entre la cooperación y la competencia, en un tablero donde cada definición porteña impacta también en la proyección nacional.






















