Bullrich y Villarruel, una pelea que expone tensiones en el oficialismo

La disputa entre Patricia Bullrich y Victoria Villarruel dejó al descubierto una interna cada vez más visible en el oficialismo. El cruce se produjo en medio de una pulseada clave en el Senado por el quórum y el tratamiento de proyectos sensibles para el Gobierno.

En la política argentina, los choques internos suelen hablar tanto como los discursos públicos: el recordado enfrentamiento entre Néstor Kirchner y el entonces vicepresidente Daniel Scioli en los primeros años del kirchnerismo marcó una lógica que hoy reaparece en la interna libertaria. Patricia Bullrich decidió exhibir su pelea por WhatsApp con Victoria Villarruel en un movimiento que, según distintas lecturas, buscó acercarla a Karina Milei tras el duro contrapunto que mantuvo con la Casa Rosada por haber sostenido durante tres meses a Manuel Adorni en su cargo.

La jefa de bloque libertario usó ese altercado digital para reforzar su perfil y exhibir su presunto compromiso con la tarea de persuadir a los senadores aliados para que den quórum este jueves. El objetivo es habilitar la votación de los pliegos de los jueces y del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, dos iniciativas consideradas relevantes para el Gobierno.

Si bien en el entorno de la senadora sostienen que no fueron ellos quienes filtraron el chat al diario La Nación, fuentes parlamentarias dijeron a LPO que Bullrich llegó a reenviar las capturas del intercambio con Villarruel en el grupo de WhatsApp de la bancada de La Libertad Avanza, donde están incluidos Karina y Lule Menem desde que intervinieron el bloque de la ex ministra.

En el círculo de Villarruel dan por hecho que “Bullrich está desesperada por quedar bien con Karina”, mientras que en el oficialismo minimizan cualquier posible rédito de esa estrategia. “No sabe qué hacer pero Karina no le va a dar ni un vaso de agua”, deslizó un senador aliado, en una frase que resume la frialdad con la que es observada la movida.

El intercambio comenzó con un reproche de Villarruel, que cuestionó la convocatoria a sesión “después de haber casi ganado el Mundial”. Bullrich respondió con tono desafiante: “Para festejarlo”. La Vicepresidenta replicó con dureza: “Para vender el país. Nadie quiere festejar en el Senado. Que cada senador lo festeje en su provincia, con su familia, no votando una ley que es indignante por el capítulo de tierras”.