Dass cierra su planta en Misiones y pasará a importar todo
El Grupo Dass confirmó el cierre de su última planta en la Argentina y el paso a un esquema de comercialización basado en importaciones. La decisión impacta de lleno en Eldorado, donde la fábrica venía achicándose desde hace años.“La industria del calzado es una de las primeras en sentir cada cambio del comercio exterior”, resume una vieja máxima del sector que vuelve a cobrar vigencia con el cierre de la última planta del Grupo Dass en la Argentina. La compañía, que durante años produjo para Nike, Adidas y Fila, confirmó ahora que dejará de fabricar en el país e importará desde Brasil y Paraguay todo lo que venderá en el mercado local.
La empresa anunció que la planta de Eldorado, en Misiones, cerrará definitivamente entre el 17 y el 24 de julio. El establecimiento, que funcionaba desde 2007, empleaba a 150 personas, todas ellas alcanzadas por despidos. El impacto social es significativo en una ciudad donde la fábrica fue, durante años, uno de los principales motores de empleo privado.
Grupo Dass es una firma brasileña dedicada al calzado e indumentaria deportiva. En Argentina producía para Adidas, Nike y Fila, al mismo tiempo que comercializa sus propias marcas Umbro, Fila y Asics. Esa operatoria continuará, pero bajo un esquema completamente importado.
La empresa arrastraba una crisis prolongada. En Eldorado ya se habían registrado despidos y retiros voluntarios, en un proceso de achicamiento que fue vaciando la planta. En su etapa de mayor actividad, el establecimiento llegó a tener 1500 trabajadores, una cifra diez veces superior a la actual.
El retroceso de Dass no comenzó ahora. El año pasado había cerrado su planta de Coronel Suárez después de despedir a 700 empleados en dos tandas. Además, cesanteó a otros 164 trabajadores en Misiones, y a principios de 2026 echó a otros 43. En los hechos, la compañía fue reduciendo su presencia fabril en la Argentina hasta dejar solo un enclave operativo, ahora también en vías de cierre.
La evolución del caso refleja un patrón conocido en la industria nacional: cada apertura de importaciones suele presionar sobre la producción local, especialmente en rubros intensivos en mano de obra como el calzado. Dass ya había sufrido ese proceso durante el gobierno de Macri; luego recuperó algo de actividad en 2021 gracias a un contrato con Nike para fabricar zapatillas en el país. Sin embargo, con la nueva apertura de importaciones, Adidas y Nike volvieron a abastecerse desde el exterior y la empresa quedó sin pedidos suficientes para sostener la planta.
Análisis y proyecciones: el cierre profundiza una tendencia que combina menor integración local, caída del empleo industrial y mayor dependencia de bienes terminados importados. Para el mercado, el cambio puede traducirse en más oferta de marcas globales, pero también en menos valor agregado interno y en la pérdida de capacidades productivas acumuladas durante años. En términos sectoriales, el caso Dass suele leerse como una señal de alerta para otras firmas manufactureras que dependen de contratos con multinacionales y de un contexto cambiario y arancelario favorable para producir en el país.
Evolución reciente del caso: en los últimos años, la postura de la empresa pasó de sostener producción local con marcas internacionales a concentrarse cada vez más en la comercialización. Del lado de las automotrices y empresas de consumo masivo —como referencia de comportamiento empresarial frente a la importación—, se observa un movimiento similar: cuando el marco comercial favorece traer productos hechos afuera, la fabricación doméstica pierde peso rápidamente. En Dass, ese proceso se aceleró primero con la crisis de la planta de Coronel Suárez y luego con el vaciamiento progresivo de Eldorado, hasta desembocar en el cierre definitivo.






















